martes, 5 de febrero de 2019
lunes, 4 de febrero de 2019
Jose Antonio Fernandez Garcia
En calidad de hombre suplico un golpe
de mar en el costado, y como huérfano
de viñedos en los campos, reclamo
un trozo de papel donde esculpir
algún verso que otro. Porque presiento
que echar raíces a medio camino
del silencio es una ingratitud, no
ya al hambre, a esta condición de soberbio
mendigo, empeñado en desentrañar
a golpes de rimas algún indicio
donde encontrar sitio y descansar. Sí,
huir, caer como hoja en plenilunio,
en entera aridez, justo allá donde
el cielo se revuelve sobre sí
mismo, sin ser apenas firmamento.
que echar raíces a medio camino
del silencio es una ingratitud, no
ya al hambre, a esta condición de soberbio
mendigo, empeñado en desentrañar
a golpes de rimas algún indicio
donde encontrar sitio y descansar. Sí,
huir, caer como hoja en plenilunio,
en entera aridez, justo allá donde
el cielo se revuelve sobre sí
mismo, sin ser apenas firmamento.
domingo, 3 de febrero de 2019
Pedro Javier Martín Pedrós.Copyright ©
A todas las niñas maltratadas del universo.
El hombre muere en todos aquellos que mantienen silencio ante la tiranía.
(Wole Soyinka)
La sonrisa ahogada en sus ojos
un embarazo de metal frío
y oscuro.
El miedo al precipicio en sus talones.
Lágrimas de pobres en tarros
de perfumes de lujo.
-Nada tiene sentido-
Ellas, dueñas de sus vidas
sin voz,
ellas, niñas de la luz
en la oscuridad más desesperada.
Ellas, niñas del olvido con vergüenzas
escondidas y precios de hojalata.
Hoy os canto con un poema
de esperanza y dignidad
desde estas palabras que sangran
vuestras desdichas.
Salvador García Ramírez
EN MOTO
La melena le vuela bajo el casco
cuando el móvil ya pasa de las ocho,
sorteando los coches de rotonda en semáforo
camino de un rincón en la oficina.
En su Honda de 125,
los zapatos a juego
con el beige de su estrecho pantalón,
anorak camuflaje,
compagina este estrés de clase media
y un insulso adosado entre aceituna
en aquella ciudad, tan de provincias,
donde no pasa el tren
ni destroza la mar las balaustradas.
La periferia no es noticia,
ni el paro es un suceso novedoso
que merezca salir en un telediario.
Llega tarde. A su manera
pretende ser mujer y trasgresora,
joven y madre, libre y funcionaria.
El tacón se le ensucia de neumático.
Una chupa se escora en el perchero.
En la tierra de nadie,
se muda de carril por un segundo.
Si el atasco la encierra entre dos puertas,
abre gas y procura un hueco a solas,
embravecida en medio del asfalto.
sábado, 2 de febrero de 2019
Paola Ferrari
...es que no queda descanso en mis versos
me urges
extrañamente me urges
no hay espacio de mi cuerpo
sin vos ni tus manos
No hay nada
Mientras mis dedos se aferran
al cigarro que te fuma y no quiere exhalarte
yo me acerco a tu caricia de humo
a tu piel descalza y fervoroza
a tu voz con mi nombre
y tus labios
rogando
Junto las plegarias y te encuentro
acariciando el alud de deseo
que sin absorbernos
nos mata y nos vive
uno en el otro
como raíces voraces
como irracionales sin mas fé
que un nosotros
en esta guerra milenaria
solo de dos
es entonces
cuando empiezo a
evaporarme...
al cigarro que te fuma y no quiere exhalarte
yo me acerco a tu caricia de humo
a tu piel descalza y fervoroza
a tu voz con mi nombre
y tus labios
rogando
Junto las plegarias y te encuentro
acariciando el alud de deseo
que sin absorbernos
nos mata y nos vive
uno en el otro
como raíces voraces
como irracionales sin mas fé
que un nosotros
en esta guerra milenaria
solo de dos
es entonces
cuando empiezo a
evaporarme...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











