lunes, 16 de enero de 2017

Antonio Porras Cabrera



Vengo del agua del mar
--------------------------------



Vengo del agua del mar,
traigo su sal y su yodo
para poderte besar
con mis versos en tus labios
volando en la madrugá.

Te regalo mil auroras
plenas de brisa marina
que adornen tu despertar
con los colores azules
de un cielo crepuscular
que va bailando su danza
sobre las olas del mar.

Quiero mecer tus cabellos
besar tu piel y tus ojos
y tu cuerpo acariciar
llevado por el antojo
de fusionarnos unidos
en un nuevo despertar.



Jose Angel Garrido Cárdeno







REBAJAS


Si sólo se tratara
de restarle tiempo a la vida,
las historias tendrían la importancia justa
como para devolverlas
y entregarle a la muerte
un ticket-regalo.



Carmen Martagón ©








Te digo Amor
El amor se nutre de sonrisas y silencios,
de unas manos unidas, de un te quiero...
se alimenta de besos y caricias,
se aviva con la brisa de unos labios,
se agranda con el alma de un te espero,
renace con los abrazos más tibios,
se llena del cariño más sincero.

El amor madura con el tiempo
sólo si se nutre de cariño,
sólo si se amasa por momentos
sólo si se cuida y manifiesta.

Ese amor madura y se hace grande
cuando los dos queremos que así sea...


La imagen puede contener: 1 persona

domingo, 15 de enero de 2017

Mario Benedetti





Amor De Tarde de Mario Benedetti


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Federico García Lorca




Poema Al Oído De Una Muchacha de Federico García Lorca


No quise.
No quise decirte nada.

Vi en tus ojos
dos arbolitos locos.
De brisa, de risa y de oro.
Se meneaban.
No quise.
No quise decirte nada.

sábado, 14 de enero de 2017

Paola Ferrari







Se me antoja algo dulce
tierno
infinito

Se me antojan tus manos
enmarañando mi pelo
Tu caricia
tu beso apurado

Se me antoja tu aliento fatigado nadando en mi nuca
Tus palabras de amor despues de tanto

Se me antojan tus ojos en los mios
tu lengua
tus temores y tus miedos, tu alivio

Se me antoja que la vida nos perdone
nos empuje
nos encuentre

Se me antoja el cielo con vos
Y que el amor nos haga
como ya tanto nos deshizo

Se me antoja estar en vos
Pero lo que mas se me antoja
lo confieso...
Es que sea yo
lo unico que a vos se te antoje..
.




Puri Teruel Robledillo






Os prometo que sobre mis manos
había un pozo de ternura.
Lo sé, porque las gentes
me miraban agradecidas y sonreían.
Os prometo
que de mis ojos la risa salía disparada de las cuencas,
y se posaban sobre los olivos en flor.
Y os prometo también
que mis pies no conocían las espinas.
No las conocían.
Tenían una piel sedosa,
libre de estrías.
Caminaban sin miedo,
siguiendo el horizonte.
Os puedo asegurar que fue así.
Después ocurrió la tragedia.
Me encuadernaron,
y me dejaron en la estantería más alta de la vida,
o puede que en la más baja,
no lo sé.