viernes, 3 de febrero de 2017

Ana García Briones









Entiendo que,soy sombra
de aire fresco,
pintada de azul celeste,
savia de ese hermoso roble
donde te gusta posarte.

Entiendo que,
busques en los jardines
de las manos entrelazadas,
de los besos húmedos,
de las fuentes de agua
limpia,
que abones con jugos
durante varias estaciones
las hojas marchitas.

Entiendo que,
con tristeza,
soy el número impar
del cuarto vagón
de la estación del tiempo.


  De Partos de luz 















Pedro Javier Martín Pedrós.Copyright ©

A todas las niñas maltratadas del universo.


El hombre muere en todos aquellos que mantienen silencio ante la tiranía.
(Wole Soyinka)




La sonrisa ahogada en sus ojos
un embarazo de metal frío
y oscuro.
El miedo al precipicio en sus talones.
Lágrimas de pobres en tarros
de perfumes de lujo.
-Nada tiene sentido-
Ellas, dueñas de sus vidas
sin voz,
ellas, niñas de la luz
en la oscuridad más desesperada.
Ellas, niñas del olvido con vergüenzas
escondidas y precios de hojalata.
Hoy os canto con un poema
de esperanza y dignidad
desde estas palabras que sangran
vuestras desdichas.




jueves, 2 de febrero de 2017

NICANOR PARRA





El Hombre Imaginario


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario






Freddy Cole "I'm a Fool to Want You."

Nuria González Carrillo







Demoler es aquello que haces con tu boca al llegar a mis labios.
Abates mis defensas, me desnudas el alma con tu lengua,
mientras mi estómago se encoge,presa de la incertidumbre por ti.
Y cada noche alargo mi brazo hasta encontrarte,
para tener la conciencia de tu cuerpo y cercanía poderosa,

como queriendo grabar el instante en la memoria cósmica,
para compartir un trozo de eternidad contigo,
segura de que en cualquier momento podemos dejar de existir.
En medio de la nada poseo tu cuerpo y me agarro feroz a la vida,
y tu tórax es un punto de anclaje al ahora,
en tu mirada ávida encuentro el tiempo: pasado, presente y futuro,
en tu ternura un pasaje a la gloria.

La imagen puede contener: una o varias personas y primer plano

miércoles, 1 de febrero de 2017

Rafael Guillén





Poema del no



Me decías que no. Por tu mirada
pasaban barcos lentamente. Había
gaviotas en tus ojos, en tus blandos,
oscuros ojos grandes,
donde iba cayendo la amargura
como un anochecer de altas sirenas
en los puertos del Sur.
Me decías que no serenamente.
Era un no original, que ya existía
antes que tú, que hablaba por sí mismo
mientras que tú, impotente, absorta, fijos
en mí tus ojos, lo sentías vivo,

palpabas su raíz por tus adentros.
Era un no adivinado,
mudo, pesadamente silencioso.
Tu duro cuerpo tibio
me decía que no, sin causas, iba
replegándose, como
si volviese a la infancia. Tú no eras.
Me decías que no, y en tu mirada
cabalgaba un dolor que yo diría
maternal. Un dolor implorando
comprensión. Un no de contenida
pesadumbre, pero total, abierto,
levemente asomado
a las playas del llanto.
Me decías que no lejana, sola,
terriblemente sola, maniatada,
sin un porqué donde apoyarte, pero
era no, era no, sin gritos, no...
Los puertos, las sirenas,
los barcos en la noche, todo iba
perdiéndose, alejándose.
Yo, delante de ti, triste, abatido.

Ángela Mallén



El Mediterráneo de cuando éramos niños, con sus grandes toallas de colores y su olor a mariscada. El Mediterráneo de nuestros primeros besos y de los septiembres tristes. Ese Mediterráneo donde nacieron las civilizaciones y las lenguas madres, donde se bañaron nuestros tatarabuelos y podrían seguir bañándose nuestros tataranietos. Ese mar cerrado que sin embargo nos abre a los otros. El mar de los turistas color cangrejo y de las carabelas fenicias. El mar de las utopías, de las mitologías, de las epopeyas y de las odiseas.
Tenemos tanto que decir sobre el Mediterráneo. Quienes nacieron a sus orillas, quienes nos criamos en su regazo, quienes lo cruzaron agonizando y quienes sucumbieron. Tenemos tanto que decir sobre el Mediterráneo.
Tenemos tanto que lamentar sobre el Mediterráneo. Quienes contaminan sus aguas, quienes emponzoñan su cultura, quienes pisotean su historia, quienes tergiversan su presente, quienes saquean sus tesoros, quienes descargan su munición, quienes rearman a sus ejércitos, quienes callan y otorgan, quienes hablan manteniendo equidistancia. Tenemos tanto que lamentar sobre el Mediterráneo.
Entre todos lo estamos matando y entre todos podríamos salvarlo.
http://angelamallenzapata.blogspot.com.es/2017_01_17_archiv…

La imagen puede contener: océano, agua, exterior y naturaleza





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