30 noviembre 2007

CUENTO. Maria Magdalena Gabetta .




La joven y el cántaro.-





Me llamo Dorotea, hace apenas un mes cumplí catorce años; mi madre dice que ya estoy en edad de tener marido. De sólo pensarlo me avergüenzo, aunque he observado a varios jóvenes que me miran codiciosos cuando voy a la fuente a buscar agua con mi cántaro.




Exactamente el día de mi cumpleaños fue que al regresar de la fuerte crucé a ese extraño hombre. Turbada noté que al mirarme su rostro empalidecía mientras sus ojos reflejaban asombro, como si hubiese visto un fantasma. Realmente me asustó mucho y caminé de regreso a mi hogar lo más rápido posible.




Mis pies descalzos y gordezuelos volaban sobre las calles empedradas. el cántaro se sacudía sobre mi hombro y el agua salpicaba mi rostro y mi cuello. Aún así, lo llevaba asido muy fuerte, ante el temor que se cayera. Hubiera sido un desastre, mi madre no me lo perdonaría, ella no podría comprar otro en el mercado.




De vez en cuando miraba sobre mi hombro y veía que el hombre caminaba tras mío, decidido y con largos pasos para no perder mi rastro. El peso del cántaro dificultaba mi huida, pero apenas traspuse el portal de piedras de mi hogar me sentí a salvo.




Finas gotas de sudor surcaban mi rostro mientras mi corazón latía como el de una paloma asustada. Me dirigí hacia la cocina buscando refugio cerca de mi madre.




Ella se encontraba sentada en una vieja silla de paja, pelando unas papas para el frugal almuerzo que pronto compartiríamos. Apenas me prestó atención cuando ingresé y yo sentí temor de comentarle lo ocurrido. Es muy seria, siempre triste y pensativa. Desde que murió mi padre sus ojos están apagados, como si algo de ella hubiera muerto con él. A veces pienso que se mantiene viva por mis hermanitos y por mí.




Recuerdo que cuando mi padre vivía todo era distinto en nuestra casa. Las risas y la alegría superaban la falta de otras cosas, éramos felices con lo poco y lo principal de todo era que ellos se amaban y nos amaban. Mi padre solía elevarme en el aire cuando regresaba de su trabajo y llenaba mi rostro de besos diciéndome que yo era su princesita. En esa época mi hogar irradiaba una luz que ahora ha perdido.




Ahora mi madre siempre está preocupada y nunca ríe. Sé que es lo que la preocupa. Alimentar a sus cinco hijos, siendo yo la mayor, una mujer. No es precisamente una alegría eso para una viuda pobre. Nos alimenta como puede y trabaja muchas horas lavando y planchando para una Posada cercana.




A veces la ayudo blanqueando las sábanas, es un trabajo agotador; seguramente el motivo de sus espaldas tan arqueadas. Ella prefiere que me dedique a los quehaceres de la casa y a cuidar de mis hermanitos. ¡Pobre madre! ¡Cuanto necesitaría un hijo mayor varón que la ayudara trabajando en la fábrica dónde trabajaba papá! Andrés quizás pueda hacerlo en un par de años, el patrón nos lo ha prometido.




Mientras depositaba el cántaro sobre la mesa, escuché que alguien llamaba haciendo sonar sus manos repetidamente. Intuí que era ese hombre tan extraño. Temblé pensado en qué querría.




Mi madre salió a atender y desde la cocina escuché su voz alternándose con la voz exaltada y fuerte de un hombre. Con el alma en la boca – sin saber porqué – me senté en la silla que ella abandonara y continué su labor.




Al poco rato regresó a la cocina y para mi sorpresa vi que lucía una gran sonrisa y en sus ojos siempre atormentados, brillaba una luz que hacía mucho no veía. Acercándose a mí, tomó mis manos y me dijo;




Gracias a ti hija mía, tus hermanos no pasarán hambre por largo tiempo.




A partir de ese día vamos todas las tardes a la casa de ese hombre. Ella se sienta en una cómoda silla en la amplia e iluminada habitación, que él gusta llamar “atelier”. Desde ese rincón observa todos nuestros movimientos, fue una de las condiciones que le impuso al pintor para permitir que yo posara desnuda con un cántaro sobre mis redondos hombros.




Él me mira con el mismo asombro del primer día, y siempre dice lo mismo:




¡Serás inmortal niña, serás inmortal!




Y yo presiento que así será, que mi imagen reflejada en su bello cuadro, me sobrevivirá quizás por muchos años y me siento orgullosa por ello, pero más orgullosa me siento de poder ayudar a la economía de mi hogar.




PREMIO CERVANTES 2007 : Juan Gelman


Distinguen al poeta Juan Gelman con el Premio Cervantes 2007
La primera felicitación la recibió de su nieta uruguaya, a quien el autor argentino encontró tras 23 años de búsqueda
El amor, la muerte y la niñez figuran entre sus obsesiones literarias
Su obra literaria posee musicalidad y ritmo, sin claudicar en su compromiso social y político, elogia el jurado
Armando G. Tejeda, Fabiola Palapa y Ángel Vargas (Corresponsal y reporteros)


