23 abril 2018

Virginia Gawel



FRENTE AL ESPEJO

Yo, que comí la cáscara
por no merecer la pulpa.
Yo, que le creí a la culpa
y me escondí tras su máscara.
Yo, que me abofeteé y me dije
los más obscenos insultos,
que me negué a darme indultos

condenándome a estar triste.
Yo, que suicidé a mi anhelo
para lograr ser querido.
Yo, que me enemisté conmigo,
truncando todos mis vuelos
Yo, que me escupí en la cara,
abusador de mí mismo.
Yo, que complací al cinismo,
sobornando a quien me amara.
Yo: exigente y despiadado,
con nadie como conmigo.
Yo: mi más cruento enemigo,
mi juez y mi sentenciado......
me levanté esta mañana cansado de no quererme,
de apagarme, oscurecerme
(que mi luz no encandilara).Vi en el espejo mis ojos
mirándome en mi mirada,
tantas veces empañada
por mirarme con enojo...
Y me di ternura... Y vi,en ese rostro cansado
que me observaba extrañado,
lo bello de lo que fui:
me vi ante los que han sufridoamparando el desamparo.
Me vi veraz. Me vi honrado.
Me vi noble. Me vi erguido.Me vi alentando lo Hermoso.
Me vi reparando heridas.Con mi sangre agradecida
me supe ingenuo y gozoso.
Me vi venciendo al Abismo
sin mancha ni cicatriz...
y quise hacerme feliz
honrando que soy yo mismo.
Que soy franco, solidario.
Que soy leal y confiable,
y que cuando envainé mi sable
aposté a lo humanitario.
Sin autocompasión malsana,
fui piadoso ante mi pena,

y levanté mi condena...
como el que, amando, se ama.
Aprecié que, pese a todo,
pese al error y al acierto,
siempre elegí estar despierto,
sin sumergirme en el lodo.
Y mirando mi mirada
me pedí perdón, llorando.
Y, de mirarme mirando,
Amé a ése a quien miraba.
Quiero empezar a regarme,
fiel labriego de mí mismo,
porque no es egocentrismo
abrir mi Esencia y mostrarme.
Vine a Ser. Y eso decido:
dispongo abrirme a la Vida.
¡Ya basta de tanta herida,
siendo heridor... y el herido!
Declaro, en el día de hoy,
no una tregua: una Amistad.
Asumo la potestad
de respetar a quien soy.
Por todo lo que no fui,
y por lo que hice posible,
así: imperfecto y querible,
decido creer en mí.

Luis Cernuda




Donde habite el olvido




Donde habite el olvido,


En los vastos jardines sin aurora;


Donde yo sólo sea


Memoria de una piedra sepultada entre ortigas


Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.


Donde mi nombre deje


Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,


Donde el deseo no exista.


En esa gran región donde el amor, ángel terrible,


No esconda como acero


En mi pecho su ala,


Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.


Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,


Sometiendo a otra vida su vida,


Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.


Donde penas y dichas no sean más que nombres,


Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;


Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,


Disuelto en niebla, ausencia,


Ausencia leve como carne de niño.


Allá, allá lejos; Donde habite el olvido.
//

Pablo Mora



Hicimos la mochila


y nos volvimos vagabundos
Apoyamos las palabras sobre la sangre
Cargamos los dados en la apuesta
Arrestamos al viento al sol las mariposas

Supimos del alma del silencio
de la piedra que alguna vez fue estrella
del sagrado terror de la locura

Fuimos un retrato del alma de la tierra
Dejamos pasar la noche por encima de nosotros
mientras las islas no se cansaban de bañarse

Nos hicimos a la lluvia
Matamos la tristumbre
Rompimos alfileres paraguas y repisas
Inventamos ratos penas alegrías y tardanzas
Echamos un vistazo al mundo

Nos provocó quedarnos solos en la tierra
Faltó ponerle trampas a la muerte

De Asombro al descubierto (1996)

21 abril 2018

Almudena Guzmán







Este hombre que ahora cerca mi cuello
con su sabia muralla de labios
quizá abandone de pronto la almena,
quizá desaparezca para siempre.

Porque tiene un tacto en la mirada
que recuerda las plumas de los pájaros.


Jose Hierro





Cae el sol



Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar, recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño
con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.

