Tener la certeza de pertenecer
al árbol en el que eres rama
y de reconocer las raíces
desde la tierra que lo alimenta
hasta la última de sus criaturas
que en él anidan o se posan.
Confiar en que el viento
que nos azote fuerte
sólo conseguirá que las hojas
canten la misma cantinela
y que,llegado el otoño,
las que caigan serán abono
para las que vuelvan a nacer en primavera.
Disfrutar mientras tanto
de las sombra que nos damos,
no que nos hacemos,
y de la brevedad del tiempo
que compartimos en los abrazos.
Por que cada brote de este árbol
crece en su tiempo y espacio
como sólo es posible hacerlo
desde la libertad.
Cómo aprender a volar. Ed. Olifante
Miraremos atrás
y cuando estemos a la altura
del recuerdo,
habrá gaviotas planeando
el mar donde fuimos como un niño
de arena;
habrá un pueblo descrito con cal viva
y un camino hacia el verano.Diremos adiós
y empezará el atardecer a respirar
en los jazmines.
MI VIEJO EQUIPAJE
Maquillado de azules que gritan libertad,
me observa el mar desde su distancia.
Su horizonte abre sus brazos a la vida, a la humanidad,
y me abraza con sus silencios despiertos que arrancan
la última partícula de mi tristeza.
Si pudiera fundir mi sonrisa en sus aguas diáfanas.
Si pudiera comer de su magia sintiendo su cálido susurro.
Paseo por su orilla y respiro su hechizo que me envuelve,
y que me late, despertando en mí esa niña que dormía.
Me descalzo de mis miedos, de mis penas.. de inquietudes...
y entró en él, fundiéndome en su rayo de paz...de quietud,
promoviendo la armonía de mi entorno.
Como cristal vibro en sus aguas, diluyendo emociones.
Dejo escapar mis pupilas hacia su cielo de zafiros.
Y, mientras se disuelven mis cargas de obsesiones,
me permito soltar mi viejo equipaje.
Hay parques en mi ciudad inventada
con sabor a felicidad.
Te cuento un secreto:
suelen tener horarios para
encuentros amorosos.
En una de mis visitas,
me sorprendió una grabación en
un banco de madera que decía:
Solo para poetas con venas abiertas
y miradas azules,
transparentes.
En estos lugares especiales nacen soplos
de poemas llenos de vida
y abrazos encontrados.
De Poemas para la vida
QUÉDATE
Quédate,
mi puerta abre siempre hacia adentro,
la cerradura es una flor,
la llave no es de oro.
Quédate,
el ruego lo encontrarás en la mesa,
el pan está adornado de hormigas,
la casa huele a azufre de noche.
Quédate
hasta que rían los cristales,
hasta que suenen los primeros golpes del barreno
y se sienta la gloria.
Quédate
yo llegaré con el alma.
Ramón Llanes. (MINERALOGÍA DEL ALMA)
Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.
Libre te quiero
Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.