jueves, 30 de noviembre de 2017
Patricia Liliana Boero
AURORA CONSURGENS I
El uno cambia su aliento
sobre el vaso de estrellas
pasa por el cedazo el alfabeto
remite toda nada hacia su gesto táctil
talladura del ojo,
de la boca, del hambre de tocar
mesa tendida
copas, que no se alzan.
El otro, aterida la mano
que penetró en lo hondo
y abrió un pozo en el pecho
la extiende hacia el vacío.
La sangre se coagula,
y esboza un corazón
de alas batientes.
Hijo de todas las rozaduras de la espina
se exilia de raíz,
puertas afuera.
La casa es su abertura
y hasta el final del escalón
hacen los vientos remolino.
¿No es acaso el desierto
canto de mares que no se han retenido?
También lo hueco
vibra
con lo que fue arrancado.
Patricia Liliana Boero
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Teresa Antares
Voy descalza entre los árboles
el tiempo exacto de la lujuria.
Tengo la sonrisa cubierta de música
con las escalas de tu lengua.
Huelo a la palabra deseo
y en cada avance de tu cuerpo
me arqueo...
para que puedas oler el milagro.
Hoy me incendia el asombro,
no sé de la tregua,
ni de la calma,
sí del vapor de la selva y...
no quiero que esto acabe.
Voy a cerrar los ojos,
inspirar toda la expansión
de tu latido
y llenar mis pulmones
de posibilidades.
y en cada avance de tu cuerpo
me arqueo...
para que puedas oler el milagro.
Hoy me incendia el asombro,
no sé de la tregua,
ni de la calma,
sí del vapor de la selva y...
no quiero que esto acabe.
Voy a cerrar los ojos,
inspirar toda la expansión
de tu latido
y llenar mis pulmones
de posibilidades.
GABRIELA MISTRAL
Adiós
En COSTA lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tu la creiste
ni la creo yo,
"y es cierto y no es cierto"
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
Vamos hacia el mar
que devora al Sol.
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol.
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y él
alucinacion.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echo,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
En COSTA lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tu la creiste
ni la creo yo,
"y es cierto y no es cierto"
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
Vamos hacia el mar
que devora al Sol.
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol.
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y él
alucinacion.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echo,
morderás la duna
con paso de dos...
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
Lu Sesma
La mañana llegó atropellada,
abrupta, fría y añil.
Apagué el motor del coche,
bajé y me dispuse a recibirla
con la mirada serena.
Me saludó con un abrazo
de escarcha que me despertó
el alma y la piel.
Caminé tranquila por el camino blanco
de tierra y sal.
La cara al viento,
los pensamientos volaron con él
y repasé minuciosamente
las tareas por hacer
en este día de otoño.
Como todas las mañanas
entré por la puerta del trabajo
y cerré con cuidado la cajita
de sensaciones de mi corazón
Otro día más ha comenzado...
de escarcha que me despertó
el alma y la piel.
Caminé tranquila por el camino blanco
de tierra y sal.
La cara al viento,
los pensamientos volaron con él
y repasé minuciosamente
las tareas por hacer
en este día de otoño.
Como todas las mañanas
entré por la puerta del trabajo
y cerré con cuidado la cajita
de sensaciones de mi corazón
Otro día más ha comenzado...
martes, 28 de noviembre de 2017
Jolanta Stefko
PARADA
Espero el último tranvía
Aparte de mí no hay nadie más,
miro -porque no se ve gran cosa
y escucho- por el silencio. La noche es mejor
que el día, quizás.
En este momento, nadie
piensa en
mí. Nadie.
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