viernes, 19 de agosto de 2016

Leopoldo María Panero






Hembra




Hembra que entre mis muslos callabas
            de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura.




"El último hombre" 1984

jueves, 18 de agosto de 2016

Francisco Basallote




HOY TE ESCRIBO MI NOSTALGIA

para no perderte del todo,
casa de mi niñez
en la Puerta Cerrada.

Antes que te disuelvan
en el olvido, cuando
en tu carne de piedra
penetran los cuchillos
de la especulación
te escribo con nostalgia
para reconstruir sueños
que no demolerán,
casa de mi niñez
en la Puerta Cerrada.

Te contaría los secretos
que la noche, asomada
a la negrura de tu reja,
me contaba entre signos
de agua y guiños de estrellas.

Y del misterio del granero
abierto a la herida de luz
blanca del mediodía
y a la ebriedad rosada del poniente,
donde la ceniza era alquimia
en las manos queridas que se fueron
cansadas de ofrecerse.

También te contaría
de la húmeda penumbra de la cuadra
y de la victoria del huevo
todavía caliente para el candiel
y del fuego de la cocina,
amarilla de luz y negra de humo
y ebria de amor, donde las tardes
se diluían lentas como el sol tras San Miguel.

Y de las frágiles begonias
en la pequeña galería
donde jugábamos a construir pueblos
y castillos imposibles
y algunas veces a las cuatro esquinas,
imposibles también.

Te escribiré de tu azotea,
mundo de cal donde en su océano
surqué todas las singladuras:
Tánger, blanca y seductora,
las azules montañas del Atlas,
el brillo de La Plata
y el gradiente de blancos
de la cal, Vejer íntimo
abierto y desnudo jazmín,
que en las noches de luna
en belleza al astro vencía.


De " CUADERNO DE BUENAVIST
A"





Ana García Briones






Las puestas
de soles,
las caricias
y las risas incontroladas
son
oasis
reservados
a
los
afortunados
del universo.

 Partos de luz




miércoles, 17 de agosto de 2016

Luis Cernuda




País

Tus ojos son de donde
la nieve no ha manchado
la luz, y entre las palmas
el aire
invisible es de claro.

Tu deseo es de donde
a los cuerpos se alía
lo animal con la gracia
secreta
de mirada y sonrisa.

Tu existir es de donde
percibe el pensamiento,
por la arena de mares
amigos,
la eternidad en tiempo.

MONTSERRAT VILLAR GONZÁLEZ







HACE 20 MINUTOS (repasando la primera mitad de mi vida)


Hace 20 minutos mi cuerpo de 20 años
se disuelve entre tus manos
agotado de sudor, creciéndose
para intentar besarte.
Hace 20 minutos recuerdo que te quiero
insistiendo en la ternura de años
en que vi tu pulular en mi mundo de niña
sin que pudiera tocarte.
Hace 20 minutos, soy feliz porque te tengo,
y, aunque preñada de tus dudas, de mis dudas
nos mecemos al ritmo de estas olas
resbalando entre ancianos recuerdos.
Te quiero, sudor y espuma,
ausencia, reencuentro.
Te quiero ideal y persona
así, dudas y sueños.
Hace 20 minutos, me dibujo en tus ojos
mirando el primer desnudo de mi cuerpo,
me busco en tus palabras, tus susurros,
me arrulla tu deseo.
Hace 20 minutos el sol quema la piel
del sueño que descansa en tu pecho
y soy yo, deseando quererte en cada rayo
en cada uno de estos veranos.
Hace 20 minutos llaman a mi cabeza
las razones que me clavas en la memoria,
aplastando con nuestro peso la leve eternidad
de estos momentos.
Hace 20 minutos se transforman las verdades
y soy yo, ante este mar roto en mil cristales,
vomitando 20 años de un pueril dolor
que no he querido recordarte.
Te quise, sudor y espuma,
ausencia, reencuentro.
Te quise ideal y persona
allí, dudas y sueños.

martes, 16 de agosto de 2016

Ángel Pestime





He oficiado de tonto en muchos papeles,
me he roto los puños en refriegas.
He visto murciélagos
y también demasiadas medusas.
Ahora me basta cerrar los ojos
y tomo un tren
que más lejos me pueda llevar.

Ahora tú serás mi única patria.



Carmen Martagón ©





Barcos de papel



Con tus cartas hice barcos de papel
y los dejé navegar bajo la lluvia.
El agua fue borrando los trazos y
las lineas perfectas de tus mentiras.

Dejé que navegaran calle abajo,
perdiéndose entre largas avenidas,
tropezando en las piedras y bordillos,
parándose, tal vez, en cada esquina.

Con tus cartas he secado mis lágrimas,
esas que hicieron surcos en el alma,
las que nadie vió rodar por mis mejillas,
con mi marcha quedaron escondidas.

Hoy piso otras calles,
y navegan los barcos ya sin rumbo
llevados por un torrente inalterable,
mientras mis pasos enfilan otro curso.


Me encantó la foto que me pasó por twiter mi amigo José A. @Joseadpg