sábado, 6 de noviembre de 2021

Ana García Briones

 




No resulta fácil
pero es gratificante y bello
soñar en la música,
flotar en las estrellas
abrazarse a los aromas
escuchar el corazón
sin miedo,
adherirse a la vida
a la esperanza
al viento.


Del libro: Partos de luz.

Gabriela Mistral




Yo no tengo soledad
Es la noche desamparo
de las sierras hasta el mar.
Pero yo, la que te mece,
¡yo no tengo soledad!
-
Es el cielo desamparo
si la luna cae al mar.
Pero yo, la que te estrecha,
¡yo no tengo soledad!
-
Es el mundo desamparo
y la carne triste va.
Pero yo, la que te oprime,
¡yo no tengo soledad!

viernes, 5 de noviembre de 2021

Ana García Briones

 




Con los pies desnudos

y el corazón en llamas.

Me anudo, me abrazo

a la esencia heredada,

a la generosa savia

inyectada en mis venas.

Fui engendrada

sin bordes, sin aristas.

Pintaron mi boca

de agua dulce. Y,

me echaron a volar

por verdes senderos

de sierra, de encinares.

 


Partos de luz

 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Oscar Wilde



Mi voz
En este mundo inquieto, moderno, apresurado,
tomamos todo aquello que nuestro corazón deseaba -tú y yo,
y ahora las velas blancas de nuestro barco están arriadas
y agotada la carga del navío.
Por ello, prematuras, empalidecen mis mejillas,
pues el llorar es mi contento huido
y el dolor ha apagado el rosa de mi boca
y la ruina corre las cortinas de mi lecho.
Pero toda esta vida atiborrada ha sido para ti
solamente una lira, un laúd, el encanto sutil
del violoncello, la música del mar
que duerme, mímico eco, en su concha marina.

martes, 2 de noviembre de 2021

Eloy Sánchez Rosillo



La luz

No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"Un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.

Ana García Briones







A bordo de un verso,
en ese territorio subterráneo
por donde circulan las heridas,
canalizo recuerdos.
Aquellos que no se cierran,
que tal vez acompañan
nuestro viaje
mientras respiramos,
sentimos,
amamos.

© Laura Villanueva Guerrero



Imagen invasora
Búscame
con la desesperación
de la imagen invasora,
como si te miraras al espejo
y únicamente vieras
mi gemido.
No soy tu obsesión,
tan solo he hecho un pacto
de carne con tu pupila
y no pienso abandonar
el calor de tu nervio óptico.