03 diciembre 2016

Isabel Miguel






 MIRADAS


Más allá de tu cuerpo, tu mirada
como un sedal de luz se me prendía
atrapando mi ser y lo atraía
siendo presa por ti, así acotada.

Más allá de tu cuerpo, tu mirada
despojaba de mí cuanto sentía,
desnudo mi interior a ti emergía
y era sexo en sazón a tu llamada.

Ahora soy viva llama cuando miras
mis ojos que te miran y te abrasan;
vivo el soplo de aire en que suspiras,

el goce en que los cuerpos se acompasan
y el vértigo febril en que me giras
mientras tus ojos por los míos pasan.


1 comentario:

Angel Guinda dijo...

Muy buennnno.