21 julio 2018

Shara





He visto a la luna ser sol.



Prometo no prometerte ningún acorde que no haya pasado antes por nuestra perdida de cordura, prometo darme la vuelta cuando tus ojos crean no ver más allá, prometo que no te estoy prometiendo sino viviendo.
Existen mil vidas que desconocía hasta que te presentaste nadando en mi bañera vacía de dudas. Eres sonido real dándole una patada al eco que tiene la manía de diferir la felicidad, eres un sin fin de aplausos directos en el corazón, eres carrera y vuelo, eres cien cosas que aún no sé pero que me muero por descubrir. Eres una aparición estelar por la puerta delantera de mi mirada, y así fue como entraste, de frente, haciendo ruido con un sonrisa y no con grises ni matices.

Es raro el sonido que escucho cuando te pienso en presente, siento cosquillas en mis oídos al no haberte visto antes sonreír al aire, sin pedir nada a cambio más que vida en botes sin tapas, es raro como me dejo ganar por tus bailes de ganas y tus formas perdidas. Deben estar los astros jugando a las alineaciones más explosivas, deben haber apostado alto, por eso he subido hasta ti. Escucho tambores cuando te veo en fotos y levito cuando te tengo enfrente, no soy capaz de definir, ni de reunirme para hablar de ti, solo sé que no te prometería nada que no haya pasado primero por tu boca, porque de ti alejo el gris, y los olores que te traigan malos recuerdos, prometo no borrar nada, solo escribirte en el cuello que las mejores coordenadas están cuando abres la boca y pides la mía. Eres mapa que no guía, que no oprime, eres mapa sin más. 

JAVIER CARTAGO






PÁLPITO

Me he emocionado con tus lágrimas de ámbar
he soñado que redimía tus pecados
Y que el rio que cruzabas estaba en el paraíso terrenal.

Me gusta mirarte y saber que eres pura
de miel y aire
de esencia de licor de nube.

De rama en rama, libre, siempre te posas en mi ventana
vuelas como un barco y navegas como una cometa
porque tu intervienes en el orden de las cosas.

Tú decides el momento, el lugar y tu presencia
tú vertebras la existencia del planeta
Y si pudieras, serias varias galaxias enteras.

Estás llena de fuerza
pues has sobrevivido a todos los naufragios
te has levantado por la mañana ante el mundo y sus mentiras.
Has sabido derrotar al miedo,
has sabido entender la vida,
o al menos buscarla.
Salir a su encuentro como el escritor ante la hoja en blanco,
blanco y de nuevo, me viene tu pureza,
tu sal y tu olor a mar.
tu tierra y tus montañas ,
tus caminos y tus sendas.

Perdidos en el paisaje ,
somos polvo de arena,
en víspera de una tormenta.

Hermann Hesse





CADUCIDAD

Del árbol de mi vida
se desprende hoja tras hoja.
¡Oh, mundo de delirios,
cómo nos sacias,
cómo nos sacias y fatigas,
cómo nos embriagas!
Lo que hoy aún florece,
pronto se marchita,
pronto sonará el viento
sobre mi tumba parda,
sobre el niño pequeño
se inclina la madre.
Quiero ver sus ojos de nuevo,
su mirada es mi estrella,
todo lo demás puede dispersarse,
todo muere, todo muere gustoso.
Sólo permanece la Madre eterna
de quien procedemos,
sus dedos escriben juguetones
nuestro nombre en el aire efímero.









Fernando Beltrán




Amar es este error imprescindible


Para poder vivir,

esta forma distinta de sentir la lluvia

cuando llega el otoño

y la saliva

de los parques más tristes

habla sólo al oído de los locos,

de los cuerdos de atar,

de este poema

empapado de sed,

muerto de amor y frío,

acantilado al borde de un abismo

que antes nunca escribí




20 julio 2018

Fabiola Rubio






Esta es la última imagen que tengo de mi,
después de haber roto
con el que hasta entonces era mi presente, tu.
No sabía si era mi yo interior quien se veía reflejado
en aquel trozo de cristal
o el miedo de no saber seguir adelante
porque ya no formaba parte de ti.
Siempre dijimos que si en algún momento
nos sentíamos rotos,
nos abrazaríamos tan fuerte
que todos los pedazos quedarían
unidos como una misma piel.
No tengo miedo a cortarme,
ni al dolor que provoca tan fino material,
porque es más doloroso el no tenernos
como reflejo del amor que un día
descubrimos a través de un ventanal.
Te descubrí en una tarde muy clara
al ir paseando por una calle muy ancha,
de esos momentos en los que te da
por observar todo y cuanto te rodea
buscando tal vez una mirada cómplice,
un café y una conversación en mitad
de la soledad acompañada...
¡Quién me iba a decir, que en medio
de tantas caras extrañas, tu mirada y la mía
quedarían entrelazadas, gracias al cristal de una ventana!
Desde entonces mis ojos,
no quisieron mirar a otros ojos,
desde entonces para mí,
no han vuelto a existir tardes
tan hermosas ni claras.
Y ahora me veo solo
buscando en la profundidad de mi mirada
el cristalino de tus ojos...
siento que por los míos, la muerte pasa...



