20 marzo 2019

Susan Ene






Pisó calles sombrías
en busca de su recuerdo
El frío quebró sus huesos
Tenía hambre de abrazos
atrasada y arrastrada
desde mil años antes
hasta un siglo después.

Sola, inmersa en el paisaje
formando un calco con el entorno
piel de ángel
la mañana duele
Otro día...
otro año inventa nubes
fabrica sueños
moldea risas
ya no desea espejos
que le devuelvan imagen
¿Para qué?
Tenía hambre de abrazos
Nadie lo supo entender.


José Luis Tobalina Cuerda (1960-2008)




Nada conozco más hermoso que la violencia de tus ingles y sus secretos.
Cobijados entre ellas, el calor,
el olor y
las pasiones
justifican, construyen y me enmudecen.
Resucitada la carne, mis dedos
las recorren,
las circundan,
galopan poseídos por una furia ancestral
cargada de matices y sueños navegables.
Al final del viaje hay un espacio luminoso,
una certeza llena de razones,
el dictado trascendente del tiempo,
alguna que otra derrota,
un oasis de silencio compartido…
y la vida en actitud de latido.




19 marzo 2019

Clemen Esteban Lorenzo








Serán tus dedos
los que se hundan en mi carne
traspasando la aurora.

Será el jugo de tu boca
el que perfile la penumbra
que vienes tocando.

Serás hábil devastando las horas
a este lado de la vehemencia
donde vibrante tu sabor es capaz
de flotar agitando el vuelo.


Del libro: Versos de agua.


Resultado de imagen de tus dedos hunden mi carne
                                          


Walt Whitman




NO TE DETENGAS



No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Versión de: Leandro Wolfson

María Diaz.








Te llamaba pero no oías,
tú nunca oías.
Nadie mojaba las calles
solitarias de lluvia como yo.

Me cruzaba con miradas llenas
de misterio y se posaban en la
mía.

Ya no llueve,la noche descansa
y comienza a grisear.
Yo también descanso envuelta entre sábanas blancas.

No,no estoy sola ,
me acompaña el murmullo
cansado de los árboles,
el ruido del viento que entra
por las aristas de mi ventana
y el canto alegre de un mirlo
enamorado.

Me acompaña mi libro
de poemas ,
Mi taza humeante de café
caliente.
Y mis muebles ,también ellos
me acompañan carcomídos
por el paso del tiempo.

Allí guardo tus recuerdos
y esa sombra tuya rebelde
que no quiere marcharse.





18 marzo 2019

Ana María Matute






Me avergüenza confesar que hasta hace muy poco no he comprendido el reloj. No me refiero a su engranaje interior -ni la radio, ni el teléfono, ni los discos de gramófono los comprendo aún: para mí son magia pura por más que me los expliquen innumerables veces-, sino a la cifra resultante de la posición de sus agujas.
Éstas han sido para mí uno de los mayores y más fascinantes misterios, y aún me atrevo a decir que lo son en muchas ocasiones.
Si me preguntan de improviso qué hora es y debo mirar un reloj rápidamente, creo que en muy contadas ocasiones responderé con acierto.

Sin embargo, si algo deseo de verdad, es tener un reloj. Nunca en mi vida lo he tenido. De niña, nunca lo pedí, porque siempre lo consideré algo fuera de mi alcance, más allá de mi comprensión y de mi ciencia.
Me gustaban, eso sí. Recuerdo un reloj alto, de carillón, que daba las horas lentamente, precedidas de una tonada popular. 