Hablo con humildad,
con la desilusión, la gratitud
de quien vivió de la limosna de la vida.
Con la tristeza de quien busca
una pobre verdad en que apoyarse y descansar.
La limosna fue hermosa -seres, sueños, sucesos, amor-,
don gratuito, porque nada merecí.
¡Y la verdad! ¡Y la verdad!
Buscada a golpes, en los seres,
hiriéndolos e hiriéndome;
hurgada en las palabras;
cavada en lo profundo de los hechos
-mínimos, gigantescos, qué más da:
después de todo, nadie sabe
qué es lo pequeño y qué lo enorme;
grande puede llamarse a una cereza
( "hoy se caen solas las cerezas",
me dijeron un día, y yo sé por qué fue ),
pequeño puede ser un monte,
el universo y el amor.
Se me había olvidado algo
que había sucedido.
Algo de lo que yo me arrepentía
o, tal vez, me jactaba.
Algo que debió ser de otra manera.
Algo que era importante
porque pertenecía a mi vida: era mi vida.
(Perdóname si considero importante mi vida:
es todo lo que tengo, lo que tuve;
hace ya mucho tiempo, yo la habría vivido
a oscuras, sin lengua, sin oídos, sin manos,
colgado en el vacío,
sin esperanza.)
Pero se me ha borrado
la historia (la nostalgia)
y no tengo proyectos
para mañana, ni siquiera creo
que exista ese mañana (la esperanza).
Ando por el presente
y no vivo el presente
(la plenitud en el dolor y la alegría).
Parezco un desterrado
que ha olvidado hasta el nombre de su patria,
su situación precisa, los caminos
que conducen a ella.
Perdóname que necesite
averiguar su sitio exacto.
Y cuando sepa dónde la perdí,
quiero ofrecerte mi destierro, lo que vale
tanto como la vida para mí, que es su sentido.
Y entonces, triste, pero firme,
perdóname, te ofreceré una vida
ya sin demonio ni alucinaciones.


De "Libro de las alucinaciones" 1964


20 abril 2018

Carmen Vazquez Hernandez





Esta noche he dormido contigo, he puesto mi cabeza sobre tu pecho he escuchado tu corazón, tu respiración, tus clamores,tus suspiros......
Esta noche hemos dormidos y nos hemos vindicados,resarcido, cuanto teniamos acomulado tu boca con mi boca, tus manos en mis manos......
Nos hicimos el amor en esta noche de chocolate y cava.
En esta noche de recuerdos y dichas.
Soy tuya, soy tuyo me dijiste, y nos besamos como locos enamorados, como dos sonámbulo sin tregua. Espero al final, al final del sueño, y allí estabas tu, estaba yo, estábamos los dos en la larga noche que esperamos cada día, cada momento. No fue un sueño, fue un deseo, fue una ávida, deseosa y anhelante esperanza de ver cumplido nuestros mayores deseos.
Fue un sueño y no debió de serlo.
Fue un sueño y debio ser una realidad.
Fue un sueño, fue una quimera, un deseo largamente esperado.
¡ Al fin somos libres!
Nuestro sueño nos ha liberado,somos libres y hacemos el amor en lechos de pétalos de rosas y cisne de fantasía. Espérame, espérame toda la vida si fuera necesario.
Espérame en este rincón del mundo donde predominas el brezo y el tojo,la clavellina.
Que no despiertes, que no despertemos......
La noche nos espera aun es reciente.








José Cercas

HUMANIDAD


Algo muy bueno puede suceder,
un humano vestido de humanidad
está mirando a otro humano que tiene hambre,
a un humano con la boca y las manos del hambre,
a un humano con sudor en el hambre,
a un humano manchado de la salitre del hambre,
a un humano de sangre y hambre.
Le mira a los ojos, pero...
una columna de agua cristalina, le detiene,
un pan de espuma y vida, le detiene.
Le detiene la sombra y el sombrero,
el cuello de la camisa y la corbata,
la ley de los ricos para los pobres, le detiene.

Algo muy grande pudo haber sucedido,
pero un humano vestido de miedo,
dejó de mirar a los ojos del hambre
y siguió su camino...
y ya nadie, le detiene,
y ya nadie, le detiene,
y ya nada ni nadie, le detiene.

19 abril 2018

"Violines sin música" en Edita

Nicolás Corraliza






EL JUICIO


Raíz de sueño,
y en la lluvia la noche se amansa.
La realidad
no cabe en la cabeza de los descalzos.

La encuentro demacrada.
La esperanza

también envejece.



Alicia Calero





En la soledad,
las sábanas mantienen tu perfume.
El olor de tu recuerdo
impregnado está en mi retina
y el tacto de tu piel
en mis labios.



Julia Prilutzky







Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
No me dejes caer. Te necesito:
acepta este milagro,
tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
y a no causarnos daño.



18 abril 2018

Sara Zapata







Porque nací mujer
llevo en mi retina
los pucheros de mi abuela,
las manos agrietadas
de la señora Mercedes,
el olor a lejía en los abrazos
de mi tía Soledad.
Porque nací mujer
sé encontrar lo que otros pierden,
sé dónde, cuándo y cómo
hacer la compra, bajar la fiebre,
limpiar, perder sueños,
inventar aves, curar heridas,
apartar la pereza,
cortar flequillos,
convertir vacío en lleno,
aflorar entre la escarcha,
remendar tristezas...
Porque nací mujer
llevo el peso de cien vidas
mientras cien hombres
se almidonan el ego,
cubren sus miserias de esparto,
juegan al escondite
con el paso del tiempo,
hacen de su ineptitud pan duro,
de lo cotidiano hazaña.
Porque nací mujer
me rebelo contra
la norma de este patriarcado arcaico,
pido amor y no soga,
igualdad sin compasión,
valentía contra
la autocomplacencia,
lo palpable frente al verbo.
Porque nací mujer
me alzo
sobre mis antepasadas
escalando por sus manos de hiedra
para hacernos visibles
hasta que sus ojos
se pongan a la altura de los nuestros.