Juan Gelman reconoce que los demás finalistas del máximo galardón de las letras hispánicas son escritores notables, como el Nobel colombiano Gabriel García Márquez, el mexicano José Emilio Pacheco, la peruana Blanca Varela y el uruguayo Mario Benedetti. En la imagen, el poeta argentino en mayo de 2006 Foto: Yazmín Ortega Cortés
El poeta argentino Juan Gelman, quien fue distinguido con el Premio Cervantes 2007, señaló que el galardón, más allá de la circunstancia personal, “es como un reconocimiento a la poesía misma que no tienen las grandes editoriales, porque no es vendible, y también es un desconocimiento del valor de la poesía. Eso a mí me conmueve mucho”.
Gelman, quien se manifiesta emocionado por haber obtenido el premio, expresó que “los cinco o seis candidatos que mencionaron los periódicos son escritores, no sólo amigos míos, sino poetas de primera fila, como Nicanor Parra, (Mario) Benedetti; también (José Emilio) Pacheco fue candidato al galardón.
“Realmente cuando vi a Juan Marsé y Juan Goytisolo entre los aspirantes, y a los que mencioné, como Blanca Varela, pensé: no, Juan, a vos no, pero resultó que sí”.
La marca del exilio
En entrevista telefónica, después de buscarlo en su estudio de la ciudad de México, el poeta argentino indicó que hay dos fenómenos para publicar poesía: el negativo es que las dificultades aumentaron para los jóvenes poetas, y el positivo es que hay una serie de pequeñas editoriales, también en este país, que editan poesía; “esto permite que el lector de ese género tenga la posibilidad de leerla y gozarla”.
El galardonado, quien reside en México desde hace 30 años, explicó que el exilio lo marcó de algún modo, “porque toda circunstancia exterior, sobre todo la brutalidad del exilio, que influye en la subjetividad de cada quién como influye en las relaciones personales, los ideales, en la vida; de manera que sí influyó, no sé bien de qué modo”.
Temas como el amor, la muerte, la infancia, la justicia social y la fraternidad inspiran a Gelman, quien recordó que durante los años 30 del siglo pasado su hermano mayor, que nació en Ucrania y era un gran lector, le recitaba poemas rusos de Pushkin, “aunque no entendía nada, me atrapaban la musicalidad y el ritmo; así empezó mi formación literaria”.
Su nieta uruguaya, a la que encontraron después de 23 años, fue la primera persona que lo llamó para felicitarlo: “Eso fue muy emocionante, fue la primera felicitación que recibí en el día”.
Entre las reacciones generadas por la noticia, el poeta mexicano Alberto Blanco señaló que Juan Gelman es uno de los mejores poetas de lengua española y que los méritos que avalan el nuevo reconocimiento a su trabajo, con el Premio Cervantes no tienen vuelta de hoja.
“La obra de este poeta ha sido fiel desde un principio a una voz apasionadamente personal. Una voz inconfundible que desde su primer libro de poemas, Violín y otras cuestiones, fue reconocida por su calidad”.
Secuelas de la dictadura militar
Gelman, de 77 años, nació en Argentina, país que lo empujó al exilio tras el golpe militar en la década de los 70 que derivó en una férrea dictadura que persiguió, asesinó y desapareció a miles de personas, entre ellas a familiares directos del poeta galardonado con el Premio Cervantes.
La poesía de Gelman ha sido una de las más reconocidas en su país, donde recibió el Premio Nacional de Poesía, y en México fue distinguido con el galardón Juan Rulfo.
El jurado del Premio Cervantes, presidido por el ministro de Cultura español, César Antonio Molina, y por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, decidió finalmente elegir a Juan Gelman tras realizar varias votaciones, en las que se desecharon otras candidaturas, como la del Nobel colombiano Gabriel García Márquez, del poeta mexicano José Emilio Pacheco y el poeta uruguayo Mario Benedetti.
Gelman señaló a la cadena de televisión estadunidense CNN –pues se negó a recibir a los demás medios de comunicación– tras conocer la concesión del galardón, que aunque su obra más conocida es la de tema político, “también tengo otras obsesiones, como los temas eternos de la poesía: el amor, la muerte y la niñez”.
Como es tradición en este premio, en cumplimiento de una regla no escrita desde su fundación, los galardonados se van alternando en función de su origen: un año lo recibe un español –el de 2006 recayó en el poeta asturiano Antonio Gamoneda– y al siguiente se reconoce a un latinoamericano.
Lo anterior explica el hecho de que las candidaturas de autores españoles fueran las que menos opciones tuvieran en esta versión del Premio Cervantes, como fue la del novelista y ensayista Juan Goytisolo, la del catalán Juan Marsé o la de Antonio Muñoz Molina.
Sin embargo, de las candidaturas de escritores latinoamericanos había nombres de enorme prestigio y calidad literaria, como los citados García Márquez y José Emilio Pacheco, pero también la del poeta de la “antipoesía”, Nicanor Parra, o la peruana Blanca Varela.
Llama la atención el hecho que la que, en teoría, era la candidatura más consistente y aclamada por su importancia en la literatura contemporánea, la del Nobel colombiano García Márquez, ni siquiera llegó a las deliberaciones finales y definitivas, que se dirimió entre cuatro finalistas: Juan Gelman, Blanca Varela, José Emilio Pacheco y Mario Benedetti.
El jurado, el cual no explicó los motivos, como es tradición, de su rechazo al resto de las candidaturas, estuvo integrado por Víctor García de la Concha, César Antonio Molina y Antonio Gamoneda, como autor galardonado en la versión anterior; Francisco Albizúrez, designado por la Academia Guatemalteca de la Lengua; José Miguel Ullán, nombrado por el ministro de Cultura; José Manuel Sánchez Ron, designado por el secretario de Estado de Universidades e Investigación; María de los Ángeles Pérez López, designada por la directora del Instituto Cervantes; Amalia Iglesias, designada por la directora de la Biblioteca Nacional; Martín Caparrós, designado por el director general de Cooperación y Comunicación Cultural; Alfredo Conde, designado por el director general de Libro, Archivos y Bibliotecas.
Como secretario de las sesiones de votación ejerció el cargo Rogelio Blanco Martínez, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, y como secretaria de actas fungió Mónica Fernández Muñoz, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas.
Jurado con marcado acento gubernamental
La composición del jurado del Premio Cervantes de Literatura le confiere un marcado carácter gubernamental, ya que ocho de los integrantes de ese cuerpo colegiado son representantes de la administración, lo que en ocasiones provoca suspicacias sobre la intencionalidad política del premiado, como ocurrió con Francisco Umbral, un escritor próximo al derechista Partido Popular que fue galardonado durante la etapa de gobierno de José María Aznar.
En el caso del poeta argentino, el jurado reconoció “la musicalidad y el ritmo de las palabras sin abandonar el compromiso social y político que caracteriza toda su obra literaria”.
También destacó la permanente lucha de Juan Gelman por los derechos humanos y su incansable denuncia de los crímenes atroces que se cometieron en su país, Argentina, en los años de la dictadura de las juntas militares (1976-1983).
El Premio Cervantes, dotado de 90 mil euros, se entregará, como es tradición, el próximo 23 de abril en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, en un acto que preside el jefe del Estado español, el rey Juan Carlos.
Entre la bibliografía de Juan Gelman, destacan los siguientes títulos: Violín y otras cuestiones (1956), Cólera buey (1965), Los poemas de Sidney West (1969), Carta Abierta (1980), Bajo la lluvia ajena (1980), Hacia el Sur (1982), y Eso (1983-1984).

