sábado, 31 de diciembre de 2016

José De Benito




El cristal opaco

Piensas en el pasado como una realidad

pasada.
Notas como aquello fue vivido

porque el brillo de los perfumes
se agolpa cuando quiere,
porque las melodías oídas
vuelven para tapar tus oídos.
Porque las imágenes y las voces,

los ecos de la sierra y el mar,
los sonidos del silencio en la noche
cuando te enfrentabas a la lucha
por la tranquilidad de espíritu,
cuando tratabas a diario con tus dudas,
enormes dudas,
sobre la realidad Existencial,
no puedes oír con claridad
la voz de los que dicen siempre
que creas.
Y la de los duendecillos,

ellos siempre están presentes
y hablan en los oídos sobre cosas.

Y tú siempre presente,

se hace imposible retirarte de
mi mente que piensa dentro
de la tuya.
Si, vivo y pienso, siento y soy,

dentro de ti, mujer




Ana García Briones





Como quisiera,
ahora,
en este instante,
empaparme de lluvia
y endulzarme de mieles.

Que las olas azules,
me abrazaran fuerte,
transportándome,
al fondo submarino
de mi océano.

Escupir sin miedo,
los besos contaminados
de tristezas.

Como quisiera,
ahora,
desnudar el alma
y en el ropero
de los sueños,
colgar los remos de tu barca.







viernes, 30 de diciembre de 2016

Ramón Llanes Domínguez






La mar sin ti
es un vocablo,
la inmensidad,
el alimento quizá de la sombra,
la tercera razón de la luna,
el pie de los ojos de Dios...
la mar sin ti
no es un verso.




Isabel García Mellado


 

 

 

 

 

SI PUDIERA SALIR DE ESTE MAR


si pudiera salir de este mar
y los niños girasen
sin nombre ni sombras
en algún momento entre mis manos
de arena cálida y aquellos ojos sin sentido,
dejaría quizá de recordar el vacío,
aprendimos que el frío habita las palabras sencillas
por eso nos sorprende,
hay que saber tantos lenguajes para llegar a comprender
que nada es lo que parece
y por eso es hermoso
perfectísimas perlas forman este miedo ,
tenía que haberlo previsto:
cuando estalle la ecuación
nos sentiremos perdidos, olvidaremos
que la piel es una casualidad
los pensamientos redacciones de colegio
de las que no llegamos a estar satisfechos,
si pudiera
dejaría de llorar
cuando veo un caballo corriendo libre dentro del viento
contaría los síes que vendí a un precio ridículo,
y las pocas islas en las que merece la pena perderse,
después de deshacernos de la antigua armadura
seríamos un rato libres
y compraríamos otra, más ajustada al tiempo
para poder quitárnosla
más adelante

Fernando Sabido Sánchez,





Fragilidad


No debo permanecer un día más en la fragilidad
y ni siquiera recuerdo de qué huía

cuando acepté implicarme en este desorden
o sentarme a tomar el sol con los ancianos

una mujer me cerró la puerta de su casa
sin querer escucharme
y me siento capaz de recomponer en otro lugar
las piezas desgastadas del rompecabezas


jueves, 29 de diciembre de 2016

Alejandra Pizarnik

EL DESPERTAR





El despertar

A León Ostrov

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios


Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo

De "Las aventuras perdidas" 1958




Ángel Calle

LA ESENCIALIDAD DEL TIEMPO








La esencialidad del tiempo

Las excavadoras se pasaron toda la tarde
deshauciando piedras indefensas
condenando a hierbas buenas y decentes
al exilio más irreversible.

Tenían órdenes de no hacer prisioneros.

En su lugar, plantaron elegantes farolas
de tacto frío y desdeñoso
y fue imposible establecer con ellas
conversaciones milenarias
debido a lo inoxidable e inalterable de su piel.

Buscamos tribunales que pusieran desorden entre tanto orden
pero en comisaría nos adivirtieron
que ya no estaban de moda las arrugas ni los descampados
y que las grandes empresas habían decidido exterminar
todo lugar desmercantilizado
toda idea o anhelo que no hubiera sido publicitado anteayer:
imposible reivindicar la sabiduría paciente del musgo.

Alguien se acercó y se lamentó por sus recuerdos robados.
No fueron muchas las protestas
pues el hombre del tiempo había pronosticado
alegrías inmutables por todas partes.

¿Batalla perdida?
Fuimos felices reconociéndonos momentáneamente
frente a un tiempo que expulsa el tiempo de aferrarse
de entrelazarse, de sedimentar sentimientos.

Y renegamos, renegamos afirmativamente.

Sólo lo que envejece existe y es compartible
y es entonces digno
o al menos posible
de ser amado.