14 marzo 2017

Nicolás Corraliza





UN LUGAR LLAMADO PARAÍSO



Mi patria es un corazón soñado
que bombea lava.
Una tierra fértil
carente de prisiones.
Agua y estrellas
danzan sincronizadas
los efímeros pasos de la vida.
Llegará un mañana donde los hombres
no teman a dios y los niños jueguen con libélulas
a sobrevolar el porvenir.






3 comentarios:

Nicolás Corraliza dijo...

Muchas gracias, Pedro Javier. Abrazos.

Miguel Veyrat dijo...

Enorme poema!

Nicolás Corraliza dijo...

Un abrazo, Miguel. Muchas gracias.