29 noviembre 2007

Baudelaire --- poeta maldito---

Nace en París el 9 de abril de 1821. Su padre, Joseph François, era un sacerdote que había colgado los hábitos. Hombre de amplia cultura, fue luego preceptor, profesor de dibujo, pintor y jefe del Despacho de la Cámara de los Pares. Fue quien le enseñó las primeras letras. Cuando nació Baudelaire tenía más de sesenta años y otro hijo de su primer matrimonio llamado Claude Alphonse.
Su madre, Caroline Archimbaut-Dufays, no había cumplido los treinta años al nacer el poeta. Hija de emigrados franceses a Londres durante la revolución del 93, enseñó inglés a su hijo.
Es criado por Mariette, sirvienta de la familia, a la que evoca en el poema "A la sirvienta de gran corazón que te daba celos" de su conocido poemario Las flores del mal.
El poeta tiene 6 años cuando su padre muere en 1827 dejando una discreta herencia. Su viuda se cambia de domicilio y a los veinte meses de enviudar, contrae matrimonio con el comandante Jacques Aupick, vecino suyo, de cuarenta años, un oficial que llegará a ser general comandante de la plaza fuerte de París.
Este nuevo matrimonio de su madre producirá un profundo impacto emocional en Baudelaire, que lo vivió como un abandono, manifestando siempre aversión por este padrastro con el que nunca llegará a tener buenas relaciones.
En 1830 con las jornadas revolucionarias Aupick es ascendido a teniente coronel por su participación en la campaña de Argelia, y dos años después nombrado jefe de Estado Mayor y se traslada con su familia a Lyon, donde vivirá cuatro años.
Se forma un consejo de familia para decidir sobre el futuro del niño, que inicia sus estudios en el Colegio Real de Lyon, de cuyo ambiente no guardará buen recuerdo: se aburre y escapa soñando de su en cierro, dando rienda suelta a su imaginación.
En 1836 Aupick asciende a general de Estado Mayor, volviendo con su familia a París, donde el niño es internado en el Colegio Louis-le-Grand. Su madre se va volviendo cada vez más rígida y puritana, haciéndose a la personalidad de Aupick.
Durante dos años y medio permanece en el Colegio Louis-le-Grand. Allí lee a Sainte-Bauve, a Chenier y a Musset, a quien criticará mucho más tarde. Es expulsado del colegio por una falta cuyo carácter se desconoce. En agosto obtiene el título de Bachiller superior.
En 1840, con 19 años, se matricula en la Facultad de Derecho, comienza a frecuentar a la juventud literaria del Barrio Latino y entabla sus primeras amistades literarias con Gustave Le Vavasseur y Ernest Prarond. También conoce a Gérard de Nerval, de Sainte-Beuve, de Théodore de Banville y a Balzac y empieza a publicar en los periódicos en colaboración y anónimamente. Intima con Louis Menard, dedicado a la vivisección de animales y a la taxidermia. Comienza también a llevar una vida disipada, caracterizada por sus continuos choques con el ambiente familiar y por su inclinación hacía las drogas y el ambiente bohemio. Empieza a frecuentar los prostíbulos. Mantiene una extraña relación con una prostituta judía del Barrio Latino llamada Sarah, a la que denomina Louchette por su bizquera, y que probablemente contagió su sífilis al poeta. Aparece en el poema "Una noche que estaba junto a una horrible judía" de Las flores del mal.
Sus calaveradas horrorizan a su familia burguesa, especialmente al probo militar que es Aupick. A pesar de que su padrastro le apoya, rechaza entrar en la carrera diplomática. No quiere ser sino escritor. La conducta desordenada del joven mueve a sus padres a distanciarle de los ambientes bohemios de París. Le envían a Burdeos para que embarque en el paquebote Mares del Sur, al mando del comandante Sauer, en una travesía que había de llevarle a Calcuta y durar dieciocho meses. Viaja con comerciantes y oficiales. El joven Baudelaire adopta actitudes provocativas e impertinentes; se siente aislado y sólo habla para expresar su deseo de regresar a París. El barco ha de afrontar una violentísima tempestad. Estancia en la isla Mauricio, al este de Madagascar, donde conoce a una señora casada para quien escribe "A una dama criolla". Asustado el comandante del barco por el efecto psicológico negativo que el viaje produce en el poeta, consiente en hacerle regresar a Francia desde la isla Reunión en otro barco, L´Alcide. Escribe "El albatros". El viaje dura desde finales de marzo de 1841 hasta febrero de 1842.
Para alejarlo de este ambiente y librarse de este joven conflictivo, su familia lo envían a Calcuta, pero Baudelaire, nostálgico y enfermo se detiene en la Isla Mauricio y regresa a Francia. Un consejo de familia, bajo la presión del general Aupick, lo envía a las Indias, en 1841, a bordo de un navío mercante. Pero Charles Baudelaire no quiere probar la aventura en el confín del mundo. No desea más que la gloria literaria. Durante una escala en la Isla de la Reunión, no acude a presencia del capitán
En 1842, nuevamente en París, entabla amistad con Thèophile Gautier y Thèodor de Banville. Alcanza la mayoría de edad, percibe la herencia paterna de 75.000 francos y se independiza. Abandona el piso familiar, instalándose en un pequeño apartamento.
Reanuda su vida bohemia y ejerce de dandy. Vuelve al ambiente de los bajos mundos. Las mujeres que llenan este periodo de su vida son pequeñas aventureras y prostitutas, como Jeanne Duval, una actriz mulata que representa un papel muy secundario en un vodevil del Teatro Partenon a quien conoce en 1843. A pesar de la vulgaridad, de frecuentes desavenencias y de las infidelidades de la mulata, Baudelaire vuelve siempre a ella y durante toda su vida estaría ligado a este insignificante mujer. Desempeñará un papel fundamental en la vida del poeta. sus mejores poemas son paradójicamente el fruto de estos oscuros amores, que aparece en los poemas "Perfume exótico", "La cabellera", "Te adoro igual que a la bóveda nocturna", "Meterías al universo entero en tu callejuela", "Sed non satiata", "Con sus ropas ondulantes y nacaradas", "La serpiente que danza", "El vampiro", "Remordimiento póstumo", "El gato", "Duellum", "El balcón", "Un fantasma", "Te doy estos versos para que si mi nombre" y "Canción de primeras horas de la tarde". Probablemente inspira también al poeta los poemas "El bello navío", "La invitación al viaje" y "La Beatriz".
Económicamente va de fracaso en fracaso, dilapidando la fortuna heredada de su padre. Baudelaire es brillante, de conversación sorprendente, pero su gran imaginación lo convierte en mitómano; su viaje a la India, sus amores inauditos, su vicio y perversidad, su homosexualismo, sus proyectos editoriales, formn parte de su vida.
Dilapida la herencia y contrae numerosas deudas, por lo que su madre y el general Aupick obtienen en 1844 de los tribunales que sea inhabilitado y sometido a un consejo judicial. Su dinero pasa a ser administrado por su padrastro. Se le entrega una cantidad trimestral de seiscientos francos.
Para eludir el control financiero publica anónimamente artículos en la prensa. En colaboración con Prarond escribe un drama en verso, Ideolus, que deja sin acabar. Baudelaire, privado de recursos y humillado, no se repondrá. Se ve obligado a rehuir a sus acreedores, mudándose, escondiéndose en casa de sus amantes, trabajando sin descanso sus poemas intentando mientras tanto ganarse la vida publicando.
Baudelaire escribió sus primeros poemas a la vuelta de su viaje del Caribe aunque en un principio se dedicó sobre todo a la critica artística. Fruto de esto fue la publicación en 1846 de algunos de sus ensayos, llenos de sensibilidad y de penetración, bajo el titulo de "Los Salones". En ella loa a su amigo Delacroix, entonces aún muy discutido, critica a los pintores oficiales, y analiza las obras de otros artistas contemporáneos suyos como una serie sobre caricaturistas franceses, en los que defiende con pasión a Honoré Daumier. También se interesa por le pintor impresionista Edouard Manet y por la música de Wagner, de quien fue el primer introductor en Francia. Le escribió una carta expresándole su admiración, tras haber asistido a tres conciertos, además de un ensayo.
Publica sonetos, uno de ellos, "A una dama criolla", con su verdadero nombre, así como un artículo sobre Balzac.
Publica en Le Corsaire-Satan un conjunto de aforismos y en L´Espirit Public, Consejos a los jóvenes literatos. Fustiga a los autores moralistas y moralizantes.
Aparece su novela corta "La fanfarlo", donde el poeta, tras el personaje de Samuel Cramer, se retrata como un dandy.
En 1845, histérico, ensaya el suicidio en un cabaret ante un grupo de amigos, donde se hace un corte con un puñal. Su padrastro, por miedo al escándalo, le paga sus deudas y le lleva a vivir con él y con su madre en la elegante plaza Vendôme. Pero pronto volverá a vivir solo.
Descubre la obra de Edgar Poe, que muere poco después y a quien no pudo conocer, a pesar de considerarle su alma gemela. Poe se le asemeja, y, durante diecisiete años, va a traducirla y revelarla. Así comienza a ganarse el reconocimiento de la crítica.
Conoce a Marie Daubrun, muchacha bonita y honesta, actriz del Teatro de la Gaîte, que sostiene con su trabajo a su familia. El poeta sentirá por ella un amor platónico o una amistad idílica. Le dedicará el poema "Canto de otoño".
Asiduo a círculos literarios y artísticos, uno de ellos en casa de Aglae Sabatier, llamada la Presidenta, amante de un banquero, por la que el poeta experimentará un amor ideal y platónico. A ella dedicará posteriormente los poemas "A la que es demasiado alegre", "Reversibilidad", "El alba espiritual" y "Confesión". Visita muy a menudo el salón de la viuda Marie Sabatier y conoce a Musset, Flaubert y Gautier, entre otros artistas. Un breve idilio con una mujer interesante, Madame Sabatier, amante de un amigo del poeta que reunía en su casa a un grupo de escritores y artistas, lo quiebra rápidamente. Cuando madame Sabatier accede a las pretensiones amorosas del poeta, éste la rechaza, pero sigue manteniendo con ella una entrañable amistad.
Durante la revolución de 1848 Baudelaire es visto en las barricadas y tratando de agitar al pueblo para que fusilen a su padrastro. Publica en Le Salut Publique, periódico de tendencia socialista, y se afilia a la Sociedad Republicana Central, fundada por Blanqui. Durante la revolución hace amistad con el pintor Courbet, que pintará un retrato del poeta, y con Poulet-Malassis, también que participó activamente en la insurrección e influirá en su vida, será el editor de Las Flores del Mal, por lo que resultará multado.
Cuando en 1851 Luis Napoleón da un golpe de estado y asume todos los poderes, lo que indigna a Baudelaire, quizá porque nombre a su padrastro embajador en Madrid.
Aunque escribió sus poemas con 23 años, Las Flores del Mal, título que el editor le impusieron en lugar de Los limbos, que era el original, se publicaron en junio de 1857. Cuanto escribió hasta su muerte no sobrepaso este trabajo, son solo un complemento a su obra. Inmediatamente después el gobierno francés acusa al poeta de ofender la moral pública y juzgadas obscenas. El poeta fue procesado en medio del escándalo general. Aun cuando Baudelaire obtuvo el apoyo de sus colegas, seis de sus poemas fueron eliminados de las ediciones siguientes. La edición es confiscada por mandato judicial. Parece que el escándalo se inició desde el periódico conservador Le Figaro. En agosto, proceso de Baudelaire y de sus dos editores, que son condenados a sendas multas por ultraje a la moral pública y a las buenas costumbres. Se ordena la supresión de seis poemas ("Las joyas", "El leteo", "A la que es demasiado alegre", "Lesbos", "Mujeres condenadas", Delfina e Hipólita" y "Las metamorfosis del vampiro"). Baudelaire debe pagar una fuerte multa. Sólo Hugo (que le escribirá "Usted ama lo Bello. Deme la mano. Y en cuanto a las persecuciones, son grandezas. ¡Coraje!"), Sainte-Beuve, Teófilo Gautier y jóvenes poetas admirados le apoyan.
A pesar de condenarle por obscenidad y blasfemia, en 1859 y 1860 el Ministerio de Instrucción Pública le concede por dos veces sedas ayudas de trescientos francos. Pero ante el público quedará identificado, aun mucho después de su muerte, con la depravación y el vicio. Amargado, incomprendido, Baudelaire se aísla aún más. En su soledad donde él se ha encerrado, dos luces: los escritos admirados de dos escritores todavía desconocidos, Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine. Escribe un ensayo sobre Madame Bovary, de Flaubert, que también ha sido juzgado por inmoral.
Empieza la época de sus enfermedades que durará hasta su muerte. Sufre trastornos nerviosos y dolores musculares. Se ahoga, sufre crisis gástricas y una sífilis contraida diez años antes reaparece. Para combatir el dolor, fuma opio, toma éter. Sufre el primer ataque cerebral. Físicamente, es una ruina. Recurre a cápsulas de éter para combatir el asma y al opio para los fuertes cólicos. Ante su precaria salud, pasa cortas estancias en Honfleur con su madre y en Alençon con su amigo y escritor Poulet-Malassis.
Su próximo trabajo "Paraísos artificiales", escrito en 1860, es un relato de las experiencias personales del poeta con drogas como el opio. Da a conocer Encantos y torturas de un fumador de opio, sobre Thomas de Quincey, segunda parte de Los paraísos artificiales.
En 1961 presenta su candidatura a la Academia Francesa. Desea rehabilitarse y obtener un salvoconducto de dignidad profesional y solvencia. Busca el reconocimiento oficial de su labor, más allá del círculo de los cafés literarios que empiezan a agobiarle. Fracasa en su postulación por la oposición y los consejos de los académicos.
Nervioso, enfermizo, arruinado y desconocido, unido siempre a su mulata alcoholizada y luego parapléjica, Baudelaire arrastra una vida de fracasado.
En 1864 viaja a Bégica, donde vivirá durante dos años en Bruselas. Allí trata de ganarse su vida dictado conferencias sobre arte, que son un fracaso y se unen a las anteriores. En la primavera decide ir a Bélgica, donde se se encontra su editor, a dar conferencias en los círculos intelectuales de diversas ciudades y a. Sólo llega a dar tres conferencias sobre Delacroix, Gautier y Los paraísos artificiales, con asistencia muy escasa de público. Intentar una edición de su obra completa pero fracasa y se venga de la falta de acogida escribiendo un panfleto titulado ¡Pobre Bélgica!
En 1865 Mallarmé y Verlaine elogian Las flores del mal, pero Baudelaire desconfía de estos jóvenes poetas. Y no le faltaba razón porque, por el contrario, Los Pequeños Poemas en Prosa nunca supieron valorarlos.
En su correspondencia expresa su deseo de recurrir al suicidio. Pese a una nueva subvención estatal, su economía es muy precaria. Miserable y con sífilis, su existencia es una gran ruina. Su salud está ya completamente minada y en 1866 sufre un ataque de parálisis general que lo deja casi mudo. Su madre viaja a Bruselas y de regreso a París interna a su hijo moribundo en un hospital. La enfermedad se agrava rápidamente, y su vida no es ya más que una lenta agonía que se prolonga durante un año. Para ayudarle a sobrellevar el dolor, sus amigos acuden junto a su lecho a interpretarle Wagner. Paralizado, mudo y medio imbécil, sobrevive varios meses hasta que el 31 de agosto de 1867 muere tristemente a los 46 años, en brazos de su madre en el mismo hospital en el que estaba ingresado.
Fue enterrado en el cementerio de Montparnase, junto a la tumba de su padrastro, a quien siempre odió.
Póstumamente, en 1868, se publicaron sus "Pequeños poemas en prosa