Paco Velázquez




ANCLADO EN EL OLVIDO

Cuan rompedor y trágico es el olvido…
No me llames, aun en mi errar,
pues errante quedo
por los inhóspitos parajes sin destino.
Callejuelas cerradas y ásperas,
de duro adquinado,
en simples zapatillas,
que me hallan desnudo,
pasos de pústulo rumbo
que me golpean de monotonía.
Y tú, me encuentras cerrado,
compungido y pobre,
y yo, te tropiezo sin abertura,
sin una mísera apertura.
Y me pudro solo.
Solo, solitario, soledad.
Palabras que me llenan de dudas el corazón,
que claman tu atención.
Miedo, terror, temor, pavor.
Sentimientos de día tras día,
de noches con noches,
mi casa es mi cárcel,
mi luz es mi sombra,
mi sombra, mi figura.
Cárcel, sombra, negrura.
No me llames más,
soledad y olvido…
En el vórtice de mi ansiedad
os lanzo mis lívidas manos,
os ofrezco mi voz como hermano,
carezco de otra cosa,
solo toma mis manos y mi voz.

Resultado de imagen de olvido


17 marzo 2019

Consuelo Jimenez





LIVIANA


La persiana recorta el horizonte,
justo en la medida que yo quiero.
Se trata de un inacabado perfecto,
que hace de la luz un misterio conocido.
Y así agoto los días
en el vientre de noches ansiosas,
pariendo trazos grises,
gris mío,
gris nube,
al que me entrego
suave y ligera, liviana.


16 marzo 2019

Aurelio Gonzalez Ovies





A veces esta casa me entristece

cuando cae la noche.

Tus vestidos colgados en la percha,

esta silla con restos de tu cuerpo,

nuestra cama...

No sé por qué, amor mío, tengo el presentimiento

de estar amando en balde

o de comprarte un ramo de ahoras los fines de semana.

Vale más que dejemos de hacer nuestras las cosas,

de escribirnos las fechas

detrás de esos momentos en que somos felices,

de regalarnos libros.

Mismamente este cuarto me llena de abandono

cuando antes de dormir me das un beso

y me quedo mirando tus ojos que se apagan,

tus cuadros, esas fotos, tus zapatos mojados,

tu colección de botes de perfume.

Mismamente esta hora se me queda tan larga

cuando el tiempo es tan corto,

que empiezo a perder ya lo que aún no he perdido:

tu nombre pasajero, tus labios pasajeros,

tus collares, tus cartas, tus muñecas, tu sitio.

Del libro " LA HORA DE LAS GAVIOTAS "

Laura Villanueva Guerrero ©




Me recuesto en la almohada
de tu sangre con la ilusión
de los primeros astros.
Voy a latir en tu boca,
nada frenará el impacto
de mi aliento en tu jugo
de dios noctámbulo,
compartiremos
la levedad de la saliva,
llenarás tus manos
de mis pertenencias,
pondrás nombre
al aroma de cada dedo,
volverás sobre mí
para indicarme el camino,
vendrá el Mar Muerto
para que flotemos
en el silencio de sal,
harán una pausa
mis cincos sentidos.
Te miraré - el hallazgo
de la música - tu voz
sonando en la crecida
del mundo
(el río, la nube, el viento).
Después se quejará
la noche. Cuando te
duermas y el vacío
corra a sus anchas
por la habitación.


15 marzo 2019

Jose Antonio Fernandez Garcia






Verte así


Verte tendida sin abrir la boca.
En silencio, sobre la tierra, limpia
de jaramagos y estrellas de mar.
Cerrados los ojos mientras deshila

el cielo crespones de pan negro.
Verte así tendida, y tan en silencio,
es como comprender a la insidiosa
lluvia arreciar de lágrimas los secos

eriales donde el cuerpo acampa intacto
entre riberas de fiebre violetas.
Verte así es como estar al otro lado

del río, sin contorno en la sonrisa.
Sola y sin nadie dentro, y encaramada
al crepúsculo oscuro y amargo de este

último verso que, hoy, aquí derramo.

Resultado de imagen de MUJER SENTADA EN EL MAR

Susan Ene




Tengo guardada
en un frasco
arena del Sáhara,
un arcoiris en mi lámpara, unas veinte latas vacías
de galletas de mantequilla y...mis letras.

