sábado, 10 de abril de 2021

Miguel de Unamuno



¡Dormirse en el olvido del recuerdo,
en el recuerdo del olvido,
y que en el claustro maternal me pierdo
y que en él desnazco perdido!
¡Tú, mi bendito porvenir pasado,
mañana eterno en el ayer;
tú, todo lo que fue ya eternizado,
mi madre, mi hija, mi mujer!

Ana Deacracia





Regresaba al mismo edificio, y me dije,
no puede ser, volvérmelo a encontrar…
Y casi nos chocamos al pasar al vestíbulo.
Mi sonrisa se presentó sin avisar.
Él me devolvió la suya, más comedida,
casi a medias, ladeada en el gesto.
El ascensor llegó de improviso,
no sé en qué estaríamos pensando.
Ambos íbamos a la décima planta.
Su mirada de plomo se incrustó en mis pestañas,
oscura y hemostática, o quizás lacerante
como un tajo que cruza…,
tanto que presentí su desborde a mi escote.
Me miró de tal forma que su rozarme
lo presentí en mi espalda,
recorriéndome ladera abajo, como la fiebre
de abajo a arriba..., con sus ojos de lobo,
con mi piel de leopardo, con mi locura intacta,
con su temblar de infierno,
concibiendo nirvanas a la vez, en ese juego….
Y mi mano a un paso de alcanzar los tramos
de su insensatez y la mía, de acariciar su pecho,
en el mezclar mis dedos en su melena, estaba.
Gozando el aceituna de su mirarme a solas…
Mi sombra colapsada en la lujuria
que embadurnaba la puerta de salida,
y el espejo oportuno que me ofrecía la imagen
de su vaquero azul.
Y puede, que, su mano en mi cintura,
elucubrara, y sus locas ideas saltaran en pedazos,
al mismo tiempo que sus ojos continuaban
rompiendo los márgenes y los sometimientos.
Sus labios a mi boca, pensaría, supongo,
su lengua suplicando que jamás
alcanzáramos la décima planta.
Pero se detuvo el ascensor maldito.
Me dejó pasar a mí primero,
su aliento desde tan cerca que..
No le he visto más.
Hoy vuelvo.

Teresa ,Antares

 


Voy descalza entre los árboles
el tiempo exacto de la lujuria.
Tengo la sonrisa cubierta de música
con las escalas de tu lengua.
Huelo a la palabra deseo
y en cada avance de tu cuerpo
me arqueo...
para que puedas oler el milagro.
Hoy me incendia el asombro,
no sé de la tregua,
ni de la calma,
sí del vapor de la selva y...
no quiero que esto acabe.
Voy a cerrar los ojos,
inspirar toda la expansión
de tu latido
y llenar mis pulmones
de posibilidades.

viernes, 9 de abril de 2021

Natalia Belleq



Déjame compartir
tus noches de insomnio,
ayunar contigo, llorar,
contemplar la oscuridad,
déjame caer cuando te hayas caído, déjame contigo...
deja que me moje
si la lluvia está calando tus huesos, déjame ver tus pesadillas
cuando estás durmiendo
déjame ver tu cara de rabia o enfado, deja que mi tiempo se vaya
con el tuyo
si la soledad te atrapa,
déjame escalar montañas a la nada, deja que me queme tu infierno, déjame con tu sufrimiento...
Deja que sangren en mi piel tus heridas
Deja que mis ojos lloren tus lágrimas
Déjame así , vencida
Pero a tu lado
Déjame escuchar los perros de tu sótano
Porque te amo...
Y no sólo lo lindo del amor
También con sus miserias y fracasos.

Gioconda Belli

 




Yo fuí una vez una muchacha risueña
que andaba con su risa
por toda una ciudad que le pertenecía.

Yo fuí una vez una mujer poeta
que salía con un poema nuevo,
como quien sale con un hijo,
a enseñarlo,
a gozarlo.

Yo fuí una vez la madre de dos niñas preciosas
y andaba segura de mi felicidad,
desafiando al viento y a las cosas,
Ahora,
yo soy una mujer que no conoce la tierra donde vive,
sin amor,
sin risa,
sin Nicaragua,
soy una poeta
que escribe a escondidas
en oficinas serias y casas de huéspedes,
soy una muchacha que llora
debajo de un paraguas
cuando la muerde el recuerdo,
soy una madre que añora la alegria de sus hijas.

Ahora,
soy un canto de lluvia y de nostalgia,
soy de ausencia. 

jueves, 8 de abril de 2021

Clemen Esteban Lorenzo



Si tocas mis muslos con tu lengua /
Asaltaré el espacio con las horas
que hormiguean,
caminaré por tu aroma
y recorreré los lugares más recónditos
hasta saciar mi sed.
Si tocas mis muslos con tu lengua /
Comenzaré a desatarme
con los labios temblorosos
y la caricia que acelera el alba.
Si tocas mis muslos con tu lengua /
Te querré en el vicio,
calcinaré el desnudo para pecar,
me emborracharé de placer
y glasearé cada una de tus líneas
hasta llegar a beberte sorbo a sorbo.
Del libro: Versos de agua.

miércoles, 7 de abril de 2021

Virginia Gawel

 




FRENTE AL ESPEJO

Yo, que comí la cáscara
por no merecer la pulpa.
Yo, que le creí a la culpa
y me escondí tras su máscara.
Yo, que me abofeteé y me dije
los más obscenos insultos,
que me negué a darme indultos

condenándome a estar triste.
Yo, que suicidé a mi anhelo
para lograr ser querido.
Yo, que me enemisté conmigo,
truncando todos mis vuelos
Yo, que me escupí en la cara,
abusador de mí mismo.
Yo, que complací al cinismo,
sobornando a quien me amara.
Yo: exigente y despiadado,
con nadie como conmigo.
Yo: mi más cruento enemigo,
mi juez y mi sentenciado......
me levanté esta mañana cansado de no quererme,
de apagarme, oscurecerme
(que mi luz no encandilara).Vi en el espejo mis ojos
mirándome en mi mirada,
tantas veces empañada
por mirarme con enojo...
Y me di ternura... Y vi,en ese rostro cansado
que me observaba extrañado,
lo bello de lo que fui:
me vi ante los que han sufridoamparando el desamparo.
Me vi veraz. Me vi honrado.
Me vi noble. Me vi erguido.Me vi alentando lo Hermoso.
Me vi reparando heridas.Con mi sangre agradecida
me supe ingenuo y gozoso.
Me vi venciendo al Abismo
sin mancha ni cicatriz...
y quise hacerme feliz
honrando que soy yo mismo.
Que soy franco, solidario.
Que soy leal y confiable,
y que cuando envainé mi sable
aposté a lo humanitario.
Sin autocompasión malsana,
fui piadoso ante mi pena,

y levanté mi condena...
como el que, amando, se ama.
Aprecié que, pese a todo,
pese al error y al acierto,
siempre elegí estar despierto,
sin sumergirme en el lodo.
Y mirando mi mirada
me pedí perdón, llorando.
Y, de mirarme mirando,
Amé a ése a quien miraba.
Quiero empezar a regarme,
fiel labriego de mí mismo,
porque no es egocentrismo
abrir mi Esencia y mostrarme.
Vine a Ser. Y eso decido:
dispongo abrirme a la Vida.
¡Ya basta de tanta herida,
siendo heridor... y el herido!
Declaro, en el día de hoy,
no una tregua: una Amistad.
Asumo la potestad
de respetar a quien soy.
Por todo lo que no fui,
y por lo que hice posible,
así: imperfecto y querible,
decido creer en mí.