EL ENEMIGO



Mi juventud no fue sino un gran temporal




Atravesado, a rachas, por soles cegadores;




Hicieron tal destrozo los vientos y aguaceros




Que apenas, en mi huerto, queda un fruto en sazón.




He alcanzado el otoño total del pensamiento,




y es necesario ahora usar pala y rastrillo




Para poner a flote las anegadas tierras




Donde se abrieron huecos, inmensos como tumbas.




¿Quién sabe si los nuevos brotes en los que sueño,




Hallarán en mi suelo, yermo como una playa,




El místico alimento que les daría vigor?




-¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Devora vida el Tiempo,




Y el oscuro enemigo que nos roe el corazón,




Crece y se fortifica con nuestra propia sangre.

Pavarotti - Ave Maria - Schubert

28 noviembre 2007

Poema de Benita Paredes Rivas

Habitada

Me preguntas como puedo
respirar sin aire,
como puedo caminar sin pies,
como puedo hablar
y replantear lo irreparable
sin voz,
sin boca que magulle argumentos que mastique
los verbos y adverbios.

Si puedo ver sin ojos
y oír los versos que me dicta
ella la otra,
la que siempre me salva y me mata.

Pues habita en mí esa llama,
esa mínima e infinita
que Él me regalo al darme el ser.

Me sobrecoge la manera en que palpita
en mí su corazón.
Como te explico,se perpetua en mí la esencia,
el aroma de esto a lo que llamamos
vida que existe en la no vida.

Y me encuentro acertada y motivada
mutilada y plagiada
hambreada y purificada.

No necesito grandes revelaciones
para creer que Él
es la única razón
que me mantiene en pie,
varada y evolucionada.

Soy esa idea difusa que va tomando forma,
que se acelera fraguando,
siendo en si lo es.

27 noviembre 2007

Poema de Aurelio Gonzalez Ovies

Yo también masticaba la cal de las paredes

en las tardes de agosto

y creía que sólo se moría en invierno

y no entendía por qué cada vuelta del mundo

envejecía a mi madre.



Estuve enamorado de una araña grandísima que vivía

en una grieta de la puerta

y hacía competiciones de gusanos.



El cielo me parecía una carpa gigante

y cuando vi pasar los primeros aviones los ojos

se me abrieron

como dos libertades.

Mi padre me enseñó a comprender el viento,

a predecir la lluvia en la piel de los árboles

y por eso he tenido siempre miedo al futuro.

De pequeño, además, yo quería ser gitano

para tener un burro, entre otras muchas cosas,

y caminar desclazo.

Pero la vida nunca acepta nuestros ruegos

y me gustó el latín no sé por qué motivo

y aquí estoy enseñando lo que a veces no entiendo.

¿ Qué voy a decir yo de la palabra hombre ?.

¿ como puedo explicar que para que haya historia

hubo que desde siempre ir matando o muriendo ?



Conseguí ser mayor y me quité estos vicios a pesar de mí mismo:

y me conformo y callo y voy tirando

y echo de menos mucho la araña de la grieta

y el olor de la cal me es como de familia.

Aprendí, como todos. a amar lo que no amo,

y a hacer, según la norma, lo que todos hacían.



Del libro " La hora de las gaviotas "

Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez. 1.990

Poema de Marisa Serrano Sancho

POEMA ESPIRITUAL

Padre, mi ser inflamado, clama por ti.
Porque vengo desde el sin sentido,
buscando el sentido último.
Navegando en la intuición
del Todo y la Nada,
con el ferviente anhelo
de tu dulce reflejo.

He llegado al techo de mi aspiración, Padre´.
Sólo me queda zambullirme en la Esperanza,
nadar con la Fe, que a modo de salvavidas,
no me permite hundirme,
transitando así, estas aguas de Amor.

Nada queda de mí.
Todo lo hecho, está realizado.
Ya me entrego en tus divinas manos.
Padre, solamente tu Gracia,
puede salvarme

Todo esta completado.
No hay separación, nunca la hubo ni la habrá
Padre, sólo tu Eres.
Cualquier otra forma es ilusión.
Nunca estuve separada de Ti
Descanso… en esta realización.
Foto de Werner Bischof

26 noviembre 2007

Ana Belén y Víctor Manuel - Contamíname

Poema de LUPE GARCIA ARAYA. Del libro " Poesía en la Distancia "






No quiero ser nada tuyo.


olvídame al atardecer


o en este instante de abrazo


que nos une.


