jueves, 17 de enero de 2019

Ana Vivero Megías.





Es demasiado pronto para escribir
demasiado pronto para vivir

El sol aún no asoma su nariz
entre las lejanas montañas
y a mí se me deshacen los dedos
como gotas de agua,
hijos del hielo
en un día de verano


Infinitas son las palabras
que rondan los caminos de mis sueños
pero una sola me late en el corazón
como baqueta ávida de música

No puedo, hoy no puedo
encontrar el eje de tu poema
y me debato entre la vida herida de un verso
y el amor que dentro de mí quema

Hoy no podré decirte, amor,
cuántos ojos tiene la lluvia
ni de dónde nace la luz de las estrellas

Hoy, golpeando con saña los ríos rojos
de mis sangrantes venas
sólo encuentro la palabra tú
tú, el mundo
tú, la risa,
tú, la muerte,
tú, la vida
tú, meridiano de mi luz
tú, sólo tú
y la ínfima pizca que queda de mí,
perdida,
en un invisible poema.

miércoles, 16 de enero de 2019

Paqui Romero Nuñez





Momento a momento, 
pedazo a pedazo...
y así fue como poco a poco 
fue haciendo su camino 
y labrando su historia; 
hilvanando todos sus sueños 
con hilos de colores...


-Marcos Ana-











Mi vida,
os la puedo contar en dos palabras:
Un patio
y un trocito de cielo
por donde a veces pasan
una nube perdida
y algún pájaro huyendo de sus alas.

martes, 15 de enero de 2019

Ramón Llanes Domínguez







AMIGO MUNDO


Amigo mundo
te cambio tu fusil por estos versos,
te cambio tu almanaque de terror
por la ternura de cualquiera de mis besos,
te cambio tu metralla y tu valor
por una tarde de lluvia en la ventana de mi pueblo,
te cambio el malestar de tu misión
por la paz que se cuida en mi respeto.
Amigo mundo,
te cambio tus bombas de combate, tu camión,
tu uniforme, tu trinchera, tu bastón,
por la concordia cálida de mis credos,
te cambio todo el hambre de tu sinrazón
por un rato de música, por un silencio,
por una melodía en do menor
que cantamos todos aquí al estar contentos,
te cambio tu himno por mi canción
o tu escopeta de matar por mi cuaderno
donde escribo de mi y de los nuestros,
te cambio tu odio y tu aspecto de invasor
por la mejor historia de los hombres buenos,
te cambio tu discordia por mi pasión
y tus guerras te cambio por mi afecto,
te cambio las desigualdades, te cambio tu decisión
de proteger menos a los más honestos,
de descuidar tanto al corazón,
de fomentar la miseria, de desterrar lo cierto,
de consentir a capricho que el error
sea la bandera más insultante de este tiempo.
Amigo mundo,
te invito a un minuto de Paz y otro de amor
y si me aceptas, mi alma entera te la entrego
para que con ella cambies siempre de opinión
y contigo todas las esperanzas alcancemos
y  esta utopía posible tendrá el color
del sentido más humano de todo nuestro universo.



Jorge Novak Stojsic Sarac








Dicen
que hay tristeza
en los almanaques

me acaba de saludar
el último sábado del año

me pidió perdón
y se fue cabizbajo
despacio
y arrugado



lunes, 14 de enero de 2019

Clara Correia




Quiero


Quiero darte el sol
¿Me das la luna?
Deambulando por la arena
Al sonido de las olas mansas

Quiero darte la lluvia
¿Me das la tierra?
Mi cuerpo hecho fuego
Afuera tu primavera

Quiero darte el viento
¿Me das el agua?
Mostrar sin miedo
Por ti mi discernimiento

Quiero darme a ti
Hoy y para siempre
Quiero ser tu sirena
Simplemente apasionada

Llenarte de besos
A la luz de la lámpara
Quiero ser tu tiempo
¡Amarte toda la vida!



Alejandra Pizarnik





POEMA PARA EL PADRE

Y fue entonces
que con la lengua muerta y fría en la boca
cantó la canción que le dejaron cantar
en este mundo de jardines obscenos y de sombras
que venían a deshora a recordarle
cantos de su tiempo de muchacho
en el que no podía cantar la canción que quería cantar
la canción que le dejaron cantar
sino a través de sus ojos azules ausentes
de su boca ausente
de su voz ausente.
Entonces, desde la torre más alta de la ausencia
su canto resonó en la opacidad de lo ocultado
en la extensión silenciosa
llena de oquedades movedizas como las palabras que escribo.



Imágen de Stephanus Meyer