lunes, 29 de julio de 2019

Almudena Guzmán



Usted se ha ido...



Usted se ha ido. Pero tampoco conviene dramatizar
             las cosas.

Cuando salgo a la calle,
aún me quedan muchas tapas risueñas en el tacón,
y mis medias de malla consiguen reducir la cintura
             de la tristeza
si su ausencia va silenciándome en una resaca
             de escarcha.

O sea, que no estoy tan mal.
Porque yo podré ser de vez en cuando un eclipse. Pero
nunca
              un eclipse sin sangre de luz.


Resultado de imagen de mujer con medias de malla

domingo, 28 de julio de 2019

Carmen Maroto





Dijo NO -o no pudo
decir No-
y la calle
escucha el chasquido
de su carne desvalida.

Ellos, los infames,
ejercen
su miseria
sin reparar
en el espanto.


https://carmenmarotocoronado.blogspot.com/…/dijo-no-o-no-pu…

MYRIAM COVIÁN







LUNA DE CUENTO...

Hoy tengo una luna de cuento y un cuento de luna, de esos que se escriben sólo con mirarla en ese cielo tan extraño que es nuestro zenit a veces desprestigiado y otras muy honrado.
Un día, de noche, despacio...alguien se fijó en sí mismo...descubrió la esencia de su desperdiciada vida entre carteles adheridos por otros y vagos recuerdos de cuanto estudió sin pausa...indagó en sus adentros para comprobar si existía realmente y dulcemente desesperezó su alma que consiste en desperezarla y desesperar la mente del todo incongruente que tanto le había atado a sus cómodas sillas acolchadas...
Dio un repaso por los seres queridos cuyo tiempo no pudo aprovechar o regalarles pues estaba atareado por la lucha cuerpo a cuerpo con sus enemigos los humanos...esos que parecen muchos al nombrarlos juntos pero que uno a uno somos todos...
No entendía las risas que de niño malgastaba alegremente ni las que gastaba forzoso ante la audiencia...
Ya no sabía casi nada...estaba solo, desnudo, impoluto de fábrica pero con toxinas que él desconocía...había padecido odio, rencor, venganzas, envidias, celos, ansias nada provechosas más que para sí mismo, pervirtió su esencia poco a poco sin darse ni cuenta de cuándo comenzó todo...
Quería avanzar en alguna dirección pero no veía ningún faro especial, distinto del otro y había cientos, miles, millones...le deslumbraban todos a la vez...
Quiso retroceder por donde había venido...pero no quedaba rastro de ningún camino...sólo sentía oscuridad...
De pronto, salió una luna maravillosa en un claro de ella misma y pudo sonreír al círculo sagrado y amigo de lo conocido, entonces fue aún peor pues se dio cuenta de que necesitaba luz continuamente, aunque tenue o medio apagada, luz inminente ante los pasos equivocados o acertados...
Se sentó bajo un árbol precioso, un roble muy anciano, con esa corteza rugosa y amiga, el musgo, liquen, hormigas y arañitas de múltiples telarañas complicadas hasta para la sabionda mente humana...
Allí se sentó, se sintió y notó como el viejo amigo le hablaba desde sus raíces bien arraigadas en la Tierra Madre y entonces pensó en su niño hombre y se acurrucó en la base de su nuevo refugio cuyo oxígeno le había regalado tantas y tantas veces sin él notarlo puesto que respiró gustoso del regalo sin pensarlo...
A su vez...el ramaje frondoso se meció al viento dominante de ese mágico momento natural que es la Vida, sin ruidos, sin voces, sin mentiras, sólo palpitando al unísono con esa Madre y ese Padre extraordinario que todo lo aprovecha para autolimpiarse de nuestras profundas botas negras...
El hombre sintió alivio de ver esto, también sintió mucha culpa de haber sido despreocupado y poco agradecido a la Vida con letras bellas y extensas...pero tras esta reflexión durmió tranquilo y esperanzado de que ya tenía un camino con suficiente luz para ser recorrido por sí mismo.




sábado, 27 de julio de 2019

Tomás Soler Borja. Acróbata

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EN LA NIEBLA.


Adentrarse en la niebla
con una sola piel,
sin más abrigo que la palabra.

Y confirmar lo ya sabido.
Que el frío viene de dentro:
inviernos sin sol,
hielos antiguos
que se resisten a ser agua
río abajo.

Quién podrá con eso.
Tal vez el tiempo
y sus hierros al rojo.
Tal vez
el fuego y su mirada.

Marta Pumarega Rubio






PROHIBIDO LLORAR


Prohibido llorar en las estaciones del metro.
Prohibido llorar en lugares públicos.
Prohibido llorar en la parada del autobús.
Prohibido llorar en los grandes almacenes.
Se permite llorar en la casa de la viuda.
Se permite llorar en los aeropuertos.
Se permite llorar en la sala de espera de cualquier hospital.
Prohibido morirse de pena por las calles.
Prohibido morirse de pena en los bares repletos.
Prohibido morirse de pena delante de desconocidos.
Prohibido morirse de pena mientras suena la música.
Se permite morir de tristeza
delante del penúltimo vaso de whisky,
a puerta cerrada,
mientras se derrite el hielo,
a solas en el bar.
Se permite estar triste con la verja cerrada.
Se permite estar triste de puertas para dentro.
Se permite estar triste sin inquilinos en la casa.
Se permite estar triste con las luces apagadas.
Nunca si te mira un niño,
nunca en el ascensor con los vecinos,
nunca en las fiestas de empresa,
nunca en el cumpleaños de un anciano,
nunca en las reuniones de la comunidad,
nunca en los espectáculos de magia.
Se permite llorar sin consuelo
mirando el patio desnudo de la infancia,
debajo de la lluvia y sin paraguas,
sólo en los próximos entierros,
sólo en las estaciones de largo recorrido.
Sólo sola, sólo a solas.

Antónimo de cobijo






viernes, 26 de julio de 2019

Carmen Martagón ©






No somos la mitad de nada. Observa la luna: ofrece una cara, que parece menguar. Ella siempre completa, única, plena.
Mitades
Te enseñaron que eres solo una mitad
a la búsqueda incesante de la parte que encaje,
el jugo que espera otro jugo, la piel que anhela otra piel,
la nata sobre las nueces,
las olas y la arena, la luna y el mar.

Te dijeron que el destino traería esa parte necesaria, para caminar con rumbo.
te contaron que las almas se buscan, por los siglos de los siglos,
que eres ser incompleto sin esa otra mitad.

Te contaron un cuento de medias verdades, medios amores, medias personas,
vidas a medias.

No necesitas nadie que vista azul y rojo y te eleve a las nubes,
no precisas una prueba del zapato que dicen de cristal,
no te falta mitad alguna, eres un ser completo.
Otros seres completos podrán abrazar tus días,
otros seres completos podrán velar tus noches y compartir tus sueños.

En esa rueda intensa donde envuelves la vida,
encajarás tu cuerpo con los que te rodean,
buscarás acomodo donde no hay solución,
te sentarás despacio en terrenos baldíos,
o en preciosas llanuras, serenas frente al mar.

Nadie vendrá a salvarte de ningún naufragio,
aprende a nadar en calma o a dejarte llevar por la tormenta.


BERTOLT BRECHT










DEBILIDADES


No tenías ninguna,

yo sólo una,

que amaba.