26 abril 2018

Natalia Belleq




Déjame compartir
tus noches de insomnio, 
ayunar contigo, llorar, 
contemplar la oscuridad, 
déjame caer cuando te hayas caído, déjame contigo...
deja que me moje 
si la lluvia está calando tus huesos, déjame ver tus pesadillas 
cuando estás durmiendo 
déjame ver tu cara de rabia o enfado, deja que mi tiempo se vaya
con el tuyo 
si la soledad te atrapa,
déjame escalar montañas a la nada, deja que me queme tu infierno, déjame con tu sufrimiento... 
Deja que sangren en mi piel tus heridas
Deja que mis ojos lloren tus lágrimas 
Déjame así , vencida
Pero a tu lado
Déjame escuchar los perros de tu sótano
Porque te amo...
Y no sólo lo lindo del amor
También con sus miserias y fracasos.



Tomás Soler Borja






La diferencia:
ella, él, tú.
Tantos y tantos
se preocupan del momento.
Lo viven y punto.
Y luego una pequeña minoría
-tampoco esto
entraba dentro de mis planes-
no sólo eso, necesitamos más
y lo escribimos.
Porque hay cosas
que nunca se eligen.
Y uno es débil
no siempre acierta a resistirse.





25 abril 2018

José Luis Tobalina Cuerda. (1960-2008)



Habitas un perfil exacto
hacia el que no hay caminos,
sólo tangentes.
He sabido por la ciencia que si rozas una columna de humo,
la ilusión desaparece.
Por eso armé estrategias,
para no difuminarte.
Por eso inventé pasos invisibles,
para no romper la
magia de saberte.




Lu Sesma




Como la vida,
el sol cae lentamente,
se agota su luz
despacio y sin ruido,
así acaba el día,
como la vida.


El Hoyo de Pinares

Maria José Leblic.-






PARA R.C.R




Quisiera huir…
Hundirme en el frío salado del mar oliendo a Primavera,
despeinada en el grito del secreto,
sí no soy tu agua,
tu caricia,
tu soplo de voz,
sí no soy tu estación,
tu planeta.
Sí no soy el origen de la tierra que emanan besos.
Porque quiero ser tu color,
tu dibujo,
tu batuta,
tu mirada.
Quiero ser el espejo de tus rizos.
Sí no soy nada de esto,
que me arrastre el relámpago,
la noche perdida,
la sombra,
el luto
y al final la muerte.






24 abril 2018

- Luis García Montero -





( ... ) Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi,
cruzo la desmedida realidad
de febrero por verte,
el mundo transitorio que me ofrece
un asiento de atrás,

su refugiada bóveda de sueños,
luces intermitentes como conversaciones,
letreros encendidos en la brisa,
que no son el destino,
pero que están escritos encima de nosotros.


Jose Lobo











En una plaza junto a indigentes
de una ciudad sin nombre,
nos encontramos una noche.
Me recordaba tanto a mí mismo
que sentí escalofríos.
Era un mes de noviembre

pero no como otro cualquiera
pues aquel solitario lobo
en esa madrugada de otoño
en la tierra halló su estrella.

Uberto Stabile





los que aman no hacen pie
agitan brazos como ramas

y son los primeros en hundirse
creen tocar el cielo 
mientras el mundo alrededor
se hace inmune a su naufragio.
los que aman no saben decir adiós
mienten cada vez que se despiden
como la noche miente al día 
pronuncian el deseo en cada gesto
temiendo que al doblar la esquina 
el olvido les devore.
los que aman no calculan
viven empeñados en causas perdidas
las cuentas nunca cuadran 
entre el debe y el haber se quedan solos
no hay ley que les salve ni condene
mueren cada vez que resucitan.
los que aman no hacen pie
se ahogan en su propio amor
felices sin saberlo
como gotas de eternidad.



Roser Folch







**DESATAME**

Desatame la piel,
que está anudada
a tus dedos silenciosos
y sutiles.
como lo son
algunos sueños.
Besos que se abrazan
cuando amanece,
entre la brisa del mar
y el respirar
del viento,
y es cuando la soledad
busca mi cuerpo.
Desátame las manos,
de las caricias
del tiempo,
y de las ansias
de amarte
aunque la noche tiemble,
bajo la luna
y las hojas
del pensamiento.
Dime poeta,
¿hacia dónde van los silencios?
pues son
como el laberinto
donde me encuentro.
Tal vez se esconden
tras de tus letras,
o en el cristal de mi espejo.
Por eso desátame,
desátame los nudos
que ahogan…
¡Al latir de los sentimientos!

