viernes, 17 de febrero de 2023

Marta Jiménez Serrano




Marta Jiménez Serrano es una escritora nacida en Madrid en 1990. Es autora de la novela Los nombres propios (Sexto Piso, 2021) y del poemario La edad ligera (Accésit del Premio 2020, Rialp, 2021). Ha colaborado con sus textos en revistas literarias como Piedra del Molino, Turia o Anáfora, y en la antología de lengua hispana Casapaís. En noviembre de 2021 recibió la beca de Acción Cultural Española en colaboración con la Mairie de París para disfrutar de la Residencia de escritores en la Cité internationale des arts 2022. Licenciada en Filología Hispánica (UCM) y máster en Estudios Literarios (UCM) y en Letras Modernas (Université de Lorraine), actualmente escribe e imparte talleres de escritura en Madrid.



LÁBIL

Del lat. labĭlis.

1. adj. Que resbala o se desliza fácilmente.
2. adj. Frágil, caduco, débil.
3. adj. Poco estable, poco firme en sus resoluciones.
4. adj. Quím. Dicho de un compuesto: Inestable, que se transforma fácilmente en otro.

LÁBIL. Húmeda. Fácil.
Como al entrar y salir
tú de mí.
–Tú. Quién eres tú–.
Escurridiza sin ser huidiza.
Sólo flexible
sólo fluida,
como el fluido que chupas tú
de mí.
–Yo. Qué cosa yo–.

Lábil.
Quiero ser lábil.
Frágil, caduca
como el rasgueo
contra mi nuca
de tu temblor
(Dios. Sol. Amor:
todo lo eterno
me da estupor).

Cederme meses,
años enteros
de estar confusa.
Desordenada, trémula
idea sin deducción.
No ser dicción
ni pensamiento.
Lábil. Me siento
una abstracción
inconsistente
de lo que pienso.

Lábil. Química. Grácil.
Como al querer compartir
sin exhibir.
–Dime: qué sabes de mí–
Modificable sin ser mutable.
Sólo permeable,
sólo extensiva,
así la deriva de tus palabras
en mi atención.
–Tú. La cinética. Yo–.


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Ruth Ana López Calderón




Lo haré
Voy a sumirme en trance de locura:
buscaré la risa,
en sus propios escombros,
y cantaré letanías a la luz de la luna.
Voy a exorcizar el alma
de sus demonios
y vestirla de blanco:
y como novia
iré a deshojar los lamentosmargaritas
y embriagar el ser,
éste que me amarra,
con el recuerdo de tu licor esparcido.
Voy a llorar tu muerte,
hoy que aún estoy viva,
y pondré una corona de flores
en la lápida de mi frente.
Entonces despediré tu vida,
en la vereda solitaria,
antes de doblar el recodo.

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miércoles, 15 de febrero de 2023

Brenda Lopez Soler



Te daré besos de agua.
Como un día te besé de rosas.
Para que se cierren los espacios.
Como flores en la tarde.
... De todos los olvidos.
Me sentaré a tu lado sin memoria.
Sin saber de mí misma, sin saberte.
Seré otra.
Pero tú no.
Tú no.

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Magda Robles.

 


De amaneceres y escarchas...

Amanecen las calles mojadas.
Se desangra la noche en mil gotas
arrancadas al rostro de un dios inmaduro
que impasible vuelve la cara.
Apenas queda escarcha con que cubrir
las mil siluetas vagabundas
que transitan por las aceras,
arrastrando pasos viejos y cansados.
Un pájaro en la ventana
golpetea ansioso buscando cobijo.
Hay alambre en las calles.
También en las miradas.
El invierno se abre paso
a marchas forzadas sobre el rostro.
La niebla ciega un abrazo que no llega,
enredado sumiso en el viento.
Y mientras,
tus manos escarban
en un cuerpo
que solo oculta sombras...

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Toni García Arias



Callabas.

Bajo la blanca noche de agosto
temblaban estériles y ausentes
las sombras de nuestras figuras,
como el rumor del viento
que nacía de los árboles
y moría en nuestros labios
sin decir nada.
Una bandada de pájaros negros
cruzó por nuestros ojos,
sin saber a dónde ir,
dónde esconderse.
Me invadió un aire frío,
un llanto de cenizas.
No supe que decirte.
Tú te alejabas.
Ladraban unos perros
al fondo de la noche.

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martes, 14 de febrero de 2023

Pedro Javier Martín Pedrós.




UN ATARDECER ESPECIAL

Alegre como grupo de estrellas
desterradas del universo,
hambriento, como cualquier ser del mundo,
simple, como la inexistencia de un dios.
Miro el atardecer
y
quedo ciego.

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Amalia Bautista



Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.

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