©Copyright - Derechos Reservados 2018.


Clara Correia





O lugar onde o coração fica

Regresso em busca de nós
Procuro em cada canto as nossas sobras
Estão todas cá, 
em cada rua, em cada esquina 
que dobro,
vejo o teu sorriso.

O passado guardou as nossas lembranças 
Gravou-as nas paredes brancas das casas,
Eternizando-as. 

Subo a rua e recolho cada bocado nosso
que aqui ficou,
O teu sorriso, o toque das tuas mãos, o abraço.
Estremeço ao eco das nossas gargalhadas,
Como se ontem ali tivéssemos estado.

Junto todos os bocados,
Fragmentos de um amor impossível 
E escrevo um poema, o nosso poema 
Onde, dotados de um amor abstrato,
não somos concretos.

Ao fundo, o Guadiana espera por mim,
Sem perder-me na pressa,
Sento-me no nosso banco,
Segredo à margem que tome conta de nós
E rumo à próxima paragem.

Clara Correia

El hogar donde el coraçón se queda

Regreso en busca de nosotros
Procuro en cada esquina nuestras sobras,
Están todas aqui,
en cada calle, en cada esquina
que doblo, veo tu sonrisa.

El pasado guardó nuestros recuerdos
Las grabó en las paredes blancas de las casas,
Inmortalizándolas .

Subo la calle y recojo cada pedacito nuestro
que aqui se quedó,
Tu sonrisa, el toque de tus manos, el abrazo.
Estremezco al  eco de nuestras carcajadas,
Como si el ayer aun allí estuviera.

Recorro todos los pedazos,
Fragmentos de un amor imposible
Y escribo un poema, nuestro poema
Donde, dotados de un amor abstracto,
no somos concretos.

Al fondo, el Guadiana espera por mí,
Sin perderme en la prisa,
Me siento en nuestro banco,
Susurro al margen que tome cuenta de nosotros
Y me dirijo hacia la siguiente parada.

Clara Correia




GABRIEL CELAYA







Cerca y lejos

Más allá del pecado,

indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras
sólo encuentro unos besos.


En el pecho, en la nuca,

te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.

donde tu vientre es combo,

fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo,
te quiero












19 julio 2018

Teresa Martín



No serán mi manos ya libres, las que te aten,
ni mis ojos ya ciegos, los que te persigan,
ni mi boca ya muda, la que te nombre,
ni mis oídos ya sordos, los que te escuchen.

No será mi cuerpo para ti, un lastre
ni mis palabras al viento, una losa
ni mi presencia una inoportuna inoportunidad,
ni mi recuerdo borrable el que te desasosiegue.

No seré una intrusa en tus sueños,
ni un quejido amargo en tu garganta,
ni saliva malgastada en tu boca,
ni una huella en tu camino, descaminada.

No será mi lecho de lino tu cama,
ni mi pecho desnudo tu descanso,
ni mis amplias caderas tu casa,
no seré yo tu sombra,
en las horas dulces, ni en las amargas

No seré yo quien respire tu aire,
ni abriré en la noche tu ventana,
ni recitaré poemas con tu nombre,
ni pondré tu plato ni tu pan en la mesa
que vacía duerme,
en la esquina de la sala.

No juraré no quererte, no
porque pecado es jurar en vano,
no mentiré cuando me pregunten,
si aún riego las rosas rojas
que planté en mi corazón de barro.

No te rogaré que vuelvas, eso nunca,
pues con certera certeza intuyo,
que no desandarás el camino andado,
ni tan siquiera volverás la cabeza,
para decirme adiós con la mano.

No seré yo quien cambie el rumbo de tus pasos,
ni la dirección de la veleta en tu tejado,
ni corte tus las alas ya extendidas,
de ave que fuiste, de paso.

No derramaré por ti una lágrima,
ni un pañuelo blanco secará mi cara,
no pronunciaré palabra alguna,
que delate que mi voz de frío acero,
yace muda, rota y quebrada

Pero si seré yo quien más te quiera,
y que mis ojos y mis manos
mis oídos y mis labios,
mis palabras y mi viento
tu aire y mi casa

Tu presencia y mi lecho
mi corazón y tu adiós
tu pan y mi mesa,
tu nombre y mi recuerdo,
son de propiedad privada...

Lo guardo todo a buen recaudo,
entre las hojas de un libro de Kafka;
y si una cosa tengo segura,
es que no seré yo quien lo abra...







Malika El Bouzidi



Embrujo De Luna

¡Luna llena, no te escondas
bajo las nubes quiero verte!
Asoma tu clara luz
para iluminar la tierra
y mi corazón triste.
Cuando los enamorados quieren verte
embrujas los corazones de los amantes.
Escribo sobre ti versos románticos
y la serenidad forma parte de ti.
¡Observándote desde mi ventana
por la noche, libre entre las nubes,
y las estrellas brillantes!
Al sentir tu caricia,
lanzo mis alas al horizonte
en una noche estrellada
para llegar a abrazarte y adorarte.
¡Oh luna, clara y pura,
en aquella noche oscura!
El amanecer más allá respirará
de nuevo la aurora.
Dejaste dentro de mi alma
la hermosura de la noche.
Amo tu luz brillante
y la poesía fragante
¡Oh luna no te escondas
en el cielo fulgurante
que con tu luz me embrujaste!