Ana García Briones










Imagina la vida
como una esquina de besos
o un ramillete de margaritas
que anuncian una primavera
con ventanales al sol.

Imagina la vida
como un tacto delicado,
una lluvia de poemas,
una eternidad perfumada
o un abrazo
que te recuerde que existes.

No permitas que la vida
sea como un invierno crudo,
donde los ojos se pierden ausentes
en el vaho de los cristales,
intenta colorear las  ilusiones
en un andén con destino a la ternura.





Violines sin música ( Corona del sur ) 


Inés Mª Díaz Rengel



POETAS


En este caminar voy encontrando
a gente filantrópica y poeta,
llevando en su palabra, como meta,
la paz que el universo está buscando.

La vida quita y da, va contemplando
este mundo que arrastra su maleta,
al que siente empatía mucho inquieta,
cuando ve a tantos débiles llorando.

Poeta, ser amable cuesta poco
y hace feliz al que recibe el gesto.
Cubramos de sonrisas sus miradas.

Somos afortunados. Y le invoco
a Erato que el poema sea honesto
y todas estas voces escuchadas.



17 abril 2018

Antonio Gamoneda




Teníais para uniros
únicamente kilómetros
de tierras rojas y un río
que desciende cada vez más despacio.

Pasaron treinta días.
Cambió el color de la tierra.
También creció la lentitud del río.

Ahora estás esperando
en medio del campo y sientes
la serenidad de los árboles
y la vibración de los pájaros.

Miras los montes, miras el aire
y se te representa la justicia de las cosas,
es decir,
la poesía de las cosas.

Y tú bien sabes por dónde
tu compañera va a llegar,
por dónde anda hacia ti, 
de qué pueblo desciende.

Y, de pronto, la ves
sobre el camino: tiene
forma de juventud, parece
un chiquillo que, de pronto, ha adquirido
serenidad de madre.

Andas cien pasos.
                              Ya ves
cómo le tiemblan los extremos de la boca
porque te ama y porque tiene miedo.

Y ahora ya la has rodeado con tus brazos
y tocas la dura suavidad de los hombros
y trozos, frescos unos y abrasadores otros, de su cuerpo.

Y de pronto te das cuenta de que huele mucho
a ella misma y a mujer y a algo
desconocido aún, y lo respiras.

Entonces los dos os sentáis en la tierra
y pones la cabeza sobre su pecho
y la oyes vivir.

Te sentirás seguro en el mundo.
Habrás sabido que no hay soledad pero que hay
algo más fuerte y más útil y hermoso.

Conocerás el destino
y crecerá tu paz al acercarse la noche
y al ir sabiendo que la vida es
una inmensa, profunda compañía.





Elba AliciaJunco






Y me fui descaradamente de los
sepias.
Acudí a los colores .
Para encontrar el brillo inacabado de la vida.-
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Elba AliciaJunco
Poetas mirando al río
Argentina.




Antonio Gala








Cómo comer sin ti...


¿Cómo comer sin ti, sin la piadosa

costumbre de tus alas

que refrescan el aire y renuevan la luz?

Sin ti, ni el pan ni el vino,

ni la vida, ni el hambre, ni el jugoso

color de la mañana

tienen ningún sentido ni para nada sirven.

Allá fuera está el mar.

Allá fuera, en el mundo, estás tú.

Comiendo tú sin mí:

tu hambre, tu pan, tu vino y tu mañana.

Yo aquí, ante los manteles opacos

y la bebida amarga,

ante platos sin sabor ni colores.

Lo intento, sí, lo intento, pero cómo

comer sin ti, ni para qué...

Tú te has llevado tu olor a bosque

y el gusto de la vida.

Fuera están mar y aire.

Dentro, yo solo frente a la mesa puesta

que ha perdido su voz y su alegría.



16 abril 2018

Tina Oliveira







 DESNUDO 7

Deseo
despojarme de esta casa

Dejar las memorias en el perchero
despertar sin valijas

vestir de mí




de Viaje desnudo, Oscar Todtmann editores, 2017

Astrud Gilberto & Stan Getz ◊ The Girl From Ipanema ◊ 1964

William Martin










Lluvia.

Calles vacías,
bajo la lluvia.
Esquinas huecas,
bajo la lluvia.
Escaleras abandonadas,
bajo la lluvia.
Portales cerrados,
bajo la lluvia.
Rutina hiriente,
bajo la lluvia.
Tu ausencia insoportable,
bajo la lluvia.
Vida apresurada, viajante…
bajo la obstinada lluvia.