jueves, 30 de mayo de 2024

Amalia Bautista



Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.

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miércoles, 29 de mayo de 2024

Alda Merini

 


Canto de respuesta
Haber estado en ciertos lugares tristes,
cultivar fantasmas,
como dices tú, atento amigo mío,
no da derecho a creer que dentro
dentro de mí continúe la locura.
He seguido siendo poeta hasta en el infierno
sólo que yo buscaba de Eurídice
la casta sombra y no tengo más palabras...
Ésta, Franco, la tierna respuesta
a tu dilema: yo soy poeta
y poeta seguí siendo tras los barrotes;
sólo que afuera, sin casa y perdida
he continuado a mi pesar el canto
de la tristeza, y dentro de cada flor
de mi voz existe aún la esperanza
de que nada haya sucedido que devaste
mi surco de luz y haya perdido
la verdadera llave que me cierra a la verdad.

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Antonio Porras Cabrera



Sueño que sueño
Sueño que sueño en mi sueño,
porque soñar es vivir,
que este mundo es un ensueño
donde se ensueña el sufrir.
Mas si tú te sientes dueño
de pensar y decidir
haz de tu vida el diseño
que no te lleve al dormir.
Despiértate del ensueño
abandonando el sufrir
deja de fruncir el ceño.

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lunes, 27 de mayo de 2024

MARIA PAZ MARTINEZ GAMBOA



Al despertar
Las madrugadas tienen un hálito de misterio,
poco se de ellas
quizás
conozcan cada respiro
de este tejido humano que se contrae
ante la luz de ajenos intereses.
La conciencia que me llega de sus albores
me deja en el espíritu
el enorme vacío de una década
forjado a golpes
sucesivo mazo de los desencantos
que desgajan la entraña
arrojando nostalgia
a la mirada.
Pero la aurora ha de intimar con los sueños,
es madeja y aguja del sentimiento
y la palabra
el hilo de luz
que zurce las heridas,
advirtiendo el color de los labios
fruncidos de brisas
conjeturas
de la soledad del alma.
Oír recitar el verso matutino
en cada trama de la carne viva,
inscribe el drama que bulle en la memoria
y señala las huellas
de ese dogma que cae para siempre. 

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sábado, 25 de mayo de 2024

Alejandra Pizarnik



REMINISCENCIAS

y el tiempo estranguló mi estrella
cuatro números giran insidiosos
ennegreciendo las confituras
y el tiempo estranguló mi estrella
caminaba trillada sobre pozo oscuro
los brillos lloraban a mis verdores
y yo miraba y yo miraba
y el tiempo estranguló mi estrella
recordar tres rugidos de
tiernas montañas y radios oscuras
dos copas amarillas
dos gargantas raspadas
dos besos comunicantes de la visión de
una existencia a otra existencia
dos promesas gimientes de
tremendas locuacidades ajenas
dos promesas de no ser de sí ser de no ser
dos sueños jugando la ronda del sino en
derredor de un cosmos de
champagne amarillo blanquecino
dos miradas cerciorando la avidez de una
estrella chiquita
y el tiempo estranguló mi estrella
cuatro números ríen en volteretas desabridas
muere uno
nace uno
y el tiempo estranguló mi estrella
sones de nenúfares ardientes
desconectan mis futuras sombras
un vaho desconcertante rellena
mi soleado rincón
la sombra del sol tritura la
la esfinge de mi estrella
las promesas se coagulan
frente al signo de estrellas estranguladas
y el tiempo estranguló mi estrella
pero su esencia existirá
en mi intemporal interior
brilla esencia de mi estrella!

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Luis Rosales



AUTOBIOGRAFÍA


Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que más quería.

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jueves, 23 de mayo de 2024

María José Collado.



Cae el telón
Dormita bajo la arena
un desplegable de letras
untado de imágenes,
sandía calada la luna,
una bandeja de conversaciones,
el tintineo de copas, gestos.
El galeón de la memoria a flote
con sus rémoras de algas,
largo aliento de salitre
en una nasa de palabras.
La piel de las calles se llena
de líquidas pisadas, tinta,
innecesarios dígitos de pasaportes,
hormigas sobre un folio
único salvoconducto entre las manos.

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