Se abrió el cielo,
se hizo charco
cada gota.
Lágrimas cual cristales
inundaron el cemento.
Se hizo oasis,
se convirtieron en agua
algunos lamentos.
Un hombre presuroso
esquivó con atino
el aguacero.
Tres niños felices
convirtieron el charco
en juego.
Yo elegí el oasis,
que se derramó por completo
entre mis dunas áridas
bebí su secreto.
Se abrió el cielo,
y tomé entre mis manos
algunos cristales
de sus lamentos.
Lo que no se compra, no tiene valor.
Lo que todo el mundo puede conseguir, es vulgar.
Lo que es sencillo, no tiene aliciente.
Lo que ya decían los maestros, es viejo.
Lo que es viejo ya no sirve.
Poner en práctica, sin confundirlo
y aún menos degradarlo,
el arte de amar.
ANTINANA
No le gustan las nanas
porque se queda dormida
y lo que a ella le gusta
en realidad
es
soñar
despierta
(De "Pura coincidencia"- Itziar Mínguez Arnáiz Ed. Point de Lunettes)
*
Dormidos o despiertos, felices sueños...