domingo, 4 de agosto de 2019

Inma J. Ferrero









Entre esta multitud
de rostros,
que me hablan
de ausencia.
Que entristecen
mis pasos
en su reír
sereno.
Estoy muriendo
por millones
de sombras,
con la nostalgia
callada
de un te quiero.
No sé
si mi corazón
es penumbra,
o si grita al sol
en su latir inquieto.
Pero en esta noche
cubierta de lluvia,
zozobra mi mar
en la luna de un beso.
No soy más
que el cantar
de un suspiro.
El llanto tardío
escrito en un verso.
El tacto de un labio
sonriendo nostalgia.
El susurro lejano,
perdido en el viento.









sábado, 3 de agosto de 2019

GIOCONDA BELLI



Te busco en la fuerza del futuro 

Sola yo, amor,
y vos quién sabe dónde;
tu recuerdo me mece como al maíz el viento
y te traigo en el tiempo,
recorro los caminos,
me río a carcajadas
y somos los dos juntos
otra vez,
junto al agua.
Y somos los dos juntos
otra vez,
bajo el cielo estrellado
en el monte,
de noche.
Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre,
voy juntando mis días, mis minutos, mis horas
con tu hilo de letras.
Me he vuelto alfarera
y he creado vasijas para guardar momentos.
Me he soltado en tormenta
y trueno y lloro de rabia por no tenerte cerca,
en viento me he cambiado,
en brisa, en agua fresca
y azoto, mojo, salto
buscándote en el tiempo
de un futuro que tiene
la fuerza de tu fuerza. 


Ana García Briones






Entiendo que,
soy sombra
de aire fresco,
pintada de azul celeste,
savia de ese hermoso roble
donde te gusta posarte.

Entiendo que,
busques en los jardines
de las manos entrelazadas,
de los besos húmedos,
de las fuentes de agua
limpia,
que abones con jugos
durante varias estaciones
las hojas marchitas.

Entiendo que,
con tristeza,
soy el número impar
del cuarto vagón
de la estación del tiempo.


Partos de luz


viernes, 2 de agosto de 2019

Mario Benedetti


No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,enterrar tus miedos,
liberar el lastre,retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,correr los escombros,
y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

porque lo has querido y porque te quiero
porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa,ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos

desplegar las alas ,e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo… te quiero.



Paola Ferrari





Ayer volqué mis ansias
entre los bordes del viento,
pero hoy preferí dejarlas en el perfil de tus ojos
esos que de tanto dolor cayeron en la flor que acuna,
en ese sol que no duele,
suspira
Ayer pensé que se volaba en trenes enmohecidos
Hoy sacudo mi ropa
y veo mas allá de ese humo
que aunque no me aterciopele
me reivindica
me deja que lo beba
a destajo y esperanza...

Paola Ferrari
Euforias.

jueves, 1 de agosto de 2019

Marcos Ana





Oídme amigos. He visto
con los ojos soñolientos
algo que quiero contaros.
Es la madrugada. Un preso
enfrente de mí despierta.
Se incorpora sobre un codo.
Lía un cigarro. Se sienta.
Mientras fuma tiene ausente
la mirada, como dormida la frente
(Sueña el viento en la ventana)
Tira el cigarro. Se inclina.
Saca un pedazo de pan,
se lo come lentamente 
y después… rompe a llorar.
(Quizás no tenga importancia…
Yo os lo cuento)
Ya sabéis que a mi las losas
me han gastado hasta los huesos
del corazón,
pero ver llorar a un hombre
es algo, siempre, tremendo.
Y este preso no es un árbol
que se ha roto. Sigue ileso.
Pero de pronto ha venido
todo lo “suyo” a su encuentro
en esta noche tranquila…
Con su dolor en mi pecho
le miro. No puede verme.
Sus ojos están muy lejos.
Sus ojos cerca, llorando
tan suave, tan hondamente
que apenas si mueve el aire
y el silencio.
Un “alerta” le estremece.
(Por el patio
se oye cruzar el relevo)



Germán Terrón

Resultado de imagen de me duele el mundo


Voy a abrirme paso
en medio de tanta tristeza
y fingir que no me duele
este mundo,

aunque me duela
dentro

y os deje ver tan sólo
esa pequeña luz
que habita dentro
de mí.



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