06 abril 2017

Begoña Abad






Quien me manda a mí meterme en esto,
a estas alturas de la vida mía.
Quién me asegura que saldré adelante,
quién protegerá mi espalda.
A quién le pediré daños y perjuicios,
a quién le rendiré cuentas si fracaso.
Por qué no me habré detenido
al borde mismo del filo de la navaja,
por qué se me habrá ocurrido beber
en lugar de pedir que pase el cáliz de mí.
Cómo voy a apañarme a partir de ahora
para apurar las tardes y soñar las noches,
para sacar más tiempo de debajo de las tejas
que han ido haciendo mi tejado,
por qué se me ha ocurrido,
a estas alturas de la vida mía,
querer vivir cada segundo
con los ojos muy abiertos y a contra corriente.






De La medida de mi madre

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