lunes, 30 de diciembre de 2019

MARIANA FINOCHIETTO.


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A ser niño
se aprende
con esfuerzo.

Hay un manual
nunca escrito
donde
dice
que el niño
persigue
con tesón,
a las hormigas,
trepa
al árbol
más alto de la plaza
y corre
como el viento
sobre el campo,
porque sí
y porque debe
correr para emular
en la tierra
a los pájaros.

Porque
un niño
se debe
la devota
construcción
de una memoria
donde
pueda reencontrarse
entre sonrisas.


Paul Éluard:






El ave Fénix

Soy el último en tu camino
la última primavera y última nieve
la última lucha para no morir.

Y henos aquí más abajo y más arriba que nunca.

De todo hay en nuestra hoguera
piñas de pino y sarmientos
y flores más fuertes que el agua...

Hay barro y rocío...

La llama bajo nuestro pie la llama nos corona.
A nuestros pies insectos pájaros hombres
van a escaparse

Los que vuelan van a posarse.

El cielo está claro, la tierra en sombra
pero el humo sube al cielo
el cielo ha perdido su fuego.

La llama quedó en la tierra.

La llama es el nimbo del corazón
y todas las ramas de la sangre
Canta nuestro mismo aire..

Disipa la niebla de nuestro invierno
hórrida y nocturna se encendió la pena,
floreció la ceniza en gozo y hermosura
volvemos la espalda al ocaso.

Todo es color de aurora. 

Versión de Andrés Holguín

domingo, 29 de diciembre de 2019

Patricia Benito




Cuestión de práctica


Noches de esas en las que entiendes
que la teoría sin la práctica no sirve de nada
y en las que, durante un par de cervezas
y un poquito de jazz, te pides perdón
por no saberte cuidar lo suficiente,
mientras lo llenas todo de propósitos
defectuosos que volverás a no cumplir.

Lo de siempre:
falta de práctica
queriendo hacia dentro.

MIGUEL ÁNGEL YUSTA

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Esta noche.
Te quería decir en esta noche
cuando ya nadie habita en la distancia
y dormidos los pájaros
es el silencio dueño de las vidas.Te quería decir, y te lo digo,
aunque a veces me corte las palabras
el saber que tu oído las escucha
y tus ojos las miran,
que esta tarde cuando volvía a casa,
tan silencioso y solo,
mientras sobrevolaba el pensamiento
utópicos lugares,
de pronto, te me has aparecido
con tus ojos profundos
y tus manos repletas de caricias,
abierta la sonrisa,
piernas de adolescente, apresuradas
por llegar a mis brazos
y rodearme fuerte con los tuyos.
Tu cabello jugando con el viento,
extendidas las manos en el aire,
presentidas caricias.
Venías, llegabas y te quedabas...
Entonces he sentido que la tarde
se llenaba de luces
y que toda la gente sonreía.
Que aún era hermoso el mundo
y los taxis, las casas, los semáforos.
Que las tiendas, las calles , las aceras
se llenaban de luces de repente
e íbamos del brazo, felices como niños.
Pero esta tarde no has aparecido.

Por eso te lo digo,
que te he echado de menos en las horas
que otro día mataban poco a poco.
Y aunque al subir a casa
ha sonado el teléfono y me has dicho te quiero
por un momento, amor, por un momento,
las luces se apagaron en mi alma...
Por eso te repito,
pero tal vez callarme debería,
que cada tarde, amor, que cada tarde,
me dejes que la acabe entre tus brazos.

(De Amar y callar)

Carmen Castejón Cabeceira


La imagen puede contener: Carmen Castejón Cabeceira, sonriendo, selfie y primer plano

Vuélame

Siempre has querido
que yo volara
siempre has creído
que yo podría hacerlo.
Todavía no lo he hecho
pero tu vuélame, ¡ vuélame mi amor¡
aún cuando yo no haya subido
tú vuélame.
Vuélame sobre este cuerpo
que encarna a unos huesos cobardes,
vuélame sobre esta sustancia
sin osadía.
Vuélame , entra, puebla mi seno.
Cuando me haya rendido sin querer
¡vuélame mi amor!
vuélame y levántame
mostrándome el aire.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Alicia Calero Cervera,



Ya nunca

Ya nunca volveré a oírte gritar,
ya nunca volveremos a discutir más.
Ya nunca me sonreirás,
ya nunca nuestras miradas se cruzarán.
Los recuerdos son un leve destello del pasado.
Nunca olvidaré tu mirada ausente
ni lo feliz que eras al tenernos reunidos.
Esos cruces de miradas,
esas sonrisas a escondidas,
esas faltas de muestras de cariño
y todo ese cariño por mostrar.
Hoy ya se acabaron las lágrimas
pero nunca esos recuerdos
de cosas que ya nunca viviré otra vez.

Jorge Guillén




El mar es un olvido

El mar es un olvido,
una canción, un labio;             
el mar es un amante,
fiel respuesta al deseo.

Es como un ruiseñor,             
y sus aguas son plumas,
impulsos que levantan
a las frías estrellas.             

Sus caricias son sueños,
entreabren la muerte,
son lunas accesibles,             
son la vida más alta.

Sobre espaldas oscuras
las olas van gozando.   


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