lunes, 3 de mayo de 2021

Paco Mateos



ENCONTRARTE


De todas las cosas buenas
que la vida me trajo,
si tuviera que elegir
me quedaría contigo.
Luz de mis días,
razón de mi existencia,
asombro de mis manos,
luna de mis noches,
sur de mi naufragio,
abrigo de mi otoño.
No sé qué estrella alumbró tus pasos,
tu vuelo de alondra mañanera,
tu presencia.
La plaza con estatuas,
floridas jacarandas,
la luz del mediodía,
tu armonía
deslumbrándolo todo,
las palomas zurcaban
el encuentro.

domingo, 2 de mayo de 2021

Erika Martínez

 





Erika Martínez es una poeta y aforista nacida en Jaén en 1979, Doctora en Filología Hispánica y Licenciada en Teoría de la Literatura por la Universidad de Granada. Ha publicado Color carne (2009, Premio de Poesía Joven Radio Nacional de España) y El falso techo (2013, nominado al Premio de la Crítica). Su último libro de poemas se titula Chocar con algo (2018). Ha sido incluida en diversas antologías, entre las que destacan Centros de gravedad. Poesía española en el siglo XXI (Pre-Textos 2018) o El canon abierto. Última poesía en español (Visor, 2015). Como aforista, ha publicado Lenguaraz (2011) y ha sido incluida en las antologías Pensar por lo breve (Trea, 2013), Bajo el signo de Atenea (Renacimiento, 2017) o Fuegos de palabras (Vandalia, 2018). Actualmente es profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Granada.


Lugares que se inventan de camino

 

Nos gustaba impulsarnos de la mano

y salpicarnos todo el eros de política.

Como en aquella foto movida y entusiasta

que nos hicieron saltando en multitud.

Solo después supimos adónde:

cada salto inventaba su lugar.

¿Y si rompemos esto –nos decíamos–

y luego lo volvemos dulcemente a construir?

Estábamos desnudos, estábamos furiosos

y queríamos llevarnos las sobras a casa.

Con el paso del tiempo

nuestros cuerpos detenidos

transparentaron el paisaje,

o nos caímos de la fotografía

por un agujero que nadie esperaba.

De lo que hicimos

queda el lugar, un aire eufórico

y algo hecho añicos que aún respira.

La historia cruje. Y la hostigamos.

Amor es una escala de violencia.

Beatriz Miralles

 



dime

cuántas veces cae
la tarde que cae
dime
la tarde
tierra abajo
como un animal enfermo
tierra abajo
envejece:
vacía su desaparición
dime
su metástasis transparente
cuántas veces cae
extiende su cuerpo
la oscuridad en nosotros

Gabriel Celaya.



La poesía es un arma cargada de futuro
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Eva García Madueño.



Hay un manantial que se desborda
cuando las lluvias inundan
los secretos enterrados en la memoria.
He encontrado la llave
del cofre del tesoro
que un día guardé
en la isla, donde los recuerdos.
La lluvia limpia los restos de barro
y la luz del sol se refleja ahora
sobre la superficie irisada.
En la blanca arena reposan
el viejo cofre y su contenido.

sábado, 1 de mayo de 2021

Mar Galván

 





ESE ATARDECER



ESE ATARDECER DE OTOÑO OSCURO,
CUANDO CAEN LAS HOJAS DE LAS RAMAS TRISTES DE LOS ARBOLES.
DONDE SE ESCONDEN LAS LUCES DEL DÍA,
ACOMPAÑA UN VIOLÍN,
CON NOTAS ENREDADAS EN LA NOSTALGIA.
DE LOS MOMENTOS ABSUELTOS ANTE EL MEJOR BAILE DE ELLAS,
SONIDOS, DE ACOMPAÑARAN UN ANDAR.
MIS PIES PASEANDO, EN ESE ATARDECER
LLENO DE NOTAS QUE ME ACOMPAÑAN,
RODEÁNDOME DE ESAS HOJAS
DE COLOR A UN CUADRO ANTIGUO.
ESE ATARDECER......
CAMINABA DESCALZA
PARA SENTIR SOLO LA BRISA
QUE ME ENVOLVÍA, EN MIS PASOS,
EN MI....

Sandra Santana

 









Una mosca
golpeándose reiteradamente
contra el cristal.

Abandono mi lápiz
sobre el papel, la dejo salir,
y cierro de nuevo
la ventana.

Reanuda su tarea
desde el exterior.


Nos entendemos:
todo puede resumirse
en el acto de huir.