martes, 9 de junio de 2026

Ángel González

 





Bosque

Cruzas por el crepúsculo. 
El aire 
tienes que separarlo casi con las manos 
de tan denso, de tan impenetrable. 
Andas. No dejan huellas 
tus pies. Cientos de árboles 
contienen el aliento sobre tu 
cabeza. Un pájaro no sabe 
que estás allí, y lanza su silbido 
largo al otro lado del paisaje. 
El mundo cambia de color: es como el eco 
del mundo. Eco distante 
que tú estremeces, traspasando 
las últimas fronteras de la tarde.

*******************



José Manuel Acosta

 


 





BESOS LATENTES
*************************
Se me ocurrió mientras me quedaba sin tinta
que podríamos buscarnos
cuando las agujas del reloj se amen
y el tiempo nos divida.
Que si te miro con insistencia
venga un intermedio
con más impaciencia que nosotros,
y alguna casualidad
nos equivoque el destino.
Puestos a pensar,
imagínate que metemos las heridas
en un libro porque en él
se hacen invisibles.
Imagínate
que somos dos poetas
dominando el mundo
porque cada uno escribe
la historia a su manera.
No creas que a los labios se les engañan,
a su juventud le faltan
los años que los besos tienen.









Mar Blanco

 




Pon tus pies sobre los míos
- me dices-
Caminar sin someterse
Juntar exilios
al vientre de la tierra.
Alzarse sobre la piel de alambradas
-con derrotas que no insisten–
Trashumantes,
hacia una nueva patria.
Mis pies sobre los tuyos,
y haces
que reciba el mundo confiada.

Octavio Paz

 







Bajo tu clara sombra
Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo
un cuerpo como día derramado
y noche devorada;
la luz de unos cabellos
que no apaciguan nunca
la sombra de mi tacto;
una garganta, un vientre que amanece
como el mar que se enciende
cuando toca la frente de la aurora;
unos tobillos, puentes del verano;
unos muslos nocturnos que se hunden
en la música verde de la tarde;
un pecho que se alza
y arrasa las espumas;
un cuello, sólo un cuello,
unas manos tan sólo,
unas palabras lentas que descienden
como arena caída en otra arena....
Esto que se me escapa,
agua y delicia obscura,
mar naciendo o muriendo;
estos labios y dientes,
estos ojos hambrientos,
me desnudan de mí
y su furiosa gracia me levanta
hasta los quietos cielos
donde vibra el instante;
la cima de los besos.

jueves, 4 de junio de 2026

MaLena Ezcurra

 







traje todo lo mío
no me quedé con nada
hay cosas que hacen
explotar la cabeza

tu primer poema
ese vinilo de jazz
mis manos ahí
las tuyas sosteniendo
el rojo desamparo

te dejo además
los cuervos que comieron
mi piel esa noche
de dioses ausentes

tomá
te dejo todo

a ver que hacés
con la belleza
del espanto

y con estas luciérnagas
que llevo
adheridas a mi vestido

justo ahora.



Patricia Liliana Boero

 



AURORA CONSURGENS I





El uno cambia su aliento
sobre el vaso de estrellas
pasa por el cedazo el alfabeto
remite toda nada hacia su gesto táctil

talladura del ojo,
de la boca, del hambre de tocar
mesa tendida
copas, que no se alzan.

El otro, aterida la mano
que penetró en lo hondo
y abrió un pozo en el pecho
la extiende hacia el vacío.

La sangre se coagula,
y esboza un corazón
de alas batientes.

Hijo de todas las rozaduras de la espina
se exilia de raíz,
puertas afuera.

La casa es su abertura
y hasta el final del escalón
hacen los vientos remolino.

¿No es acaso el desierto
canto de mares que no se han retenido?

También lo hueco
vibra
con lo que fue arrancado.


Patricia Liliana Boero

Mario Benedetti.

 









"Te aseguro que la amo con mis cuatro sentidos
y no me hace falta el quinto.
En todo caso, nuestro quinto sentido
es el buen humor.
¿Qué más queremos?
Después de todo, mis manos no son ciegas.
La conocen bien."