viernes, 4 de febrero de 2022

Eloy Sánchez Rosillo

 










La luz

     No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
                                                     Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"Un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
 Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.



jueves, 3 de febrero de 2022

© Laura Caro




EL GOZO DE SER

Acuno sonrisas,
muelo temores,
trazo caminos
sin final,
siembro flores,
limpio heridas,
bebo lágrimas,
aliento risas,
peino sueños,
doblo tristezas,
dibujo colores,
cuento segundos,
fecundo milagros,
habito corazones,
despierto cabezas,
tirito estrellas,
refugio lluvias,
construyo puentes,
tatúo valores,
ensalzo verdades,
enciendo ilusiones,
invento esperanzas,
agito pausas,
calmo tempestades,
horado silencios,
avivo voluntades,
silencio estruendos,
suavizo espinas,
afilo paciencias,
esculpo nubes,
arrullo inquietudes,
descubro tesoros,
aseguro suelos,
amplío cielos,
leo miradas,
creo lazos,
siento almas...
Sí, lo soy.
Lo adivinaste.
Soy maestra.

Antonio Gala

 




Te tomaré la mano.

Te mostraré mi fracasada geografía.
Aquí solía estar mi pensamiento;
aquí, mi corazón —te diré—,
que tanto se ha excedido.
Esta era mi cintura,
que supo el nombre de las constelaciones.
Y este, mi anhelo,
que esperaba y que desesperaba.

Desde el Sur te lo digo.
Desde el Sur mismo que echo en falta hoy.
Vuelve si puedes: aquí está la verdad
siempre que tú la traigas con tus alas.
Como en mi fracasada geografía,
batida por un aire adolescente
y un sol despótico y una indecisa agua
y una vaga promesa de fortuna…

Aquí solía estar mi pensamiento.
Y aquí, mi corazón.
Búscalos tú. Deséalos con los tuyos,
y acaso los encuentres.
Si es así, aduéñate de ellos: no lo dudes…
Estas laderas fueron
satinadas, recientes, terrenales…
Estas zonas sombreadas
ardían… Estas luces, que apenas brillan,
regían la llegada de las proas,
e inolvidable música vertía su latido…

Ya todo se ha olvidado;
pero búscalo. Deséalo, renuévalo,
invéntalo de nuevo…
Porque casi es de noche.
Desde el Sur te lo digo.
Ese Sur que tampoco existe ya…

Recuérdalo, ángel:
el Sur y yo solo en ti pervivimos.
Tú eres el responsable de nosotros.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Amalia Bautista



Caperucita Roja
Al otro lado de este bosque inmenso
me espera el mundo. Todo lo que he visto
sólo en mis sueños tiene que esperarme
al otro lado de este bosque. Es hora
de ponerme en camino, aunque el viaje
se lleve varios años de mi vida.
De pronto escucho aullar la voz de siempre,
la que siempre ha logrado detenerme:
"Al lado de este bosque, niña,
sólo espera la casa en la que mueres".

Paola Ferrari



...es que no queda descanso en mis versos
me urges
extrañamente me urges
no hay espacio de mi cuerpo
sin vos ni tus manos
No hay nada
Mientras mis dedos se aferran
al cigarro que te fuma y no quiere exhalarte
yo me acerco a tu caricia de humo
a tu piel descalza y fervoroza
a tu voz con mi nombre
y tus labios
rogando
Junto las plegarias y te encuentro
acariciando el alud de deseo
que sin absorbernos
nos mata y nos vive
uno en el otro
como raíces voraces
como irracionales sin mas fé
que un nosotros
en esta guerra milenaria
solo de dos
es entonces
cuando empiezo a
evaporarme...

Eva García Madueño






Aprendí a mantener el vuelo,

enraizar mis pies
en la madre tierra,
a sentirme completa y mía.
Encontrar el cobijo
en unos versos,
agradecer las maravillas
de la vida,
sostener la mirada tibia,
apreciar unas manos que desean
compartir con las mías
su plenitud.

martes, 1 de febrero de 2022

MYRIAM COVIÁN

 



DESNUDA

No llevo nada, mi cuerpo
Es el que ves; mi alma
No, esa la presientes
En tu imaginación
Tampoco ahí, estoy
Sueñas y no soy eso
Mi transparencia invade
Tu cuerpo y sigues
Sin verme. Yo he resucitado
Alguien me concedió
El otorgamiento de mi
Segunda Vida. Un sabio
Lleno de compasión
Escuchó mis lamentos
Eran profundos
Cicatrizó heridas que ya
No poseo. Estoy nueva
Soy clara, franca, sencilla
No quiero nada en particular
Pues todo tengo
Estoy protegida de cualquier
Acto teatral, vandálico
Lascivo, soez y sucio
No están en mi esfera
Donde vivo desnuda
De cualquier cosa adherida
Si me amas... Así me verás
Viva... Completamente