jueves, 9 de febrero de 2017
RAFAEL INGLADA
TIERRA NATAL
(Málaga)
A Carlos Rodríguez-Spiteri
Yo no sabría vivir sin que me hablaras
con tu cabeza herida y amarilla,
poniendo en ti mis manos lentas, raras,
y mirando tu mar de ataúd y quilla.
En ti creció mi enfermedad, preparas
mis huesos en el pulso de tu arcilla
(ciudad de punta, tierra, sien que brilla
de sangre, si aún me ves, por qué me amparas).
Hijo soy de tu hierro y de tu suerte,
hijo venido a menos que te escucha
y escribe con el alma y mira a lo alto,
quien templará las cuerdas de la muerte
cuando venga a cobrarle cada lucha
y le devore el pie sobre el asfalto.
(De Invierno raro)
(Poema publicado en “… y el Sur”,
Antología de José García Pérez)
Sandra Santana
Una mosca
golpeándose reiteradamente
contra el cristal.
Abandono mi lápiz
sobre el papel, la dejo salir,
y cierro de nuevo
la ventana.
Reanuda su tarea
desde el exterior.
Nos entendemos:
todo puede resumirse
en el acto de huir.
miércoles, 8 de febrero de 2017
- Julia Gutiérrez.
Toda la poesía me surge
de la necesidad
de hacer brotar
de un jardín la primavera.
Fernando Pessoa,
Autopsicografía
El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.
Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.
Loli González Vázquez
Homenaje a Jhon Lennon
¡Qué fría está la tarde!
que fuerza te hizo salir
a buscar estrellas rutilantes,
tranquilo tu paseo
terminó haciendo aguas.
Quién te mandó salir
aquella triste tarde
furiosos cuervos al acecho
invadieron tu corazón y sueños.
Agazapado en el árbol
la fiera está esperando
la sombra avanza hacia tu vida
buscando solfas y corcheas.
Trémulas manos de asesino
invaden con dedos enfundados
la forja de hierro
un disparo…
silencio,
duerme Jhon Lennon.
Un cobarde invadió
tus notas musicales
ambulancias
sirenas
truenos por la sangre.
No te marches…Jhon Lennon
martes, 7 de febrero de 2017
Alda Merini
En las fervientes uñas del dolor
Si el dolor me embiste y me retiene
en sus fervientes uñas
y agotada siento que me asola
por una horrible zancada
que me arrastra y me derrumba toda,
gimo porque soy débil, de arcilla
mas presionando el labio ya me crece
dentro no sé qué orgullo sin mesura
por la muerte aparente, de una fibra
de demonio o de ángel estoy hecha...
Si el dolor me embiste y me retiene
en sus fervientes uñas
y agotada siento que me asola
por una horrible zancada
que me arrastra y me derrumba toda,
gimo porque soy débil, de arcilla
mas presionando el labio ya me crece
dentro no sé qué orgullo sin mesura
por la muerte aparente, de una fibra
de demonio o de ángel estoy hecha...
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