jueves, 3 de diciembre de 2020

miércoles, 2 de diciembre de 2020

ÁNGEL GUINDA



EL YO MÚLTIPLE



¿Quién de mí soy mi prójimo,
inventó las catástrofes,
el zarpazo del beso?
¿Quién soy el hombre y la mujer,
el niño y el anciano,
el cobarde y el héroe,
el asesino, la policía,
la enfermedad del médico?
¿Quién trilló manchas en las paredes del daño,
salta a la cumbia con arquivoltas de los palacios?
¿Quién Dios, látigo, humo?
¿Quién de mí ha muerto? ¿Y quién
espera aún nacer, no morirá?


(De Vida ávida)

martes, 1 de diciembre de 2020

Laura Gutiérrez Cortés





Las adelfas, ya no se reflejaban en las lunas,
ni mantenían el equilibrio como el loco trapecista en su cuerda floja.
Aquellos besos ingenuos
de jazmines vírgenes y flores
de canela, no tenían gloria ni retorno;
tal vez siquiera un leve recuerdo.
En las perlas de aquel invierno,
el calor de aquellas sonrisas
consagradas en un pacto de sangre amapola, libres y congeladas en el tiempo.
Hoy en las vides de tus labios,
el fruto fermentando dulzura y pasión.
En el vino, la consagración eterna de nuestros suspiros, más allá del verso.

Magda Robles.



Fue uno.
Solo uno.
Certero.
Mortal.
Sin preaviso,
y disparado
a bocajarro.
Un poema
y su veneno
han dictado mi sentencia:
soy la víctima culpable.
Me condenan
a perpetua.

Aurelio González Ovies

 




Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
el que lo perdió todo y el que todo lo tuvo.
PABLO NERUDA



Mi voz es el paisaje
que va echando de menos
las cosas que he perdido.
He nacido en un pueblo
y en el anonimato.
Mi vida se resume en aquel calendario
de números granates
donde mi madre iba
apuntando los partos de las vacas
y visitas al médico.
Fui más feliz que pobre
porque quien no conoce la abundancia
valora las minucias y los pájaros.
Desde niño la hora de las gaviotas
viene siendo mi reino
y el mar un no sé qué
-eternidad dios alma-
donde muero un momento cada día.
Así me veo ahora
cuando ya las gaviotas no conocen mi nombre
y la higuera envejece sobre la sed del pozo.
Mi casa, mis amigos, los míos, los de nadie.
¡Qué pronto somos soledad!
(La hora de las gaviotas)

Nicolás Corraliza



TERRITORIO DE LA APARIENCIA



Entre nubes
el sol ensaya su caída.
No busques apoteosis
ni rosas de camerino.
A la hora de la función
siempre anochece.
Vendrán otros astros a brillar.

lunes, 30 de noviembre de 2020

Mar Blanco



Pon tus pies sobre los míos
- me dices-
Caminar sin someterse
Juntar exilios
al vientre de la tierra.
Alzarse sobre la piel de alambradas
-con derrotas que no insisten–
Trashumantes,
hacia una nueva patria.
Mis pies sobre los tuyos,
y haces
que reciba el mundo confiada.