Hay que cuidar el alma


y las manos llenas de adioses,


que duelen si te vas.


Cargaré de caricias mis sueños,


será como un amante anónimo


que espera eternamente,


invitándome a quererle.


Pero hoy,


no quiero imaginar tu dulzura


paseando por mi cuerpo,


ni ese encuentro que no acaba de llegar.


Nunca pusimos fecha


a nuestra cita,


por eso, la puntualidad no importa.


Ojala tu voz desaparezca


sin ruido,


como el día que llegaste


disimulando que me buscabas.


..

Relato de Pedro Javier Martín Pedrós




Olga siempre fue minuciosa y delicada con las cosas que le rodeaban.Su infancia transcurrió jugando en el taller de mecánica que su padre tenia.Así fue como surgió su afición por los coches. Casi todas las tardes después de llegar del colegio apretaba algún tornillo o arreglaba ruedas pinchadas.No le hubiese importado seguir los pasos de su padre, pero éste siempre se negó.Olga era una chica lista y responsable, independientemente de la mecánica sentía pasión por los idiomas,Así que una vez terminado el instituto se matriculó en la universidad en la especialidad de filología inglesa.Algunos veranos iba a Londres y alternaba alguna tarea extra a la vez que practicaba inglés.Nunca se acostumbró al frío y al aspecto gris de la ciudad, pero decidió seguir allí.Comenzó a dar clases de apoyo a chicas y chicos de un instituto, así se ganaba algún dinerillo extra.Una tarde pasó por delante de una empresa de autobuses donde un anuncio solicitaba conductores. Al día siguiente dejó su currículum con la foto donde ella se sentía más guapa.A las pocas semanas y tras una larga entrevista con el jefe de recursos humanos fue seleccionada para formar parte de la plantilla.La empresa le había asignado inicialmente a Olga una línea tranquila de cercanía cuyo recorrido era de unos 15km, desde la ciudad hasta su destino.Casi siempre subían los mismos pasajeros. Poco a poco Olga se fue fijando en cada uno de ellos.En la forma de subir las escalerillas, si daban los buenos días, las buenas tardes, la forma de coger y pagar sus billetes; también observó como casi siempre se sentaban en los mismos asientos, se respetaban los sitios como si estuviesen abonados a los mismos.Un día se le ocurrió imaginarse como serían sus pasajeros fuera del autobús, sus vidas, costumbres, preocupaciones…




RELATO




Miré el reloj y eran las 7,45 de la mañana aproximadamente, estaba distraída pensando que me había levantado hoy un poco tristona y rarilla, me acordé que me tenía que bajar la regla y sería por esto que me encontraba así; me suele ocurrir con frecuencia, bueno ¡que tonta! todos los meses.

Pensé hacer tiempo para salir a la hora exacta de la parada y me dispuse a contar los billetes que había vendido manualmente, ya que la máquina que los expide de forma automática se estropeó ayer, y aún no la habían arreglado.
Así es que para adelantar, los fui contando; luego me dispuse a poner las monedas en los cartuchos correspondientes. Estaba en estos menesteres hasta que mi tarea se vio interrumpida al observar por el rabillo del ojo derecho una mano joven que depositaba la moneda para que le diera un billete. Le di los buenos días acompañados de una pequeña sonrisa y me contestó bajito, con desgana quizás. Seguí su trayectoria por el espejo retrovisor interior disimulando ponerme bien mi cortita melena y pude observar que había ocupado un asiento dos filas detrás de mí.

Desde ese mismo momento quedó bautizado como Luís; su mirada estaba perdida, una mezcla de alegría y preocupación, ¡como para no estarlo!, me dije.
Alicia, su chica desde hacia poco más de mes y medio, era adicta a la cocaína. Después de vivir una auténtica pesadilla en los últimos días, ella había decidido ingresar en un centro de ayuda a los toxicómanos animada por él. Era una joven encantadora, con cara aniñada y algo en su mirada muy especial.
Se habían conocido en un curso para “Jefes de Sala de Hotel”, y Luís, desde el primer momento, sintió una atracción especial hacia ella.

Su relación sentimental tomó tal interés para ambos que en breve llegaron a conocerse profundamente.
Desde el mismo día que Luís supo de la dependencia de Alicia, se propuso ayudarla haciendo gestiones y animándola a visitar a un buen amigo terapeuta.
Hoy habían decidido desayunar juntos y dar un buen paseo por el parque antes de entrar en el programa de desintoxicación.
Me imaginé un abrazo de despedida, lleno de dolor y de esperanza. Ella lo conseguiría……






24 noviembre 2007

Rincón Abierto.

Pretendemos, con este espacio, dar luz a todas las colaboraciones que lleguen a nuestro blog, para que tengan cabida los que, de una forma u otra, utilizan la palabra escrita para expresar vivencias, sentimientos etc., sin ningún tipo de juicio o crítica previa...



Poema de Alicia Garrido

ESPOSO

Es lo bello, lo que me atrae de ti.
Tus ojos en los lagos azules.
Tu perfecta y dulce suavidad,
en los pétalos de las flores..
Las blondas en la olas del mar,
las estrellas de cristal,
adorno de tu cabellera azabache.
Me enloquece la tierra húmeda
ceñida de colores, alfombra del
verde de tus campos amanecidos.
Tu Tierra : Novia del universo.
Me seduces con tu perfume
de nardos, rosas y azahares.
Veo tu mano derramada en los ríos,
¡Rotos espejos donde te miras¡
Te veo, . . . ¡Pero no te das!
Solo en mi oscuro interior
oigo tus pasos; Te vislumbro.
Te amo en cada amor, amado.
Llegas, . . . ¡y te alejas!
Esposo que nunca abrazo,
Misterio eres que me atrae, . .
¡Y desconcierta!

riky martin y chambao - tu recuerdo (balada)

Poema de Maria M Gabetta


Distancias que se borran

en un instante

conjunción de pensamientos,

la poesía que nace, fluye y se dispersa

aunando tu mente con mi mente.

Poesía en la Distancia,

un poeta en oriente y otro en occidente,

sin embargo...

la distancia entre versos

se vuelve cercanía,

enlaza sentimientos.

20 noviembre 2007

Poema de Pedro Javier Martín Pedrós.

Mientras
tú duermes,
exprimo
la noche silenciosa
cabalgando hacia la nada.


Los captadores de amor
pintan en las dunas estancias
y rincones desnudos de
abrazos.


En la proyección
del espejo
aparece
mi
alma.



Copyright © :Pedro Javier Martín Pedrós.

Relato de Natalia Gaete Coronel

Natalia Gaete, Coronel (Chile) 1962, publicista, fotógrafa, aprendiz de poeta.

Participante activa y generadora de movimientos alternativos tendentes a la difusión de la

literatura y la cultura.

Ha publicado el libro-objeto Libélulas Laudis ( (U.S.A 2007) y algunos de sus trabajos integran

antologías poéticas.

Do you still love me tomorrow?.






¿Me amarás aún mañana?.





