sábado, 5 de noviembre de 2016
Mercedes Rodriguez de la Torre.
LA PLUMA
La pluma danza
al escribir tu nombre.
Y siento el ardor
de tu sangre en mis venas.

El calor de tus besos
en mi vientre.
Tu sudor en los poros
de mi existencia.
Siento tu abrazo
anudando nuestras vidas.
Cercando nuestro silencio,
en el olor de los jazmines.
Y seguimos bailando
nuestro amor,
en el letargo del ombligo.
Foto de Walter R.Fischer
Del Libro " Poesía en la alborada "
Vicente Aleixandre
El poeta se acuerda de su vida
Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.
viernes, 4 de noviembre de 2016
Pedro Salinas
A la noche se empiezan
a encender las preguntas.
Las hay distantes, quietas,
inmensas, como astros:
... preguntan desde allí
siempre
lo mismo:
cómo eres ?
Otras,
fugaces y menudas,
querrían saber cosas
leves de ti y exactas:
medida de tus zapatos,
nombre de la esquina del mundo
dónde me esperarías.
Tú no las puedes ver,
pero tienes el sueño
cercado todo él
por interrogaciones
mías.
Y acaso alguna vez
tú, soñando, dirás
que sí, que no, respuestas
de azar y de milagro
a preguntas que ignoras,
que no ves, que no sabes.
Porque no sabes nada...
y cuando te despiertas,
ellas se esconden, ya
invisibles, se apagan.
Y seguirás viviendo
alegre, sin saber
que en media vida tuya
estás siempre cercada
de ánsias, de afán, de anhelos,
sin cesar preguntándote
eso que tú no ves
ni puedes contestar.
a encender las preguntas.
Las hay distantes, quietas,
inmensas, como astros:
... preguntan desde allí
siempre
lo mismo:
cómo eres ?
Otras,
fugaces y menudas,
querrían saber cosas
leves de ti y exactas:
medida de tus zapatos,
nombre de la esquina del mundo
dónde me esperarías.
Tú no las puedes ver,
pero tienes el sueño
cercado todo él
por interrogaciones
mías.
Y acaso alguna vez
tú, soñando, dirás
que sí, que no, respuestas
de azar y de milagro
a preguntas que ignoras,
que no ves, que no sabes.
Porque no sabes nada...
y cuando te despiertas,
ellas se esconden, ya
invisibles, se apagan.
Y seguirás viviendo
alegre, sin saber
que en media vida tuya
estás siempre cercada
de ánsias, de afán, de anhelos,
sin cesar preguntándote
eso que tú no ves
ni puedes contestar.
Itziar Mínguez Arnáiz
S.O.S.
Entendible en cualquier lengua
no sabe de fronteras
ni distingue raza
sexo
o religión
pero cuánto cuesta
decir
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