07 octubre 2011

Jose Mª Guardiola M.,


20 euros de amor




Soledad en busca del encuentro
y me arrincono al encuentro
para saberme aun mas solo
me perdí tras de la noche.
Allí estaba anunciándose,
como cada mañana que la recuerdo.
Me acerque a la puerta,
y un temblor de piernas se acentuaba,
anduvo hacia mi,
un paso un latido y decidida
me abrazo y un beso, !me beso¡
Todo el sabor de la alhambra moruna
viviendo en mi boca.

Imagen de :Jose Mª Guardiola M.,



06 octubre 2011

Respect

Tomas Tranströner


El sueco Thomas Tranströmmer gana el Premio Nobel de Literatura 2011



Nacido el 15 de abril de 1931 en Estocolmo, su nombre había figurado en repetidas ocasiones entre los candidatos al Premio Nobel de Literatura




El sueco Tomas Tranströmer, un poeta con lenguaje cotidiano, es el ganador del Premio Nobel de Literatura de 2011, según ha anunciado este jueves la Academia Sueca.


La Academia destacó la obra de Tranströmer porque "a través de sus imágenes condensadas y traslúcidas nos ha dado un acceso fresco a la realidad".


Tranströmer nació en 1931 y debutó con su libro "17 dikter" ("17 poemas") y ha sido traducido a cerca de 50 idiomas, entre ellos el español. Ha recibido galardones importantes como el Premio Bonnier para la Poesía, el Premio Neustadt o el Premio Petrarch de Alemania.


Entre sus obras traducidas al español están "El cielo a medio hacer" (Nórdica) y "Para vivos y muertos" (Hiperion). Traströmer es el primer poeta galardonado con el Nobel desde que la polaca Wislawa Szymborska ganará en 1996.


El poeta sueco sucede al escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien ganó el prestigioso galardón el pasado año. Además de poeta, Tranströmer es psicólogo y se dedica a la rehabilitación de delincuentes juveniles.


El premio está dotado con 10 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1,1 millones de euros.


Los otros candidatos


Su designación se ha impuesto a otros nombres que sonaban también como favoritos. En los últimos días otros poetas como el sirio Adonis, el australiano Les Murray, el coreano Ko Un y el polaco Adam Zagajewski habían dominado los pronósticos para el premio que se ha fallado este jueves en Estocolmo.


En su ya centenaria historia la Academia Sueca ha demostrado también que es capaz de elegir a nombres inesperados como la austríaca Elfriede Jelinek o la alemana Herta Müller.


La Academia insiste siempre en que sólo premia a autores y no a literaturas ni países, aunque sus elecciones parecen llevarse a veces más por cuestiones políticas o por el criterio de rotación geográfica que por la calidad literaria.


Eso explica ausencias bochornosas en el palmarés del galardón de nombres fundamentales en la literatura universal como Marcel Proust, Franz Kafka, Bertolt Brecht, James Joyce o Jorge Luis Borges.

APUNTES DE FUEGO



Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.


Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino


en la noche oscura del olivar.


Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida


pero el cuerpo caminó directo hacia ti.


El cielo de la noche rugió.


Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.







ANTONIO GAMONEDA,


Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el
silencio de las últimas ramas.
Esto era el destino:
llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

05 octubre 2011

Maná - Ojala Pudiera Borrarte (video)

Lupe García Araya. Copyright ©,


Mi sombra te persigue donde vas.
Nadie sospechaba que allí donde fueras
volvería mi recuerdo.
Y de repente, ajeno al pasado,
te vuelves a encontrar conmigo
y con mi ausencia.
Mi sombra está en el pasado y presente,
en tus huesos y tus libros,
en todo lo que llamas olvido.
Estoy en ti, simplemente.
Te acompaño como la lluvia en invierno,
como todo lo que va en tus bolsillos,
como un pensamiento corrosivo,
estoy ahí como una fruta prohibida,
tú lo sabes y nunca podrás olvidarme.

Ángela Mallén,


Vacuum


Crecen flores de hielo en un campo encendido.


Yo soy la famosa perdedora. La que siempre elige la opción B. La sacerdotisa de las alcantarillas. La que nunca pondrá un pie en Nueva York. La factotum. La desglamourada. La antireinona.
Soy la que abunda.


A mi paso los ojos se desactivan. Tengo suerte. Porque ser mirado es ser acertado. Mirar es derrumbar.


Ni los muertos ni yo somos transgresores. Somos transversales. Existimos en diagonal. Cultura, ideología: todo lo franqueamos. Por todo nos filtramos. En los posos nos reconocemos. En las cuevas de extraños.
Que nadie nos mire. Ni a ellos ni a mí. Ser mirado es ser imantado.


Compartimos dones y condenas. Captamos tránsitos. Olemos cambios. Nos entristecemos antes. Nos esperanzamos antes.


Que nadie nos observe. Porque ser mirado es ser recogido. Mirar es cortar.
Cierra los ojos ya. No ver es oler.