" Dedicado a todos los que solo saben dar... y amar sin condiciones"


Con Facundo nos conocimos en la orilla de un río, acompañábamos a Susana quien en los días de invierno llevaba sopa caliente a los niños drogadictos que moran debajo de puentes quebrados. Me llamó la atención su figura imponente, de quijote sereno, y a él lo impresionaron mis ojos siempre llenos de agua .
Las siluetas de Susana y Facundo se diluyeron esa noche, mi alma estaba derrotada y no fue capaz de seguir bajo el puente. Di media vuelta y me fui a fundir en la minimidad de la ciudad.
Nos volvimos a encontrar nuevamente en una orilla, esta vez frente al mar a la hora del ocaso, caminamos los dos uno hacia el otro, nos saludamos con la mirada y nos sentamos en la arena a observar la última gaviota que volaba tras el sol naranjo sin poder asirlo.
"Puedes apoyarte en mi" me dijo tranquilo. Mi cabeza se refugió sobre su pecho, en dónde escuché el ritmo de la serenidad de sus días. Observamos los dos en un momento a Cristo, caminando sobre el mar hacia su torre de soledad y de suplicio.
- Vamos pequeña, di confío.
- Me amarás aún mañana si lo digo?
- Di, CONFIO.
- Regálame un beso. Quizás pueda decirlo.
Sus labios rozaron suavemente los míos, sorprendida me estremecí, esperaba un beso depositado en la frente.
La noche llegó con su velero oscuro y nos fuimos a recorrer las calles del puerto. Entramos a un restaurante sin decir nada, en absoluto silencio.
Escogió una mesa a la vista de toda la gente, antes de sentarnos le murmuré al oído una frase provocadora que intranquilizó su cuerpo. Con el menú temblando en las manos, seleccionó un buen vino mientras yo lo miraba riendo cómplice. Tomó la botella, también mi mano, dejó unos billetes sobre la mesa. Salimos corriendo como para ganar el tiempo perdido , empezaba la lluvia a caer lentamente.
Urgidos nos refugiamos en un portal, en donde sus manos ansiosas se sumergían en mi geografía ...su boca buscaba la mía, la mía devoraba sus besos...tomé ahora yo su mano y lo llevé fuera, buscaba un lecho de hierbas...
Una plazoleta sirvió de refugio de nuestros cuerpos. Sentí la lluvia acariciando mi rostro, el olor de hierba mezclado con el aroma de mar, el cuerpo de Facundo tatuando en mi piel sus palabras de poeta. Besándome giró media vuelta, él esa noche quería alcanzar la cima del cielo mirando las estrellas. Fuimos corcel y amazona, cabalgata en que no se fue ni dominador ni dominio. La lluvia caía sobre nuestros cuerpos y la vida tendía un llamado entre nuestros espíritus . Rozamos el cielo, anidando nuestras miradas, después cada uno partió a su laberinto.
Pasa el tiempo entre distancia, soledades y cigarrillos.
Preparo sopa, envuelvo ropa para llevársela a los chicos del río. Suena el teléfono, la voz serena de Facundo, después de eternidades de ausencia, al otro lado de la línea me desafía: ""Hola pequeña, dime CONFIO"... Sonrío perturbada... le contesto: Me amarás aún mañana si lo digo?







Nata.
--


19 noviembre 2007

Poema de Macarena Trigo

CENSO DE POETAS URBANOS.

Están los que componen mientras viajan
meciéndose en las curvas para el ritmo.
Están los que descubren su versito
en la rota etiqueta de una marca
cuya imagen comtemplan como si.
Están los que dibujan más que escriben,
los que garabatean las esquinas
de todos sus cuadernos con desidia.
Están los que sonrien todavía
ante el blanco impoluto y aún confian.
Están los que tropiezan y repiten
el mismo endecasílabo entre los dientes
para que nada cambie pese a todo.
Están los de café,
más reposados,
que se observan y anotan y corrigen
entre sorbo y sorbito de la taza.
Somos los que escribimos apoyados,
de pie,
contra la barra,
en las paredes,
en servilletas breves recortadas
que ajustan nuestra idea a su tamaño.

Premio V certamen de poesia Iberoamericana Victor Jara

5 minutos más (Minibar) - ANDRÉS CALAMARO

Poema de Andres Carlos Mendez Perez




Nos miramos…



deseosos de revivir viejas madrugadas



que un día dejamos atrás,



con ganas de utilizar las llaves



que abran las celdas de los recuerdos,



hacer palanca



sobre miradas ya cerradas,



curadas,



de romper muros



donde se perdieron



anhelos de caricias perdidas.

18 noviembre 2007

POEMA DE ANGELA RAMOS DIAZ, del libro AMORES DE ASALTO.

Licenciada en Filosofía y Periodismo (Gran Canaria, 1967). Actualmente ejerce de profesora de Filosofía en un instituto de enseñanzas medias. A finales de los noventa fue galardonada dos años consecutivos con el primer premio del certamen de jóvenes autores organizado por la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias. Ha publicado relatos, poemas y artículos periodísticos en revistas y diarios insulares. Trabajó dos años en el periódico Diario de Las Palmas y colabora activamente con el colectivo cultural Baile del Sol.

Un segundo.

déjame amarte

en este umbral del universo

donde te he reconocido



déjame llenar el tiempo

con tu risa

y tu mirada



déjame acercarme a tí

aunque sólo sea un segundo



déjame besar tus ojos,

tus labios,

tus mejillas



déjame pertenecerte

en un sólo latido



hazme inmenso

un segundo

este trozo de instante

en el que habito

Rincón Abierto.

POEMA DE ALICIA GARRIDO

Pretendemos, con este espacio, dar luz a todas las colaboraciones que lleguen a nuestro blog, para que tengan cabida los que, de una forma u otra, utilizan la palabra escrita para expresar vivencias, sentimientos etc., sin ningún tipo de juicio o crítica previa...

Soñando .


Tengo un corazón sin puerta,
como el campo, amanecido.
Y se me escapan las risas,
y las flores que han crecido.
Y me van entrando penas,
y me va entrando frío.
¡Ay quien tuviera una puerta,
con cerrojo y con postigo!
No entrarían los amores,
¡que jamás yo he pedido!
Ni saldrían por mi puerta,
lacerados, mis suspiros.
Dejaría dentro, gozos,
y amaneceres divinos.
¡Ay, si tuviera una puerta
para el mártir pecho mío,
y solo dentro entrara,
el Amor que yo persigo,
dejando fuera las nubes,
que lloran por mis sentidos¡

Celine Dion All By Myself

Eduardo Galeano " Los Nadies "




Eduardo Hughes Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en 1940. Fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época.
En Buenos Aires fundó y dirigió la revista Crisis. Vivió exiliado en Argentina y España. A principios de 1985, regresó a Uruguay.
Es autor de varios libros, traducidos a más de veinte lenguas y de una profusa obra periodística.






Obras [editar]
Las venas abiertas de América Latina (1971) es su obra más conocida, un acta de acusación de la explotación de Latinoamérica por poderes extranjeros a partir del siglo XV.
Memoria del fuego, obra ampliamente aclamada por los críticos, es un relato de la historia de América dividido en tres tomos. Sus personajes son figuras históricas, generales, artistas, revolucionarios, obreros, conquistadores y conquistados, quienes son presentados en episodios breves que reflejan a su vez la historia colonial del continente. Comienza por los mitos de creación pre-colombinos y culmina en la década de 1980.
Ha sido galardonado con el Premio Casa de las Américas en dos ocasiones: en 1975 con la novela La canción de nosotros, y en 1978 con Días y noches de amor y de guerra, de género testimonial.
Galeano ha sido comparado con John Dos Passos y Gabriel García Márquez.

Publicaciones [editar]
Los días siguientes (1963)
China (1964)
Guatemala (1967)
Reportajes (1967)
Los fantasmas del día del léon y otros relatos (1967)
Su majestad el fútbol (1968)
¡Manos arriba!
Las venas abiertas de América Latina (1971)
Siete imágenes de Bolivia (1971)
Violencía y enajenación (1971)
Crónicas latinoamericanas (1972)
Vagamundo (1973)
La canción de nosotros (1975)
Conversaciones con Raimón (1977)
Días y noches de amor y de guerra (1978)
La piedra arde (1980)
Voces de nuestro tiempo (1981)
Memoria del fuego (1982 - 1986)
Aventuras de los jóvenes dioses (1984)
Ventana sobre Sandino (1985)
Contraseña (1985)
El descubrimiento de América que todavía no fue y otros escritos (1986)
El tigre azul y otros artículos (1988)
Entrevistas y artículos (1962 - 1987) (1988)
El libro de los abrazos (1989)
Nosotros decimos no (1989)
América Latina para entenderte mejor (1990)
Palabras: antología personal (1990)
Ser como ellos y otros artículos (1992)
Amares (1993)
Las palabras andantes (1993)
úselo y tírelo (1994)
El fútbol a sol y sombra (1995)
Patas arriba: Escuela del mundo al revés (1998): Véase el enlace externo al final.
Bocas del Tiempo (2004)





















Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.






