jueves, 2 de enero de 2020

Lu.Sesma.


La imagen puede contener: Lu Sesma, sonriendo, primer plano
No se si cenar, ayunar o llorar,
no se si reír, hablar o llorar,
no se si trabajar, mirar al cielo o llorar,
tan solo llorar.
No se si contar verdades,
disimular defectos, o llorar,
no se si contar amigos con solo un dedo, o llorar,
tan solo llorar.
No se si amar a alguien, amar a quien no me ama, o llorar,
no se si pedir a gritos la luna, el sol quizás,
no se si medir mis fuerzas contigo, con el viento, o llorar,
tan solo llorar.
No se si dormir,
sí, dormir...., dormir y soñar,
y llorar.

miércoles, 1 de enero de 2020

Uberto Stabile


ESTO NO ES PARÍS


Esto no es París
ni son las cinco de la tarde
ni llueve
ni hay cómicos en las calles
y tampoco en esta esquina
de esta ciudad que no es París
hay un organillo sorprendido
ni un bohemio pintor
ni una botella de vino
porque a las cinco de la tarde
esta ciudad no es París
y no existe un amor curioso
escondido tras los visillos
mientras canta Edith Piaf
Les amants de Paris
ni el recuerdo del Sena
se lleva mis tristes recuerdos
de esta ciudad sin noche
ni espejos de miel
y no miento si digo
que Paul Eduard salió de mi habitación
con alas de mirlo blanco
por la ventana de esta ciudad
que no tiene palomas ni alegres borrachos
porque a las cinco de la tarde
esta ciudad no es París.

Walt Whitman


DE "CANTO A MÍ MISMO":


Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí,
lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,

de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años.

Mi salud es perfecta. Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de par en par las puertas
a la energía original de la naturaleza desenfrenada.

martes, 31 de diciembre de 2019

Aurelio Gonzalez Ovies

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A veces esta casa me entristece
cuando cae la noche.
Tus vestidos colgados en la percha,
esta silla con restos de tu cuerpo,
nuestra cama...
No sé por qué, amor mío, tengo el presentimiento
de estar amando en balde
o de comprarte un ramo de ahoras los fines de semana.
Vale más que dejemos de hacer nuestras las cosas,
de escribirnos las fechas
detrás de esos momentos en que somos felices,
de regalarnos libros.
Mismamente este cuarto me llena de abandono
cuando antes de dormir me das un beso
y me quedo mirando tus ojos que se apagan,
tus cuadros, esas fotos, tus zapatos mojados,
tu colección de botes de perfume.
Mismamente esta hora se me queda tan larga
cuando el tiempo es tan corto,
que empiezo a perder ya lo que aún no he perdido:
tu nombre pasajero, tus labios pasajeros,
tus collares, tus cartas, tus muñecas, tu sitio.


Del libro " LA HORA DE LAS GAVIOTAS "



Gloria Fuertes

DESDE ESTE DESIERTO DE MI PISO


De este manantial de soledad exterior,
me brota continuamente
el agua clara de la paz;
el silencio interior me acaricia
como no sabe hacerlo ningún humano.
El silencio interior se manifiesta
y me escucho,
—aunque oigo también
los mil ruidos de la autopista
a la que dan mis terrazas—.
desde mi celda,
entre el asfalto y las golondrinas
trenzo el puente invidente
por el que paso a meditar,
que no puedo prescindir aún de las personas
de este mundo que me rodea,
que me conoce,
—o que no me conoce—,
que me adula
o hiere o ama
o envidia.

Desde este desierto de mi piso
amo en soledad a todos
y rezo un poema por los analfabetos del amor.


lunes, 30 de diciembre de 2019

Begoña Abad





Nunca aprendí a empuñar un arma
y siempre me asustó la violencia,
incluso la verbal.
Por eso, cuando sentía miedo,
cuando escuchaba gritos
o cuando me querías matar
con tus cortantes silencios,
yo escribía poemas
en lugar de defenderme.


Resultat d'imatges de haz el amor y no la guerra

José Agustín Goytisolo




PALABRAS PARA JULIA



Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.