14 mayo 2018

Mauricio Alfredo Escribano





quién podrá desviar
esta mirada donde el viento
es un reflejo de paloma

quién dirá que estoy demente
si aseguro con tristísima franqueza
que en el hombro llevo un grillo
disparándole a lo lejos
con su rifle de rocío

por qué nadie se animó
a contradecirme todavía
ni siquiera cuando dije
que el invierno
era una nube con sombrero
o que el amor era una liebre
encandilada por la luna 



1 comentario:

Nerina Thomas dijo...

Un vaivén de sentires. Un decir en señales.y siempre cierra en el amor!!