Crecen flores de hielo bajo un cielo incendiado.



Rabindranath Tagore


Al Crepúsculo

Paráfrasis del poema 30 de “El jardinero”


En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eras mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.

La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios,
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!

Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.

En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.






Sitio web de esta

fotolog.com

04 octubre 2011

Wolfgang Amadeus Mozart - Piano Concerto No. 21 - Andante

AURORA LUQUE,



La deconstrucción o el amor


Amar es destruir: es construir
el hueco del no-amor,
amueblar con milagros la pira trabajosa
echando al fuego lenguas, carne de ojos vencidos,
piel jubilosa, dulce, nucas saladas, hombros temblorosos,
incinerar silencios y comprobar la altísima
calidad combustible del lenguaje.
Hay estadios del cuerpo a cuerpo a cuerpo
que no alcanzaron nombre en el origen.
Y quién inventa hoy
vocablos para el quicio
fragante de una piel, nombres para los grados de tersura,
acidez o tibieza de un abrazo, quién justificaría
las palabras-tatuaje, las palabras tenaces como un piercing,
las palabras anfibias e ilegítimas.
El poeta ha dejado junto a cada palabra
lo que cada palabra le pidiera al oído:
derramarse indecible en otro cuerpo
o estallar en un verso como válvula.
El poeta, desnudo,
cuelga una percha en un árbol perdido
y las palabras van
al poema a vestirse.


De "Camaradas del Ícaro"



Celaya, Gabriel


Reseña biográfica


Rafael Múgica, nombre real del poeta español, nació en Hernani, Guipúzcoa en 1911.
Presionado por su padre, se radicó en Madrid donde inició sus estudios de Ingeniería y trabajó por un tiempo
en la empresa familiar. Conoció allí a los poetas del 27 y a otros intelectuales que lo inclinaron hacia el campo
de la literatura, dedicándose desde entonces por entero a la poesía.
En 1947 fundó en San Sebastián, con su inseparable Amparo Gastón, la colección de poesía «Norte». Obtuvo en 1956
el Premio de la Crítica por su libro «De claro en claro», al que siguieron entre otros, «Plural» en 1935, «Cantos Íberos»
en 1955, «Casi en prosa» en 1972, «Buenos días, buenas noches» en 1976 y «Penúltimos poemas» en 1982.
En 1986 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas.
Falleció en 1991. ©


Deseada


Deseada, ¡tan suave!,
confín donde resbalo.
¡Oh siempre un poco ausente,
suspendida en la nada!
¿Son tus ojos dulces?
No, que está turbado
tu mirar brillante
de anhelos contrarios.
Yo te amo, te amo, te amo,
todo lleno de alas tempestuosas,
y de garras, de furias,
de dolor, por abrirme.
¡Oh, tenme en tu sonrisa,
en tu sombra, en lo leve
de tu mano impalpable!
¡Tenme en tu caricia!
¿A qué llamas cambiando?
¿Qué me pides furtiva?
¡Oh tú, siempre ignorada,
tú siempre antigua y nueva!
Ven más cerca. No temas.
Tu mano tibia tiembla,
tu cintura se atreve
con sobresaltos, mía. ¡Mía, deseada!
Y aún sonríes con ojos
inocentes y raros.
¡Oh, dime! ¿Qué sugieren
tus ojos arcaicos?
Cabelleras, torrentes,
músicas perdidas,
corazón: esa ave
que, cogida, tiembla.
Y tú, esquiva, flotando
desnuda, lenta y suave.
Tú, chiquita, huida
en un cielo sin nadie.
¡Oh dime, deseada,
cómo hay que abrazarte
mientras tu boca expira
en la mía, sin habla!
Di si tu remota
belleza en tu cuerpo
puedo yo apresarla.
Puedo así matarte.
Deseada, ya basta.
Deseada, no puedo.
Deseada, tú quieres
que yo muera contigo.















03 octubre 2011

Luis Garcia Montero,


Esa luna color de viejo saxofón...

Esa luna color de viejo saxofón
me retendrá en París.
Esa luna color de vieja mariposa,

de alma vieja buscando sobre el viento
ojos para mirar el fin de siglo,
gatos que son las dudas de la noche.


Tiéndete junto a mí. Despierta en la memoria
esa inquietud que guardan los que acaban de amarse,
la imperceptible prisa de los labios
que buscaron un cuello donde apoyar su aliento.
Y déjame mirarte, frente a frente,
con estos mismos ojos orientales
que utiliza el amor para observamos.




