domingo, 4 de marzo de 2018

Marcos Ana

 



Mi casa y mi corazón






(sueño de libertad)

Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
siempre abierta, como el mar,
el sol y el aire.

Que entren la noche y el día,
y la lluvia azul, la tarde,
el rojo pan de la aurora;
La luna, mi dulce amante.

Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales,
ni la golondrina el vuelo,
ni el amor sus labios. Nadie.

Mi casa y mi corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire. 

Paqui Romero Níñez



Amarte es muy fácil,
amarte es amarme a mí misma,
es amar a mi otra mitad,
a mí yo entero...
amarte es comprender 
que la vida tiene sentido,
amarte es apreciar la unión 
de todos los más hermosos sentimientos, 
que la lucha siempre mereció la pena 
y que el existir nunca fue en balde
aunque haya sido 
por un momento efímero...


viernes, 2 de marzo de 2018

Maria Prados Garcia.








LA VIDA


La vida me enseñó
a echar de menos,
a pasar hojas
que derraman miedos.
Fotograma a fotograma
prendidos en el recuerdo.
Imágenes imantadas
en la retina del tiempo.
Fotos en color
que se vuelven
en blanco y negro.
Pero también aprendí,
a saborear instantes,
mirar a los ojos,
decir un te quiero.
A vivir la vida
solo por momentos,
dar una caricia
luchar, sonreír,
un abrazo, un beso.
También aprendí...
A seguir viviendo.

Rafael Cadenas



Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.
No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir
brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad. Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mis palabras. Me poseen tanto como yo a ellas.
Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira, señálame la impostura, restriégame la estafa.
Te lo agradeceré, en serio.
Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame, sacúdeme.




Loli González Vázquez







Soledad del alma                                     
Eres, como hoja seca que tiembla aferrada a su tallo.
Caminas por un laberinto de emociones
que no te lleva a ningún sitio.
Te giras y volteas una y otra vez
por esta interminable noria de arenas movedizas.
No te acongojes ni te sientas hundida.
Avanza con el aliento fresco por este asfalto de fuego
y clava bien los pies.
Pisa fuerte con tus zapatos viejos hasta que se rompan,
porque ésta,
es una vereda por la que navegamos todos alguna vez.
No olvides que después de la niebla
siempre sale el sol.
Eleva tu copa hasta lo mas alto y brinda por la vida
y tus sueños e ilusiones,
volverán a inundar tus entrañas... y tu alma.

jueves, 1 de marzo de 2018

Antonio Orihuela.



PLEGARIA PARA LUCÍA REYMAN




Que el asombro construya el mundo,
que los mapas cotidianos estén surcados de aventuras,
que los barrenderos no tengan nada que barrer,
que siga habiendo charcos en los que meter los zapatos
y hormigas que se paseen por las bibliotecas.

Que todas las varitas sean mágicas, que la cabra tire al monte,
que las hojas brillen, que los zoológicos cierren,
que los nidos crezcan, que el sol se esconda entre las ramas,
que se llene la tarde de balidos y los cuerpos de caricias.

Que recuerdes el nombre de todos los seres sintientes
que te regale la vida.

Que no te pueda la indiferencia,
la letra pequeña, la conveniencia, la injusticia,
el mal ejemplo, la dureza del mundo.

Que no tengas miedo a reconocer que te has equivocado.

Que no levantes demasiados laberintos,
que no sepas lo que es el odio,
que tus únicas armas sean las dialécticas,
que la policía no viva en tu cabeza,
que no te callen, que no tengas que huir.

Que no temas a la pureza
y salgas a la calle de la mano de la niña que eres.

Que te pierdas, que te encuentres, que te vuelvas a perder,
que encuentres el camino de vuelta a casa.

Que tu alegría contagie a los demás.

Que tengas dulces sueños.


Antonio Orihuela. Disolución. El Desvelo Ed. 2018

Luisa Gómez Borrell,



VIVE EL AHORA


Escucha ese rumor que lleva el río
derramándose en agua, noche y día.
Abrázate a su voz, a la alegría
de su nervio y a su latir con brío.
.
Sé viento y danza con libre albedrío.
Sé camino que siempre nos sonría
el paso, aunque no lleven armonía
las huellas y el paisaje sea sombrío.
.
Abraza el despertar que late en flor;
el alba, que es caricia de colores;
el ahora, sembrado en tus retinas.
.
Colma de luz la copa del dolor;
la oscuridad, que llora tus temores;
la vida, que es tu rosa con espinas.
.

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