Tengo flores de colores para tartas que no he hecho y moldes de silicona para magdalenas
En un tupper guardo lluvia
y...mis escritos.

Tengo promesas que rompieron,
archivadas en la memoria
y en mi retina,
de trabajo,
de amores mentideros
y...mis versos.

Tengo un abanico rojo
que espera,
la paciencia de una santa, la alegría en mi puerta,
la soledad en esta ventana, el ruido, la esperanza,
una sanción injusta,
helados de chocolate,
bombones,
malos vientos,
risa fingida (a veces)
una pastilla diaria
que me quema las entrañas
y...mis historias.


14 marzo 2019

Eloy Sánchez Rosillo

 






La luz

     No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
                                                     Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"Un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.

                                                      Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.
 

Lu Sesma.




Me levanté con los cerezos
el sol también se levantó,
perezoso,
el aire frío me heló
los ojos,
y ya todo lo vi del mismo color,

del color de la esperanza,
del color de los cerezos.



13 marzo 2019

Alda Merini







Canto de respuesta


Haber estado en ciertos lugares tristes,
cultivar fantasmas,
como dices tú, atento amigo mío,
no da derecho a creer que dentro
dentro de mí continúe la locura.
He seguido siendo poeta hasta en el infierno
sólo que yo buscaba de Eurídice
la casta sombra y no tengo más palabras...
Ésta, Franco, la tierna respuesta
a tu dilema: yo soy poeta
y poeta seguí siendo tras los barrotes;
sólo que afuera, sin casa y perdida
he continuado a mi pesar el canto
de la tristeza, y dentro de cada flor
de mi voz existe aún la esperanza
de que nada haya sucedido que devaste
mi surco de luz y haya perdido
la verdadera llave que me cierra a la verdad.


Gema estudillo




SEGÚN UN INFORME DE LA OCU SOMOS


según un informe de la OCU somos
el mayor consumidor de ansiolíticos del mundo. 
abandonamos a nuestros hijos medio dormidos y ateridos
bajo la tenebrosa luz de la mañana
de siete a cinco 
en el vientre estéril de una fría aula matinal
con luces de neón.
abandonamos a nuestros hijos con meses en guarderías standars,
en escuelas standars,
con programas standars,
con criterios de evaluación standars
que producen ciudadanos standars 
con sueños standars
en un país adormecido.

Resultado de imagen de aulas de niños frías

11 marzo 2019

Alicia Calero Cervera



Arco iris


Suaves caricias
de tus dedos sobre mi piel
besos sinuosos de colores.
Arco iris  destellante.
Espiral trascendental
Palpitaciones tortuosas
Suspiros de amor
entre el deseo y la pasión.


Ana García Briones










 A veces ocurre
 que los sueños llevan flores
 y las palabras sobran
 si la vida me invita
 a las orillas suaves de la paz.

 Los árboles pacíficos
 se vuelven frondosos,
 los senderos limpios
 se llenan de miradas
 que depuran el aire.

Y me viene el olor
de la  emoción
del alma en los labios,
del  concierto lírico
de la libertad,
en este caminar torpe
de mis pasos.




10 marzo 2019

Ali Salem Iselmu





“Mírame siempre

Trata de entenderme,

Ver mi destino como el tuyo.

Nunca dejes de observarme,

Si lo haces, habremos desaparecido…”


Rosa Pazos Martín.






POR SI ACASO

Por si acaso de noche
llegas con las sombras,
y me encuentras  dormida,
levántame los parpados
a  golpe de ternura.

Si me hallas sin norte,
con  fronteras, todavía con sueño
y preguntas, quien soy...
Y no sé responder; Si soy otoño, invierno  o primavera.

Quédate
y acércame tu luz,
que te he soñado secretamente siempre...

Por si acaso de noche
llegas con las sombras.


A silhouette of a girl during sunset making a heart symbol with her hands.