jueves, 16 de enero de 2020

Ramón Llanes Domínguez





AMIGO MUNDO


Amigo mundo
te cambio tu fusil por estos versos,
te cambio tu almanaque de terror
por la ternura de cualquiera de mis besos,
te cambio tu metralla y tu valor
por una tarde de lluvia en la ventana de mi pueblo,
te cambio el malestar de tu misión
por la paz que se cuida en mi respeto.
Amigo mundo,
te cambio tus bombas de combate, tu camión,
tu uniforme, tu trinchera, tu bastón,
por la concordia cálida de mis credos,
te cambio todo el hambre de tu sinrazón
por un rato de música, por un silencio,
por una melodía en do menor
que cantamos todos aquí al estar contentos,
te cambio tu himno por mi canción
o tu escopeta de matar por mi cuaderno
donde escribo de mi y de los nuestros,
te cambio tu odio y tu aspecto de invasor
por la mejor historia de los hombres buenos,
te cambio tu discordia por mi pasión
y tus guerras te cambio por mi afecto,
te cambio las desigualdades, te cambio tu decisión
de proteger menos a los más honestos,
de descuidar tanto al corazón,
de fomentar la miseria, de desterrar lo cierto,
de consentir a capricho que el error
sea la bandera más insultante de este tiempo.
Amigo mundo,
te invito a un minuto de Paz y otro de amor
y si me aceptas, mi alma entera te la entrego
para que con ella cambies siempre de opinión
y contigo todas las esperanzas alcancemos
y esta utopía posible tendrá el color
del sentido más humano de todo nuestro universo.


miércoles, 15 de enero de 2020

• Hélène Laurent •





Viste en mí
una diabólica asociación de seises
y tu retina me devolvía
una imagen monstruosa
y deformada de mí misma.
Niña mala.
El vio el triunfo de valores,
la osadía y el fin de la guerra.
Libertad.
Nunca conectamos,
no nos supimos entender
y se rasga la herida que otros cosieron
al observar impotente
que mientras mis ojos se abren
los tuyos
se cierran.

Del Libro: A tu Encuentro
Colección: Poesía en la distancia.

Mirlo, Aves, Invierno, Escarcha

Abena Busia


Abena Busia (1953), además de poeta y editora, es hija de Kofi Abrefa Busia, que fue jefe de estado de Ghana entre 1969 y 1972. Ha pasado casi toda su vida fuera de su país, siendo profesora de Estudios de Género en la Universidad de Rutgers y ejerciendo de diplomática en Brasil. A pesar de su posición privilegiada, Abena siempre ha expresado su voluntad de transformar el mundo, especialmente el de las mujeres africanas, a través del Women Writing Africa Project —del que es codirectora— y editando libros de teoría feminista como Theorizing Black Feminisms: The Visionary Pragmatism of Black Women.



Calibán*

Esta lengua que he dominado
me ha dominado a mí;

me han enseñado maldiciones
en el idioma del dominador

me han enseñado del sometimiento
en el idioma del dominador

y soy una mujer despreocupada y desnuda
cantando las palabras de una pequeña niña perdida
hollando el borde de las olas

tratando de volver a capturar…
el sueño de una virgen arropada con la luz de la luna
un gesto de extenderse a través de las aguas
cantando una canción de casa

soy la hija de un hombre negro, aún
varada en las costas de mares sajones.





*Traducción de Gustavo Osorio.

martes, 14 de enero de 2020

Rubén Lapuente Berriatúa



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EL PÀRAMO

De entre su  saliva
se levantó una ampolla en flor
Emergió un islote
un cogollo
perdido de dolor
mojado    
Un sicario peinándose
en la luna del establo
hizo sonar la música
de una avioneta
surcando
sin rumbo
el cielo del paladar
la bóveda del sueño
Le dejó un timbre atascado
dentro de la lengua


Oh  venga  rápido
el escalpelo  el escalpelo  
que taje ese silbo emponzoñado
rebana   rebaña   apura
esa loca esquila
de la ciénaga del pavor!

¿Hermana? ¿Hermana?
¿Oyes?  ¿Oyes el páramo?


Karmelo Iribarren



Te veía
llegar,
cruzar la puerta,
darme un besazo en el morro,
mirarme a los ojos
de esa manera única,
como solo tú miras
a los ojos: rompiendo el calendario.

Te veía
hacer esas cosas sencillas
que tú haces
para que el mundo
entre en razón;

y no sabía
a quién
darle las gracias.

• Laura Gómez Recas •



LA LLAVE




Sin la sombra que te encubre
eres solar para el olvido,
desengaño, lágrima vertida
en la albura que tiembla en mi regazo.
Llevas al cuello la llave de mi mundo
atada con la seda de una cinta
que arranqué de cuajo a mi cajón.
Ella concreta mi infinito,
o el horizonte que no fui,
me tiene a recaudo hasta mi muerte…
y sabe que jamás la empuñarás.



Del libro: Silencios encontrados
Colección: Poesía en la distancia




lunes, 13 de enero de 2020

• Pilar Corcuera •





                               (Del poemario «Las edades del agua»)



Antes de ser mujer fui río
resonancia atávica del agua.
La lluvia entonces era
canto enrejado
ramal silencioso,
soporte del tiempo
donde quedaron estancadas
las horas libres con las náyades
de invierno.
Antes de ser mujer fui río
y contaba los años por riadas
y cegaba los ojos de los puentes
y la nieve rebasaba el charco de mis labios.
Antes de ser mujer fui río
rapsodia acuática
del arco de Mercurio,
agua movediza, quieta
agua estancada
curvatura ondina
lluvia, río, nieve, nube,
corriente verde.
Antes de ser mujer eso era.
A menudo tengo que volver
en busca de mi sombra
y beberme el río que fui.
Ahora sólo sé lo que soy
no lo que he sido
ni lo que habré de ser bajo las aguas.
Si no ¿dónde ir?





Colección: Poesía en la distancia.