Fernando Sabido Sánchez






Paisajes

Tal vez crees que pueda existir el paraíso
y llegar a tocarlo brevemente con las manos
pero solo a la primavera
le nacen hojas en los árboles
sin proponérselo

Ahora sabes que la vida se nos escapa
cuando la amarramos al viento
y que en una misma fotografía
no caben todos los paisajes que nos gustan.




18 julio 2018

José Feliciano Que será

Fco Javier Sánchez Durán





Charles Bukowski – Así que quieres ser escritor
Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.

Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.

Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar
a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti,
haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.

Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.

No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.


María Ángeles Lonardi






ÍTACA

Cuando un día emprendas tu viaje,
más allá del sur encontrarás un baluarte
de recuerdos, de soles de nostalgia
contenidos en un abrazo
y podrás sentarte a contemplar sereno,
a la vera del camino recorrido,
los éxitos y los fracasos.
Inspirar profundo y contener el aire
hasta reconocerlo, hasta saberlo tuyo.
Abrirte y en cada revoloteo de palomas,
dejar que se te escape el alma
y sentir un escalofrío que sube por la espalda
para dibujarte en la boca una sonrisa.
Reconocerás entonces
esa Ítaca que estabas buscando…
Y al llegar la mañana
el sol partirá en dos el horizonte,
te cegará los ojos, inclemente y vil
pero podrás dejarte caer sobre la hierba
después de haberte comido el mundo,
después de haberte dejado la piel
en cada beso, en cada batalla, en cada llanto.
Podrás dejarte caer mientras el destino
se hace mueca, se hace cobijo
agazapado y sonreirás de espaldas al ayer.
Sabrás que has llegado,
oliendo a tu tierra, a ti mismo,
más allá del sur, mas allá de una mirada.




Maria Díaz Cid




Se le acabo
la vida.
Pensó que todo
estaba muerto
que ya nada existía.

Una carta en un buzón
le rompieron el alma
de por vida.

La vi allí,en la soledad
de aquellas paredes blancas
con la mirada baja y las
pupilas encendidas.

Le llamaban loca ....
Pero ella posó su mirada
en la mía con una sonrisa





17 julio 2018

• Nuria Ruiz Fernández •




SI ME NECESITAS


Si necesitas una caricia,
mis manos te ofrezco.
Si necesitas un beso,
toma mis labios.
Si necesitas una mirada amable
búscame entre el gentío.
Mis ojos buscarán los tuyos
sin que nadie se de cuenta.
Y te contaré historias
sin hablarte,
y te rozaré
sin tocarte,
y te beberé
sin probarte.





Maria José Collado



Atiende, corazón, a la belleza
pues este instante no será en vano,
lo irrepetible y fugaz perdura
allí donde el recuerdo es llamarada.


• José Antonio Antón Pacheco •





SOL DE INVIERNO



Recordarás entonces el sol de invierno alumbrando las
casas, cuando el tiempo parece detenerse en un instante
presente.
Recordarás sin duda el sol de invierno alumbrando las casas,
deteniéndolas en una inmovilidad rojiza y ocre.
Recordarás también el sol de invierno que perfilaba las casas
en un ahora presente, como si se perpetuaran en su detallado
perfil.
Recordarás el viento que dibuja las casas en el espacio,
recordarás el aire que las inmoviliza.
Has de recordar (sí, os acordaréis) cómo el sol de invierno
traza el contorno de las casas, su nivel y perfil, y las inmoviliza
y las detiene y las concreta en la memoria, en la voz y en
el eco.




Del libro: Al final poesía.

16 julio 2018

Mayte Salguero




Que el verbo sea el puente que nos une,
que nos haga inmunes el beso improvisado,
sin motivos salgamos a bailar bajo la lluvia
sin otra astucia que la de no ahogarnos.

Que la voz lleve el timbre de nuestro latido,
que llenes tu sitio de alma y de piel,
que me hagas arder donde te llevo más mío
y mi tú abra el libro de tu desnudez.

Que el vernos sea cada vez, una historia que contar,
un golpe de mar o un sol atardeciendo los labios,
que no haya presagio que logre adivinar,
ni enigma en el pensar que no logre descifrarnos.

Que reirnos sea el sol que nos dibuje,
el abrazo que nos une cuando arrecia un vendaval,
el hallazgo y lo habitual donde habitemos,
el amor que bebemos y nos haga embriagar.




Laura Villanueva Guerrero






Hace tiempo que velo tu caricia,
mientras la noche continúa
atrapada
en mis labios.
Te hablo con mi negra luz,
pero no me oyes el beso
ni las ganas
de adentrarme en tu sombra
sin ropa y sin miedos.
El calor no se extinguirá
en el choque de almas
bajo la lluvia.
Tú y yo
y el relámpago de siempre
como fuego que ladra
entre rosas rojas.