23 abril 2018

Virginia Gawel



FRENTE AL ESPEJO

Yo, que comí la cáscara
por no merecer la pulpa.
Yo, que le creí a la culpa
y me escondí tras su máscara.
Yo, que me abofeteé y me dije
los más obscenos insultos,
que me negué a darme indultos

condenándome a estar triste.
Yo, que suicidé a mi anhelo
para lograr ser querido.
Yo, que me enemisté conmigo,
truncando todos mis vuelos
Yo, que me escupí en la cara,
abusador de mí mismo.
Yo, que complací al cinismo,
sobornando a quien me amara.
Yo: exigente y despiadado,
con nadie como conmigo.
Yo: mi más cruento enemigo,
mi juez y mi sentenciado......
me levanté esta mañana cansado de no quererme,
de apagarme, oscurecerme
(que mi luz no encandilara).Vi en el espejo mis ojos
mirándome en mi mirada,
tantas veces empañada
por mirarme con enojo...
Y me di ternura... Y vi,en ese rostro cansado
que me observaba extrañado,
lo bello de lo que fui:
me vi ante los que han sufridoamparando el desamparo.
Me vi veraz. Me vi honrado.
Me vi noble. Me vi erguido.Me vi alentando lo Hermoso.
Me vi reparando heridas.Con mi sangre agradecida
me supe ingenuo y gozoso.
Me vi venciendo al Abismo
sin mancha ni cicatriz...
y quise hacerme feliz
honrando que soy yo mismo.
Que soy franco, solidario.
Que soy leal y confiable,
y que cuando envainé mi sable
aposté a lo humanitario.
Sin autocompasión malsana,
fui piadoso ante mi pena,

y levanté mi condena...
como el que, amando, se ama.
Aprecié que, pese a todo,
pese al error y al acierto,
siempre elegí estar despierto,
sin sumergirme en el lodo.
Y mirando mi mirada
me pedí perdón, llorando.
Y, de mirarme mirando,
Amé a ése a quien miraba.
Quiero empezar a regarme,
fiel labriego de mí mismo,
porque no es egocentrismo
abrir mi Esencia y mostrarme.
Vine a Ser. Y eso decido:
dispongo abrirme a la Vida.
¡Ya basta de tanta herida,
siendo heridor... y el herido!
Declaro, en el día de hoy,
no una tregua: una Amistad.
Asumo la potestad
de respetar a quien soy.
Por todo lo que no fui,
y por lo que hice posible,
así: imperfecto y querible,
decido creer en mí.

Luis Cernuda




Donde habite el olvido




Donde habite el olvido,


En los vastos jardines sin aurora;


Donde yo sólo sea


Memoria de una piedra sepultada entre ortigas


Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.


Donde mi nombre deje


Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,


Donde el deseo no exista.


En esa gran región donde el amor, ángel terrible,


No esconda como acero


En mi pecho su ala,


Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.


Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,


Sometiendo a otra vida su vida,


Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.


Donde penas y dichas no sean más que nombres,


Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;


Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,


Disuelto en niebla, ausencia,


Ausencia leve como carne de niño.


Allá, allá lejos; Donde habite el olvido.
//

Pablo Mora



Hicimos la mochila


y nos volvimos vagabundos
Apoyamos las palabras sobre la sangre
Cargamos los dados en la apuesta
Arrestamos al viento al sol las mariposas

Supimos del alma del silencio
de la piedra que alguna vez fue estrella
del sagrado terror de la locura

Fuimos un retrato del alma de la tierra
Dejamos pasar la noche por encima de nosotros
mientras las islas no se cansaban de bañarse

Nos hicimos a la lluvia
Matamos la tristumbre
Rompimos alfileres paraguas y repisas
Inventamos ratos penas alegrías y tardanzas
Echamos un vistazo al mundo

Nos provocó quedarnos solos en la tierra
Faltó ponerle trampas a la muerte

De Asombro al descubierto (1996)

21 abril 2018

Almudena Guzmán







Este hombre que ahora cerca mi cuello
con su sabia muralla de labios
quizá abandone de pronto la almena,
quizá desaparezca para siempre.

Porque tiene un tacto en la mirada
que recuerda las plumas de los pájaros.


Jose Hierro





Cae el sol



Perdóname. No volverá a ocurrir.
Ahora quisiera
meditar, recogerme, olvidar: ser
hoja de olvido y soledad.
Hubiera sido necesario el viento
que esparce las escamas del otoño
con rumor y color.
Hubiera sido necesario el viento.

