viernes, 27 de diciembre de 2019

Ernestina de Champourcín





Laxitud

La tarde gris y triste me agobia,
tengo sueño;
estiro lentamente
mis dos brazos abiertos
que se prenden al aire;
quieren cazar el tiempo,
aprisionarlo pronto,
robarle su secreto,
deshacer bruscamente sus límites estrechos.
Quiero llorar: no sé;
quiero reír: no puedo.
Los deseos
se estrellan contra la inexorable inercia
del silencio;
sobre mi corazón rueda grávido al peso
de la existencia toda.
Al fin me desperezo.
Logro romper el cerco
del malsano sopor,
pero apenas lo venzo
ya me torna a invadir
quedamente su tedio.
Luego...
Ya no sé más;
suspiro,
me paseo,
exprimo el tormentoso
lagar de mi cerebro,
destilo el elixir de su inquietud
en mi pecho...
Sujeto en mi memoria
repite el pensamiento;
la tarde gris y triste me agobia,
¡tengo sueño!...

Enrique García Bolaños






tengo todo lo que buscas
el ritmo, la mirada, el calor
el silencio, las respuestas
el color verde si te empeñas
el otoño y el invierno los tengo
dispuestos a calarte las pestañas
la tormenta, la candela
el plato de lentejas
la triste tarde de domingo
que no es hoy
que no es ahora nunca
todo lo que quieres
todo lo que buscas lo tengo
en un rincón inesperado
-un bucle desoxirribonucleico-
de tu memoria si yo supiera
en realidad qué es lo que quieres
de este montón enmarañado de cadenas





jueves, 26 de diciembre de 2019

Andrés Neuman

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo

Aquellos dedos tuyos...
Aquellos dedos tuyos,
dormidos como en lana,
urdían la caricia y sus efectos.
¡Tocar era tan fácil
y tanto me abrigaba
desnudar esos dedos
para tejer muñecos temporales!
Ahora tejo tu sombra,
que no es poco tejer cuando se ha amado.

Mar Herrera Diaz





El Sol aquí, siempre se va por el mismo sitio
Pero antes de irse, se queda un rato parado detrás de la encina
Con las manos en los bolsillos
Como un viejo hortelano que terminó su labor
Observando el campo
Observándonos...



-El Kuadernillo de la Bruja-

• Maribel Ortiz Ruiz •



CIRCO


Desabrochas en penumbra
el alma de tu chistera.
Y te arrancas la postiza nariz
Con mis preguntas.
No te alcanzo,
tras la voltereta de tu silencio:
el látigo de mi vértigo
no te inmuta…
De un salto mortal,
te atrapan mis dedos.
La pista de tus deseos
me ignora.
No consigo ejecutar
el tirabuzón sobre tu boca:
escondiste
la red de mi palabra.
El circo de tu pasión
se enredó de nuevo
entre el cambalache de
mis sueños…


Del libro: A tu encuentro.
Colección: Poesía en la distancia.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Lola Fontecha

La imagen puede contener: Lola Fontecha, sonriendo, cielo, océano, nube, exterior, agua y naturaleza

Un paréntesis que invita a vivir.
Un micronano de segundo que me lleva a ti.
Un instante que rememora tu mirada.
Un rato mas que nada es todo por ser tuya.
Una estrella fugaz que muestra la libertad.

Un espacio-tiempo,
la verdad de ser,
tus palabras,
tu olor
y la eternidad de un poema...
Buenos días, mundo. Continuemos lo empezado, vivir merece el esfuerzo
invertido en el camino de la existencia.
Versos que me digas al oído y la soledad parada en una estación de tren
para volver a sonreír sin el miedo a ser sorprendidos.
Hoy los besos los aderezas tú, en la ensaladera de la vida.



Ana García Briones

La imagen puede contener: 1 persona

Algún día,
los que no creen
en la poesía
buscaran alimento
para sus sueños,
necesitarán un sol
y el verde intenso
de la hierba
que riza la primavera.
¡Mira ese pobre caminante
con el alma afligida
y la sangre derramada
por las espinas del camino!
No te rindas poeta,
graba el instante
de un abrazo cristalino
en el corazón de los hombres,
una ilusión mayor
que el mar y el cielo.
Algún día,
los que no creen
en la poesía
necesitarán del alma
que entregó el poeta
para aliviar

sus sufrimientos.


De: Anida en mi ser