miércoles, 6 de noviembre de 2019

Pablo Mora

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Para qué la poesía

Para servirse


“La poesía, a mi parecer, es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidado de enriquecer, pulir y adornar otras muchas doncellas, que son todas las otras ciencias, y ella se ha de servir de todas, y todas se han de autorizar con ella; pero esta tal doncella no quiere ser manoseada, ni traída por las calles, ni publicada por las esquinas de las plazas ni por los rincones de los palacios. Ella es hecha de una alquimia de tal virtud, que quien la sabe tratar, la volverá en oro purísimo, de inestimable precio...
La excelencia de la poesía es tan limpia como el agua clara, que a todo lo no limpio aprovecha: es como el sol, que pasa por todas las cosas inmundas sin que se le pegue nada: es habilidad que tanto vale, cuanto se estima: es un rayo que suele salir de donde está encerrado, no abrasando, sino alumbrando: es un instrumento acordado que dulcemente alegra los sentidos, y al paso del deleite, lleva consigo la utilidad y el provecho.” (Miguel de Cervantes Saavedra).

martes, 5 de noviembre de 2019

José Puerto Cuenca




RENACER… SER

If you can fill the unforgiving minute... (Rudyard Kipling)
Hoy es siempre todavía… (Antonio Machado)


¿Y si pudieras escoger morir… dormirte
en noviembre y derretir
la nieve de tus ojos, el temblor de tus huesos
y sobrevolar la borrasca sucia de tu pecho
y renacer...
en otra madera, en otra savia, en otro baile verde,
en otras corrientes limpias
a la luz sabia de mayo?...
Romper las raíces viciadas que te anclan
a la memoria arcaica e insalubre del légamo,
al inconsciente descomunal de la tribu,
a la rueda ciega de las encarnaciones,
al molde herrumbroso de la sangre vieja...
¿Y si te crecieran, si pudieras estrenar...
nuevas alas, tripas nuevas... y meninges
y niñas y dientes y tímpanos nuevos,
unos bronquios y un miocardio vírgenes,
un hálito y un idioma incólume?
¿Y si amanecieras de pronto
con las manos limpias
en una aldea sin mugre, sin tizne, sin umbría,
donde de las mamas y las fuentes
brota leche noble,
el buitre de la farsa se extinguió hace tiempo,
y se revelan en su esplendor
los genios de la luz?

… ¿Y si acabases de nacer
en este efímero ahora,
en este oferente aquí que se te abre
como un grial,
como corola de luz,
como vidriera cósmica?
¿Y si el día de hoy te alumbra rearmado
y te redime
de tu historia aciaga, de los farios negros?
¿Y si en este mismo segundo
te yergues y expandes
la vista, el plexo solar,
la voz, la pituitaria...?
¿Y si decides renacerte
en este siempre ahora,
serte el tú que partió
y se extravió en la vereda,
el que llevas buscando media vida
a media noche?


Berna Wang

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Que la vida te regale en su momento...
Que la vida te regale en su momento
sólo el dolor preciso:
ni tan leve que pase desapercibido

ni tan grande que lo invada todo.
Que no te olvides
ni necesites analgésicos para olvidar.
Sólo el latido exacto en el lugar justo
para saber que la herida está ahí,
que hay que tener paciencia,
y cuidarla hasta que cure.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Ángel Guinda


Tal vez vosotros sabéis
No sé, escucho himnos dentro de las lágrimas.
Tuve una casa con ventanas en el techo:
veía tiburones, cordilleras, trenes volar.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
No sé bien qué es la paz:
llegué tarde a la guerra.
La tempestad está tras la montaña,
sobrellevo el estruendo de su luz.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
Tiemblan mis pies
cuando retumba el eco del silencio,
no sé si las palabras tienen sangre.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
No sé por qué se tambalea el vértigo
cuando miro las cúpulas,
pero noto en mi pecho borboteos de petróleo.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
Mi país es un rompecabezas,
al más mínimo golpe se desvertebrará:
ya no tendré país.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
Desde el avión veía sobre el mar
manadas de elefantes petrificados,
dromedarios tendidos, sombras de cocodrilos:
me dijeron que eran islas griegas.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
Huyo, siempre huyo: acaso tras las puertas
que arrancan sus bisagras, sus cerrajas
y, a lomos de las llamas, corren irrefrenables
para aclamar a los ladridos del mar.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
La poesía debe ser extrema,
estampido de mundos, abrazo de la pólvora,
escardar las tinieblas con antorchas,
trepanación de asombro y ebriedad.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.
Yo no sé qué preguntan al sol los limoneros.
Ignoro los secretos de las algas y de las medusas.
Tampoco sé si esto es un poema
o una pequeña galería de hormigas.
Tal vez vosotros sabéis, yo sólo canto.


(de Caja de lava)

Fabiola Rubio



Te busco
sin prisas
pero sin descanso.

Te llamo
a voz rota
casi desgastada.

Te preciso
sin cuerdas
sin relojes.

Amándote en el delirio inocente
Pensando que puedo quererte.

Soñando que puedo soñarte.
Bebiendo en tu mar cambiante.

Atragantándome con tus silencios, o sólo mirándote
sin encontrarte tan lejos
que sigues siendo tú
y tan cerca que te escurres
sin poder apenas alcanzarte...

F.R.G.
©Copyright - Derechos Reservados 2019.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Lu Sesma.



El otoño viene a visitarnos nuevamente,
sin pausas,
ligero como el viento,
pero fuerte como la roca,
como la pena
que me invade dentro.


Felicidad González

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Peregriné a mi interior
y encontré un calvario,
decapité mis penas,
ensalcé mis alegrías
y sin ser creyente,
le recé un canto a la vida.


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