Hablo con humildad,
con la desilusión, la gratitud
de quien vivió de la limosna de la vida.
Con la tristeza de quien busca
una pobre verdad en que apoyarse y descansar.
La limosna fue hermosa -seres, sueños, sucesos, amor-,
don gratuito, porque nada merecí.
¡Y la verdad! ¡Y la verdad!
Buscada a golpes, en los seres,
hiriéndolos e hiriéndome;
hurgada en las palabras;
cavada en lo profundo de los hechos
-mínimos, gigantescos, qué más da:
después de todo, nadie sabe
qué es lo pequeño y qué lo enorme;
grande puede llamarse a una cereza
( "hoy se caen solas las cerezas",
me dijeron un día, y yo sé por qué fue ),
pequeño puede ser un monte,
el universo y el amor.
Se me había olvidado algo
que había sucedido.
Algo de lo que yo me arrepentía
o, tal vez, me jactaba.
Algo que debió ser de otra manera.
Algo que era importante
porque pertenecía a mi vida: era mi vida.
(Perdóname si considero importante mi vida:
es todo lo que tengo, lo que tuve;
hace ya mucho tiempo, yo la habría vivido
a oscuras, sin lengua, sin oídos, sin manos,
colgado en el vacío,
sin esperanza.)
Pero se me ha borrado
la historia (la nostalgia)
y no tengo proyectos
para mañana, ni siquiera creo
que exista ese mañana (la esperanza).
Ando por el presente
y no vivo el presente
(la plenitud en el dolor y la alegría).
Parezco un desterrado
que ha olvidado hasta el nombre de su patria,
su situación precisa, los caminos
que conducen a ella.
Perdóname que necesite
averiguar su sitio exacto.
Y cuando sepa dónde la perdí,
quiero ofrecerte mi destierro, lo que vale
tanto como la vida para mí, que es su sentido.
Y entonces, triste, pero firme,
perdóname, te ofreceré una vida
ya sin demonio ni alucinaciones.


De "Libro de las alucinaciones" 1964


20 abril 2018

Carmen Vazquez Hernandez





Esta noche he dormido contigo, he puesto mi cabeza sobre tu pecho he escuchado tu corazón, tu respiración, tus clamores,tus suspiros......
Esta noche hemos dormidos y nos hemos vindicados,resarcido, cuanto teniamos acomulado tu boca con mi boca, tus manos en mis manos......
Nos hicimos el amor en esta noche de chocolate y cava.
En esta noche de recuerdos y dichas.
Soy tuya, soy tuyo me dijiste, y nos besamos como locos enamorados, como dos sonámbulo sin tregua. Espero al final, al final del sueño, y allí estabas tu, estaba yo, estábamos los dos en la larga noche que esperamos cada día, cada momento. No fue un sueño, fue un deseo, fue una ávida, deseosa y anhelante esperanza de ver cumplido nuestros mayores deseos.
Fue un sueño y no debió de serlo.
Fue un sueño y debio ser una realidad.
Fue un sueño, fue una quimera, un deseo largamente esperado.
¡ Al fin somos libres!
Nuestro sueño nos ha liberado,somos libres y hacemos el amor en lechos de pétalos de rosas y cisne de fantasía. Espérame, espérame toda la vida si fuera necesario.
Espérame en este rincón del mundo donde predominas el brezo y el tojo,la clavellina.
Que no despiertes, que no despertemos......
La noche nos espera aun es reciente.








José Cercas

HUMANIDAD


Algo muy bueno puede suceder,
un humano vestido de humanidad
está mirando a otro humano que tiene hambre,
a un humano con la boca y las manos del hambre,
a un humano con sudor en el hambre,
a un humano manchado de la salitre del hambre,
a un humano de sangre y hambre.
Le mira a los ojos, pero...
una columna de agua cristalina, le detiene,
un pan de espuma y vida, le detiene.
Le detiene la sombra y el sombrero,
el cuello de la camisa y la corbata,
la ley de los ricos para los pobres, le detiene.

Algo muy grande pudo haber sucedido,
pero un humano vestido de miedo,
dejó de mirar a los ojos del hambre
y siguió su camino...
y ya nadie, le detiene,
y ya nadie, le detiene,
y ya nada ni nadie, le detiene.

19 abril 2018

"Violines sin música" en Edita

Nicolás Corraliza






EL JUICIO


Raíz de sueño,
y en la lluvia la noche se amansa.
La realidad
no cabe en la cabeza de los descalzos.

La encuentro demacrada.
La esperanza

también envejece.



Alicia Calero





En la soledad,
las sábanas mantienen tu perfume.
El olor de tu recuerdo
impregnado está en mi retina
y el tacto de tu piel
en mis labios.



Julia Prilutzky







Cómo decir de pronto:
tómame entre las manos,
No me dejes caer. Te necesito:
acepta este milagro,
tenemos que aprender a no asombrarnos
de habernos encontrado,
de que la vida pueda estar de pronto
en el silencio o la mirada.
Tenemos que aprender a ser felices,
a no extrañarnos
de tener algo nuestro.
Tenemos que aprender a no temernos
y a no asustarnos
y a estar seguros.
y a no causarnos daño.