sábado, 16 de octubre de 2021

Carmen Castejón Cabeceira @



No es fácil olvidar
hay que persistir mucho anulando los recuerdos.
mis pulmones respiran de tu nombre
mi memoria te sabe y no me dan las cuentas
de números de atrás.
En cambio mi pasado antes de ti está en blanco.
No quisiera mentirte ni mentirme
pero creo que no seré capaz
de abandonar tu tiempo.
Porque tal vez
sea el único tiempo que no quise morirme.

viernes, 15 de octubre de 2021

Alicia Millán



zurcir
pellizco un trozo de piel
introduzco
no la aguja, la palabra
la palabra alivio pasando diciendo
-no es tu culpa-
mírala caída por todos lados
casi, mendigando ser recogida
la ilusión
-no la visceral-
la ilusión mental de oasis
y ya
no huele a ti
algún día podrá oler a otro
a
otro sí
vuelvo
empujada a la orilla
como por un extraño al bajar del tren
-no creas
que tropiezo-
son muchos trompicones
mucho
tartamudeo de alma
antes
de caer a la boca
-se me olvida-
yo iba a zurcir no a desgarrar
(unir)
los pedazos
como si encontrara colmillos
de gatos bebés por el suelo
antes
de que les salieran
pedazos de futuro -morder-
para sobrevivir
-no- amar
yo sigo amamantada
A.M.Z.
(A partir del blanco)

Leopoldo María Panero



Dedicatoria


Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.


De "Last River Together" 1980

María José Leblic.



Yo se que algún día, no muy lejano, asomará
tu voluntad de mostrarme la lírica, y padecerá mi
alma la locura, rodeada de puestas de sol, de
vuelos enamorados, de luces de otoño, cubriendo
el desasosiego.
Yo se que algún día, no muy lejano, volverá el claro
gesto de tu mirada.
No hay kilómetros en el pensamiento, solo desconsuelo
que acobarda y se desvía hacia la realidad.
Aprieta tu ardor y regala una guirnalda de sudor,
que queme lo que siento, para así apresurar la aurora, y
mi llanto para siempre.

miércoles, 13 de octubre de 2021

Juan María Jiménez López





Solía de niño
confundir muchas cosas:
unas de niños y otras no.
Creía, por ejemplo, ser siempre mayor
a la edad con que me trataban y mientras tanto
ellos envejecían y envilecían ante mis ojos como el caracol
de un cuento infinito.
Arreció pronto la barba para mis adentros,
siglos antes que en mis mejillas de ángel y no apreciaban
la solidez del hombre que era. Puede
que ellos y yo
hablásemos lenguajes diferentes o mirásemos
hacia otro lado, cada cual
a su ventura.
Conocí el arte antes que el sexo
y hube de callarlo por años y años. Los demás
acariciaron el pubis de las rosas antes de la primavera,
yo hube de esperar al verano de los primeros verbos. Pero fui feliz
porque conocí a un poeta ebrio
que versificaba con sus manos la divinidad de la tierra
y glorificaba con sus pupilas y su lengua
la rotundidad de la carne y sus contornos.
Quise desde entonces crecer conspirando versos
mientras los otros decapitaban pájaros o mariposas,
y reconocí por primera vez la distancia
entre la vida y la muerte
o el designio de los dedos.
Pero fue suficiente para amar por amar
y sentir por sentir
en las mañanas hirientes de sol y anhelos
y temer por temer
y llorar por llorar
en los días grises de soledad y hastío.
Luego, alguien añadió que era pronto
para desconsiderar lo cierto y abrazar los sueños,
que llegaría el tiempo de las luces con el ocaso
y me negué y renegué de su agorero encargo.
Jamás falté desde ese instante
a la libertad como dogma, como un dios apacible
contiguo y certero
que nunca falta de mi bolsillo.

Josefa Virella Trinidad



Las manos.
Miro tus manos, pienso
qué queda después
de este infinito gesto de renuncia.


De : Cruceta de feroces.

Antonio Orihuela




Cómo se puede pensar en comer bien
si todo está en manos de los transgénicos,
en un vaso de agua si no es de botella,
un pájaro si no es viviendo en una jaula,
un perfume que no venga en un frasco.
Cómo se puede pensar en hablar
si todas las palabras son de la publicidad.
Cómo se puede pensar en mirar las flores
si están todas debajo del asfalto.
Cómo se puede pensar en viajar
si vivimos dentro de un atasco.
Cómo se puede confiar en los sueños
si los sueños hace tiempo que dejaron de pertenecernos.
Cómo se puede pensar en guiarnos por las señales
si las señales son del poder.
Cómo se puede pensar en términos de apoyo mutuo
si todo exhibe un precio.
Cómo se puede pensar en ser uno mismo
si nadie sabe quién se aloja debajo de cada máscara.
Cómo se puede pensar en ir cuando nos llevan,
en elegir cuando nos imponen,
en hacer cuando nos mandan.
Cómo se puede pensar en el futuro si es de los bancos,
en el presente si es de los políticos,
en el pasado si es de los criminales.
Cómo se puede pensar en la justicia
si la balanza está cargada del lado del Imperio.
Cómo se puede pensar en disfrutar de paz
cuando caen tres cada segundo.
Cómo se puede siquiera pensar en Arte
si faltan brazos para enterrar a los muertos.
Cómo se puede pensar en admirar las estrellas
si la contaminación lumínica no nos las deja ver.
Cómo se puede pensar en filosofar
si se trabaja once horas al día.
Cómo se puede pensar en meditar
si no hay orilla limpia ni sombra de pino
que nos cobije.
Cómo se puede pensar en apagar la luz
si hay televisión las veinticuatro horas del día.
Cómo se puede pensar en ropa vieja
si es la semana fantástica.
Cómo se puede pensar en ser feliz cuando el Capital trabaja, incesante,
para provocar deseos insatisfechos.
Cómo puede uno pensar en autocontención,
sobriedad y austeridad,
cuando todo es despilfarro.
Cómo se puede pensar en madurar
si el estruendo de los motores lo impide.
Cómo se puede pensar en la meta
si avanzamos por un callejón sin salida.
Cómo se puede pensar en pensar
si no tenemos tiempo para pensar.
Cómo puede uno regresar a sí mismo
cuando el sí mismo
es un cuarto vacío de una pensión abandonada.
Cómo se puede pensar en algo si somos nada.