Llevo unos días inquieta.
Acabo de enterarme de que estuve casada.
En la ficción, eso sí. Pero igualmente la cosa resulta preocupante.
Ya soy consciente de que en la realidad estoy casada, pero ¿en la ficción también?
Y eso sí me preocupa.
¿No se trataba de, en la ficción, escapar a la realidad, negarla o sublimarla o embrutecerla, pero salirse de su orbe...?
¡Ay!
¡Qué jeroglífico, lo de Literatura y Vida o Ficción y Realidad!
llegará el instante- noche o día-en que sepan los astros de la dulzuraque me posee cuando te miro.
Voy descalza entre los árboles
el tiempo exacto de la lujuria. Tengo la sonrisa cubierta de música
con las escalas de tu lengua. Huelo a la palabra deseo
y en cada avance de tu cuerpo
me arqueo...
para que puedas oler el milagro. Hoy me incendia el asombro,
no sé de la tregua,
ni de la calma,
sí del vapor de la selva y...
no quiero que esto acabe. Voy a cerrar los ojos,
inspirar toda la expansión
de tu latido
y llenar mis pulmones
de posibilidades.
traje todo lo mío
no me quedé con nada
hay cosas que hacen
explotar la cabeza tu primer poema
ese vinilo de jazz
mis manos ahí
las tuyas sosteniendo
el rojo desamparo te dejo además
los cuervos que comieron
mi piel esa noche
de dioses ausentes tomá
te dejo todo a ver que hacés
con la belleza
del espanto y con estas luciérnagas
que llevo
adheridas a mi vestido justo ahora.
Para mis hijos
Vivo aún
sólo para que tú tengas
un lugar adonde volver siempre.
"Te aseguro que la amo con mis cuatro sentidos
y no me hace falta el quinto.
En todo caso, nuestro quinto sentido
es el buen humor.
¿Qué más queremos?
Después de todo, mis manos no son ciegas.
La conocen bien."
cuando eras
caricia suave
apenas
tocando la piel
para no asustarla cuando tus besos
decían cosas
y los míos sonreían cuando tu desnudez
era encanto de ver
y volaba tu voz
detrás de la mía y había palabras nuevas y el placer de decirlas
endulzaba la lengua y caminaban las manos
ávidas
abiertas
casi gritando así de hermoso era