Del libro " Los Abrazos "

15 noviembre 2007

Relato de Lupe Garcia Araya







Olga siempre fue minuciosa y delicada con las cosas que le rodeaban.Su infancia transcurrió jugando en el taller de mecánica que su padre tenia.Así fue como surgió su afición por los coches. Casi todas las tardes después de llegar del colegio apretaba algún tornillo o arreglaba ruedas pinchadas.No le hubiese importado seguir los pasos de su padre, pero éste siempre se negó.Olga era una chica lista y responsable, independientemente de la mecánica sentía pasión por los idiomas,Así que una vez terminado el instituto se matriculó en la universidad en la especialidad de filología inglesa.Algunos veranos iba a Londres y alternaba alguna tarea extra a la vez que practicaba inglés.Nunca se acostumbró al frío y al aspecto gris de la ciudad, pero decidió seguir allí.Comenzó a dar clases de apoyo a chicas y chicos de un instituto, así se ganaba algún dinerillo extra.Una tarde pasó por delante de una empresa de autobuses donde un anuncio solicitaba conductores. Al día siguiente dejó su currículum con la foto donde ella se sentía más guapa.A las pocas semanas y tras una larga entrevista con el jefe de recursos humanos fue seleccionada para formar parte de la plantilla.La empresa le había asignado inicialmente a Olga una línea tranquila de cercanía cuyo recorrido era de unos 15km, desde la ciudad hasta su destino.Casi siempre subían los mismos pasajeros. Poco a poco Olga se fue fijando en cada uno de ellos.En la forma de subir las escalerillas, si daban los buenos días, las buenas tardes, la forma de coger y pagar sus billetes; también observó como casi siempre se sentaban en los mismos asientos, se respetaban los sitios como si estuviesen abonados a los mismos.Un día se le ocurrió imaginarse como serían sus pasajeros fuera del autobús, sus vidas, costumbres, preocupaciones…

RELATO.-

Miguel era uno de aquellos pasajeros que cada mañana subía al autobús de Olga.
Tendría unos treinta y cinco años, mirada perdida y aspecto triste. Usaba gafas y el pelo le caía sobre los hombros. Solía llevar una barba incipiente de dos ó tres días que le daba un aspecto
desaliñado e informal.

Olga pensaba que sería profesor de instituto, siempre llevaba una mochila colgada al hombro y algún libro en la mano.
Él se limitaba a saludarla cuando subía al autobús y despedirse cuando bajaba. Después lo veía alejarse calle arriba.

Una tarde Olga encontró un libro en el asiento que Miguel siempre ocupaba, lo ojeó y vio que había notas de lápiz a pié de página, era un libro de literatura. Así fue como le asignó el papel de profesor y no se equivocó.

Guardó el libro para entregárselo al día siguiente, pero Miguel no apareció, tampoco en los días que fueron pasando. Al quinto día decidió pasar por el instituto para preguntar por él. Le comentaron que había pedido una baja pero no el motivo.
Ella no dejó el libro, volvió sobre sus pasos con lo único que de él tenia.

Olga no podía dejar de pensar en Miguel, le resultaba rara aquella situación y sin saber por qué aquel libro que encontró lo llevaba siempre en la guantera por si él volvía a aparecer.
Fueron pasando los días, los meses, hasta que una noche que Olga paseaba a su perro, le pareció cruzarse con él. Se volvió para asegurarse, pero se había perdido entre la gente.
Esperó al día siguiente a la misma hora y vio como se acercaba, esta vez lo paró para saludarlo, pero él parecía no recordarla .Alguien más se acercó de pronto, era la hermana de Miguel que iba acompañándolo.
Olga pudo observar como él tenia la mirada perdida y le costaba seguir la conversación.

Charo, que así se llamaba la hermana, le contó que Miguel había tenido un accidente.
Le gustaba montar en bicicleta y uno de esos días cuando paseaba alguien lo arrolló
Golpeándose fuertemente la cabeza ,esto le afectó una parte del cerebro, le costaba coordinar palabras y también perdió algo de memoria.

Desde ese día Olga pasaba algunas tardes con Miguel, le acompañaba en sus paseos, le leía poemas y sobre todo volvió a subir al autobús ocupando el sitio que tanto tiempo le había esperado.

Lupe García Araya.

13 noviembre 2007

Poema de Andrés Carlos Méndez Pérez

Mis manos se
entierran en la arena

recién lavada,
las olas rompen abrazando mis muñecas,
el sol oscurece
la mirada,
la brisa me sumerge en sensaciones.

Contemplo aquellos paisajes añorados,
me divierto ante
la ausencia de compañía,
disfruto de mí,
leyéndome por dentro,
compartiendo mi soledad,
buscando
el espejo amigo.

Descargas: NoMásViolenciaContraLasMujeres - Amnistía Internacional

Descargas: NoMásViolenciaContraLasMujeres - Amnistía Internacional

11 noviembre 2007

Rafael Alberti

Alberti, Rafael (1902-1999) Poeta y dramaturgo español, nacido en El Puerto de Santa María(Cádiz). Inicialmente se dedicó a la pintura. Se trasladó a Madrid con sufamilia, y en 1924 se le concedió el Premio Nacional de Literatura por el primer libro que publicó, Marinero en tierra. Se trata de una obra de un refinado popularismo donde universaliza el mar, que llega a convertirse en un mito. En1926, apareció La amante, relato poético de un viaje en automóvil, al que sigue, alaño siguiente, un nuevo libro de poemas, El alba del alhelí. Las tre sobras se inscriben dentro de la tradición de los poetas anónimos del romanceroy Garcilaso de la Vega, aunque con una sensibilidad de poetavanguardista. En 1929, tuvo lugar un cambio importante en su poesía, cuando publicó Cal y canto, influido por Luis de Góngora y el ultraísmo. También de esemismo año es Sobre los ángeles. Considerada su obra maestra, es una alegoríasurrealista en la que los ángeles representan fuerzas dentro del mundo real. Productode una intensa crisis personal relacionada con lo que el propio poetacalifica de "amor imposible" y los "celos más rabiosos", contiene imágenes que suponen altas cumbres poéticas. Sus tonos apocalípticos se prolongaron en Sermones y moradas (1930).Su surrealismo le lleva a introducir asuntos personales en el ámbitode las cuestiones históricas, lo que supuso en él una inclinación hacia elanarquismo, como demuestra su elegía Con los zapatos puestos tengo que morir, de1930. Posteriormente se afilió al Partido Comunista español, y publicó,hasta 1937, un conjunto de libros que el autor denominó El poeta en la calle,aparecidos conjuntamente en 1938. También de la misma época son sus obras deteatro, entre las que destaca Fermín Galán (1931). Posteriormente, y dentro dela misma línea de carácter surrealista y político, escribió obrasteatrales y entre las más conocidas se encuentran El adefesio, de1944, y, de 1956, Noche de guerra en el Museo del Prado. Una nota quehay que destacar en este escritor andaluz es su afición taurina, quele ha llevado a realizar carteles taurinos, escribir muchos ydestacados poemas sobre el tema, e incluso salir a los ruedos en lacuadrilla de Ignacio Sánchez Mejías.Desde el exilio Con su compañera, la también escritora María Teresa León, se vioobligado a exiliarse después de la derrota de la República en la Guerra Civilespañola. Vivió en Argentina hasta 1962. A partir de ese año residióen Roma, y no regresó a España hasta 1977; fue elegido diputado por laprovincia de Cádiz. El poeta recoge su vida durante los años de destierro en La arboleda perdida (1959 y 1987). Entre la poesía no política de Alberti, posterior a 1939, destacanEntre el clavel y la espada, de 1941, y A la pintura, de 1948, unbrillante intento de describir un arte en términos de otro. EnRetornos de lo vivo lejano, de 1952, y Baladas y canciones del Paraná,libro de poemas publicado el año siguiente, incluye canciones muycercanas a las de Marinero en tierra que ofrecen un universonostálgico del que no está ausente la ironía. Algo que vuelve aocurrir en el primer libro que publicó a su regreso a Europa, Roma,peligro de caminantes, de 1968. Al lado de estos poemarios, están los poemas más estrictamente políticos inspirados por las circunstancias, como las muy conocidas Coplas de Juan Panadero, de 1949, y La primavera de los pueblos, de 1961. Entre la producción de Alberti posterior a su regreso a España, cabe destacar el libro decarácter erótico Canciones para Altair, publicado en 1989. Ha recibido muchospremios y reconocimientos, entre ellos el Premio Lenin de la Paz, en 1966, y elPremio Cervantes, en 1983. El 28 de octubre de 1999 falleció Rafael Alberti, el último exponente de la generación del 27 y figura clave de la poesía española de todos los tiempos. Un paro cardiorrespiratorio fue la causa de su muerte, cuando seencontraba en su casa del Puerto de Santa María, en Cádiz, en la misma ciudad que le vio nacer hace 96 años. Por expreso deseo del poeta, sus restos mortales fueron incinerados ysus cenizas serán devueltas a las aguas de la Bahía de Cádiz, a la que tanestrechamente vinculadas han estado su vida y su obra. En el Puerto deSanta María, localidad de la que era además alcalde honorario, se declararontres días de luto y se le rindió un homenaje popular.

