sábado, 17 de abril de 2021

Miguel Hernández



Llegó con tres heridas
Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.
Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte.

Francisca Aguirre



HACE TIEMPO




A Nati y Jorge Riechmann




Recuerdo que una vez, cuando era niña,
me pareció que el mundo era un desierto.
Los pájaros nos habían abandonado para siempre:
las estrellas no tenían sentido,
y el mar no estaba ya en su sitio,
como si todo hubiera sido un sueño equivocado.
Sé que una vez, cuando era niña,
el mundo fue una tumba, un enorme agujero,
un socavón que se tragó a la vida,
un embudo por el que huyó el futuro.
Es cierto que una vez, allá, en la infancia,
oí el silencio como un grito de arena.
Se callaron las almas, los ríos y mis sienes,
se me calló la sangre, como si de improviso,
sin entender por qué, me hubiesen apagado.
Y el mundo ya no estaba, sólo quedaba yo:
un asombro tan triste como la triste muerte,
una extrañeza rara, húmeda, pegajosa.
Y un odio lacerante, una rabia homicida
que, paciente, ascendía hasta el pecho,
llegaba hasta los dientes haciéndolos crujir.
Es verdad, fue hace tiempo, cuando todo empezaba,
cuando el mundo tenía la dimensión de un hombre,
y yo estaba segura de que un día mi padre volvería
y mientras él cantaba ante su caballete
se quedarían quietos los barcos en el puerto
y la luna saldría con su cara de nata.
Pero no volvió nunca.
Sólo quedan sus cuadros,
sus paisajes, sus barcas,
la luz mediterránea que había en sus pinceles
y una niña que espera en un muelle lejano
y una mujer que sabe que los muertos no mueren.

viernes, 16 de abril de 2021

Gioconda Belli



"En los días buenos,
de lluvia,
los días en que nos quisimos
totalmente,
en que nos fuimos abriendo
el uno al otro
como cuevas secretas;
en esos días, amor
mi cuerpo como tinaja
recogió toda el agua tierna
que derramaste sobre mí
y ahora,
en estos días secos
en que tu ausencia duele
y agrieta la piel,
el agua sale de mis ojos
llena de tu recuerdo
a refrescar la aridez de mi cuerpo
tan vacío y tan lleno de vos."

Adolfo López



TARDAS


La tardanza es un tren en marcha,
un suicidio lento una tarde de domingo.
Esperando en esta noche convulsa
soy incapaz de envolver tus pasos
con el iceberg de mis manos que tiritan.
Hoy no puedo entender
el significado exacto de poder tocar
algunas partes de tu cuerpo.
Aún me acuesto pensando
y despierto pensando
si todavía confundes las calles.

jueves, 15 de abril de 2021

Dulce María Loynaz



Si me quieres, quiéreme entera
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!

miércoles, 14 de abril de 2021

Isabel Zapata









 Razones para no pisar a un caracol

Porque son machos y hembras al mismo tiempo.
Porque su concha crece con ellos.
Porque Apicio los cocinaba con vísceras de pescado fermentadas.
Porque su baba quita las arrugas.
Porque su apareamiento dura tres horas.
Porque tienen veinte mil dientes microscópicos.
Porque el papa Pío V dijo que eran peces para poder comérselos en cuaresma.
Porque duermen siestas de una semana.
Porque Leonardo da Vinci los preparó con mantequilla y perejil.
Porque caminan con el estómago.
Porque crujen, pero saben amar sin rigidez.

Vasko Popa

 





Vasile “Vasko” Popa fue un poeta nacido en Grebenac, Serbia, en 1922. Estudió en Belgrado, Bucarest y Viena. Luchó como partisano al lado de Tito durante la Segunda Guerra Mundial y estuvo recluido en el campo de concentración nazi de Bečkerek (hoy Zrenjamin) en territorio yugoslavo. Tras la guerra trabajó como editor en el seno de la editorial Nolit. Definido por Charles Simic como “el último de los grandes innovadores”, ocupa un lugar esencial en la poesía centroeuropea del siglo XX. En 1953 apareció su mayor poemario, Corteza, y en 1972 fue elegido miembro de la Academia Yugoslava de Ciencias y Artes. Compiló la influyente colección de poemas populares, cuentos anónimos, proverbios y adivinanzas serbios titulada La manzana dorada (1958). También antologó la poesía humorística serbia en El hombre que ríe (1960). El libro El cansancio ajeno: poesía completa, editado por Vaso Roto en 2012, recoge la totalidad de la obra poética del autor, compuesta por ocho libros: Corteza (1953), Campo sin sosiego (1965), Cielo secundario (1968), Tierra erguida (1972), Sal lobuna (1975), La casa en medio del camino (1975), Carne viva (1975) y Tajo (1981). Obtuvo distinciones como el Premio del Estado de Austria a la Literatura Europea y el Premio AVNOJ. El surrealismo y el folclore popular son dos de los ejes de su poesía. Murió el 5 de enero de 1991 en Belgrado.



Lección de poesía

Nos sentamos en un banco
Frente al busto del poeta Lenau

Nos besamos
Y de paso hablamos
De versos

Hablamos de versos
Y de paso nos besamos

El poeta mira hacia algún lugar
A través de nosotros
A través del banco
A través de las conchillas del sendero

En el parque de la ciudad de Vershats
Yo sin premuras voy aprendiendo
Qué es lo más importante en la poesía