LUIS GARCÍA MONTERO

Louis Aragon

No hay ningún amor feliz


El hombre nada adquiere jamás Ni su ternura
Ni su amor ni su fuerza Y cuando abre los brazos
La sombra que proyecta es una cruz oscura
Y si abraza su dicha la destroza en pedazos
Su vida es una extraña y espantable locura
No hay ningún amor feliz


Su vida se parece a un inerme soldado
Que para otra estrategia ha sido preparado
Que madruga y de noche sufre de hambre y de sed
Y que en la tarde tiembla deshecho y desarmado
Decid «mi pobre vida» y el llanto contened
No hay ningún amor feliz


Mi bello amor mi dulce amor mi amor perdido
Dentro de mí te llevo como un pájaro yerto
Y aquellos que de lejos nos vieron no han sabido
Que mis propios poemas tras de mí han repetido
Y que ya por tus ojos varias veces han muerto
No hay ningún amor feliz


El tiempo de aprender a vivir ya ha pasado
Que lloren en la noche nuestros dos corazones
Por el dolor que esconde cada recuerdo amado
Las tragedias que nutren el éxtasis soñado
Los sollozos que impregnan las menores canciones
No hay ningún amor feliz


No hay amor que no aflija al par que desespera
No hay amor que no se halle mezclado a su dolor
No hay amor que no espante No hay amor que no hiera
No hay amor que no viva de lágrimas y espera
Y el amor de la patria lo mismo que tu amor
No hay ningún amor feliz
Pero este es nuestro amor


Versión de: Andrés Holguín





Sabina - Serrat 9) Tu nombre me sabe a hierba

Josefa Parra


Cosas que no tendremos

Cosas que no tendremos:

Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.


Cosas que me he perdido:


No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.

Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.

De "Alcoba del agua" 2002


02 octubre 2011

Whitman - Beethoven

Proyecto Poesía en la Distancia.,

Desde la ventana de nuestro blog, queremos compartir con todos nuestros amigos este quinto libro Silencios encontrados de la colección “Poesía en la distancia “, así iremos abriendo, poco a poco, las páginas del mismo.     







                                                   Lupe García Araya  • Ian Welden
Entra,
entra y búscame
en los instantes que deseamos
que fueran eternos.
Comprende,
que la luna es mi hábito
y bajo ella construiremos el altar
donde nuestros mares se derramarán.
Cambiaré
las sillas para esperarte,
guardaré los silencios
y adornaré la arena donde soñamos.
Nuestra unión
será sideral y magnífica
un ángel vigilará la puerta de nuestro paraíso
aves azules beberán de nuestras savias
y en el horizonte el sol reirá satisfecho.

Abderrahman El Fathi



He vuelto a por mis versos,
ahí estaban
en esa mesa, ese té con hierbabuena,
los rescaté, desde entonces viven conmigo,
para siempre
me acompañan en mis travesías,
en mis noches de soledad,
me arropan esos versos
me recuerdan cuánto te amé
en las miradas de ese gato,
a mis pies
bajo una mesa destartalada
y el viento furioso
y el olor a vida
en Hafa Café.







01 octubre 2011

Uberto Stabile,


Trece pruebas de amor y un vampiro

Tiene la piel sedienta, tiembla caundo me mira y es consciente de su
ridículo mientras habla sin decir lo que pasa.
Intentará que yo le abandone con tal de no reconocer que su amor ha muerto.
Cuando mira el paisaje en el que yo habito, tan sólo alcanza a ver una roca desierta en mitad del océano.
Tiene tanto miedo a su inocencia que se declaría culpable de cualquier crimen que no hubiera cometido.
Lo más hermoso y humano que posee, es su propio miedo a parecer
tan frágil como en realidad es.
Siempre que me llama es para decirme adiós, y cada vez que
tenemos que separarnos llora como un niño desconsolado.
Vivimos lo mejor de nuestras vidas en un momento, nos hacemos
eternos en un instante, y el mundo nos parece un planeta lejano,
cuando abrazados somos dueños de nuestro fugaz destino.
Ese amor secreto, prohibido, imposible, en su locura, su fe ciega, es
más puro e intenso que todo el amor que puedan acumular las
caricias de una vida compartida.
Ninguna sombra ha brillado tanto como la sombra en la que, por
amor, he sido confinada.
Tiene sus ojos las palabras justas.
Si él habla de amor lo haría sin nombrar el amor, a una mujer esa
palabra no le duele pronunciarla.
Sé que no es azul el mar cuando se encierra en un vaso de cristal,
que la luna no siempre es blanca, ni la luz de las estrellas eterna, y
aún así prefiero creerte; sus mentiras no son menos ciertas y hacen
más hermoso este infierno.
Como el viento que precede a la tormenta y agita las finas acacias,
como el intenso olor de la tierra mojada, como un barco a la deriva,
así es mi amor. El deseo que me conmueve.
el vampiro:
Quién pudiera contigo llorar esta pasión, empuñar una lágrima y
disparar sobre Dios.

Felix Morales Prado,



Las nubes se parecen a esos cromos
con los que juegan las niñas
y que al darles la vuelta
la soledad jaspeada de las calles
convierten en promesa
que arropa el corazón.
Entre el tan-tan de las campanas
tiembla la luna blanca.
Al fondo
de la melancolía
brilla el viento.


Del libro " La belleza es el ángel del misterio"