Enciclopedia Microsoft Encarta 99


Sueño del marinero


Yo, marinero, en la ribera mía

posadasobre un cano y un dulce río

que da su brazo a un mar de Andalucía,

sueño ser almirante de navío,

para partir el lomo de los mares

al sol ardiente y a la luna fría.


¡Oh los yelos del sur!¡Oh las polares

islas del norte! ¡Blanca primavera,

desnuda y yerta sobre los glaciares,

cuerpo de roca y alma de vidriera!

¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,

bajo el plumero azul de la palmera!


Mi sueño, por el mar condecorado,

va sobre su bajel, firme, seguro,

de una verde sirena enamorado,

concha del agua allá en su seno oscuro.


¡Arrójame a las ondas, marinero:

-Sirenita del mar, yo te conjuro!

Sal de tu gruta, que adorarte quiero,

sal de tu gruta, virgen sembradora,

a sembrarme en el pecho tu lucero.


Ya está flotando el cuerpo de la aurora

en la bandeja azul del océano

y la cara del cielo se colora

de carmín. deja el vidrio de tu mano

disuelto en la alba urna de mi frente,

alga de nácar, cantadora en vano

bajo el vergel azul de la corriente.


¡Gélidos desposorios submarinos,

con el ángel barquero del relente

y la luna del agua por padrinos

!El mar, la tierra, el aire, mi sirena,

surcaré atado a las cabellos finos

y verdes de tu álgida melena.


Mis gallardetes blancos enarbola,

¡Oh marinero!, ante la aurora llena



¡y ruede por el mar tu caracola!

Asi estoy yo sin ti. Joaquin Sabina

POEMA DE BENI PAREDES RIVAS

Regreso.




No mientas con los ojos abiertos,

que aún puedo verte tal como eres.

Si las alas rotas te impiden ver el sendero,

abre tus brazos y respira.

Cada renacer es un proceso doloroso

en el que la metamorfosis de sentidos

y marañas de sentimientos se funden

formando ese único ser mejorado y amoldado

a las circunstancias y al mutismo de la espera,

entre encuentros y amaneceres.

Es el ahora bien vivido el que cuenta
.


Benita Paredes Rivas

09 noviembre 2007

Miguel Hernandez



(Orihuela 1910-Alicante 1942) Poeta español. Su vocación literaria le llevó a leer a los autores clásicos españoles y a ingresar en el círculo El Radical, con Ramón Sijé, con quien tendría una gran amistad. Tras publicar algunos poemas en el periódico de Orihuela y la revista El Gallo Crisis, en 1933 apareció su primer libro, Perito en lunas cuyo estilo característico caló hondo en ciertos sectores de la crítica y literatura de la época. En 1934 se trasladó a Madrid, no sin pasar dificultades al principio, y publicó, esta vez en la revista Cruz y Raya, su auto sacramental Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras. En 1935 apareció El rayo que no cesa, integrado principalmente por sonetos escritos según las formas clásicas de siglo de oro. Al iniciarse la guerra civil española, Hernández se afilió al Partido comunista y se alistó en el ejército republicano.
Durante la guerra, su producción poética tuvo un carácter marcadamente político, incluso propagandístico:Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1939) y El labrador de más aire que, aunque publicado en 1937, su redacción es muy anterior. Ese mismo año, se casó con Josefina Manresa, y, a lo largo de la guerra, participó en actividades de izquierda comunista y antifascismo internacionales (II congreso de intelectuales antifascistas y un viaje como invitado a la Unión Soviética, al II congreso de teatro soviético). Con la victoria del bando nacional, el poeta fue condenado a muerte, pena que fue conmutada por la de treinta años. A su paso por varios penales, fue componiendo su Cancionero y romancero de ausencias (publicado póstumamente en 1958), muriendo de tuberculosis en el penal de Alicante, en 1942.










ELEGÍA A LA MUERTE DE RAMON SIJÉ


(En Orihuela, su pueblo y el mío

se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,

con quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma tan temprano.


Alimentando lluvias, caracolas

y órganos mi dolor sin instrumentos,

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.


Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler, me duele hasta el aliento.


Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión mas grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.


No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.


En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes,

sedientas de catástrofes y hambrienta.


Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte.


Y volverás a mi huerto y a mi higuera

por los altos andamios de las flores

pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.


Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.



Alegrarás la sombra de mis cejas

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.


Tu corazón ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas

de almendro de natas te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas

compañero del alma, compañero.








Poema de LUPE GARCIA ARAYA. Del libro " Poesía en la Distancia "


No sólo en las noches te amaría,

también en los atardeceres,

en las mañanas,

en las horas ausentes,

en los días prohibidos,

en este espacio que nos separa,

en la palabra que nos une,

en este sueño que es encontrarte...

En mi cuerpo, incompleto sin tí

08 noviembre 2007

07 noviembre 2007

Despedida a un amigo. Poema de Pedro Javier Martín Pedrós.












Con estos compases de guitarra


de Tomatito, quiero hacerle este


pequeño homenaje a mi querido


y buén amigo Paco Garrido que acaba de dejarnos.
"Para leer el poema acompañado de la guitarra, pincha en You Tube arriba "

La vida es así, no lloreis por mí.

Paco.







Tus miradas

me sabrán siempre

a tardes

rociadas de cafés exquisitos,

a charlas

en la puerta

de cualquier iglesia de barrio,

a música llena de paz

y gozo.

Mis torpes manos guiadas por el

corazón amigo,

acariciaron tus silencios,

con olor a despedida,

a disimulo de tristezas.

Rincon Abierto






Pretendemos, con este espacio, dar luz a todas las colaboraciones que lleguen a nuestro blog, para que tengan cabida los que, de una forma u otra, utilizan la palabra escrita para expresar vivencias, sentimientos etc., sin ningún tipo de juicio o crítica previa...








Poema de Alicia Garrido.






Llegó con tres heridas:
La del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

( Miguel Hernandez )








Ocaso.

Esta tarde siento la nostalgia
gris de todos los caminos.

No hay ningún viajero que, luego,
o más tarde, esté de vuelta.

Como en sueños, la ilusión se aleja,
y queda, silente mordiendo el corazón.

A veces, por los resquicios de un pino,
se ilumina una esperanza verde.

Como el camino, el amor es sin regreso.
No miro las sendas, todas llevan
a la soledad del ocaso.


Odio los atardeceres, las autopistas
los trenes. Odio las salidas. Nunca vuelven
a su lugar de destino.

Y el corazón se me muere, cada tarde,
en un suspiro.

No quiero el gris, ni el violeta, ni el ocre,
de los caminos.

Solo el tuyo Amado,
aunque esté sembrado de espinos.

Alicia Garrido.

06 noviembre 2007

Poema de Pedro Javier Martín Pedrós.

Portada de Adolfo Morales.



Dedicatoria a un libro


Permíteme, como entraña mía que eres, que te

cuente algunos sentimientos de AMIGO DE LA VIDA:

Cada amanecer y cada puesta de sol son distintos.

No te canses nunca de saborearlos.

Siento lo que han sentido otros y lo han dejado en

El aire para que yo respire.

El compartir la vida, sentimientos, es lindo y no

pasa de moda.

Estoy pensando que cada uno de nosotros

Tenemos que ir cambiando lo que no nos guste de

La vida, hacer nuestra revolución casera.

Siento que la lluvia se puede escribir y me gusta.

A mi hijo Javier.