15 junio 2018

Ana Vivero Megías.




Al fondo hay sitio
me repite mi otro yo
mientras miro el agua
y ansío ser mar

Los colores de la tarde
están vistiendo mis ojos
sobre un lecho de alma herida

Un paso tras otro
y mil veces más miedo a caer
que cuando aprendí a caminar
la vez primera
después de poner el mundo
bajo mis rodillas

No entiendo la bruma de los libros
ni la gravedad de la tierra
no sé qué escucho
ni qué quiero decir
por eso pienso
que es, quizás, ahora
cuando ha llegado el momento
de cerrar los cuentos y borrar las horas
de cantar verdades a la mentira
de abrir las ventanas a la marea dormida
y escribir, de una vez por todas,
el significado oculto de mi nombre
sobre la arena de la libertad.


1 comentario:

David Botía dijo...

Y con ganas estaré para ir leyendo lo que escribas y entendiendo lo que perciba de tus letras