17 febrero 2017

José Cercas Domínguez






FLOR EN EL CAMPO DE BATALLA


Yo te golpeo.
Tú me golpeas.
Nosotros te golpeamos.
Vosotros nos golpeáis.


Entonces, alguien dijo tierra y encontró una flor,
y la puso en las manos de los golpeados.
Hasta que esa flor creció y multiplicó su imperio.
Hasta que alguien dijo que esa flor era dios y era su patria.
Entonces, ocurrió de nuevo:

Yo te golpeo.
Tú me golpeas.
Nosotros te golpeamos.
Vosotros nos golpeáis.

Hasta que el último dueño de la flor con piel guerrera,
golpeó al penúltimo que deseaba la flor con piel guerrera.





Entonces, todo cambió.
El pan y la piedra se detuvieron,
la flor cayó golpeada sobre la sangre de los invencibles,
el último de los guerreros murió ante tanta derrota.

Entonces, nada ocurrió,
la nada ocupo el centro de la tierra.