05 abril 2016

Pedro Javier Martín Pedrós.







RUIDO HUMANO



Al sentir el abrir de las ventanas

de los hombres cada día,

me confirmo en la estupidez de la

lucha y la competitividad tan

absurda de la casta humana.

Tendremos que aprender a

ser pájaros y otras especies.

Somos tan de hormigón

que hasta lo infantil dosificamos

con mezclas grises

impregnando a éstos con


nuestros dolores de cabeza.


Del libro: Trozos de vida


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